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viernes, 19 de junio de 2015

HA 4 UD 22. La pintura gótica en Europa. Las vidrieras y las artes menores.

HA 4 UD 22. LA PINTURA GÓTICA EN EUROPA.

PINTURA.
1. CARACTERÍSTICAS.
La policromía.
2. LAS ESCUELAS.
LOS PERIODOS.
FRANCIA.
ITALIA.
La pintura italiana en el Duecento.
La escuela florentina del Trecento: Giotto.
La escuela sienesa del Trecento.
FLANDES.
Los primitivos flamencos.
Características de la escuela flamenca.
Los principales maestros flamencos.
ALEMANIA.

VIDRIERAS.
1. CARACTERÍSTICAS.
La policromía.
2. LAS ESCUELAS.
ARTES MENORES.

PINTURA.
1. CARACTERÍSTICAS.
La policromía.
Al ampliarse las ventanas pierde importancia la pintura mural, prácticamente desaparece (las bóvedas y ábsides ya no se pintan, como se hacía en el románico) y se desarrollan, en cambio, otros procedimientos como la pintura sobre tabla y los tapices. Las tablas de madera son las más difundidas, sobre todo los retablos (con muchos dorados) y la pintura de caballete que triunfa en todo Occidente a partir del siglo XVI.
Las características más importantes en la pintura no serán, con todo, la reducción de su ámbito, sino el nuevo sentido que tiene para el hombre. Las imágenes ya no serán informaciones expresionistas, sino que tratarán de comunicarnos sentimientos y sensaciones. Para ello necesitan moverse en un espacio real, ya que no valen los fondos neutros y abstractos, sino que se requieren paisajes y perspectivas que evoquen un entorno de naturalidad y verosimilitud. Esta sensación de espacio real se obtendrá por dos vías que se desarrollan paralelas en la Historia de la Pintura: la perspectiva y el claroscuro.

2. LAS ESCUELAS.
LOS PERIODOS.
Hay cuatro periodos/estilos para los estudiosos: lineal, ítalo-gótico, internacional y flamenco.
1) Gótico lineal (1200-1330): Francia y la miniatura, con predominio de la línea en el dibujo, marcando con fuerza las siluetas, con colores planos, sin volumen ni sombreados.
2) Estilo ítalo-gótico (1300-1400): Florencia y Siena. Marcado por el naturalismo, el abandono paulatino de los dorados, la dulzura y elegancia, la preocupación por la perspectiva clásica, el estudio anatómico y la expresión del rostro. Sigue influyendo la pintura bizantina. Hay muchos frescos murales. Las órdenes mendicantes influyen con su temática más popular.
3) Gótico Internacional (1350-1440). A finales del siglo XIV funde los dos estilos anteriores, con rasgos inconfundibles como el color, riqueza en el ropaje, naturalismo, fondos paisajísticos, escenas de vida cotidiana.
4) Escuela Flamenca (siglo XV). Es una escuela independiente, que parte de la anterior, y se caracteriza por la técnica del óleo y por el realismo, dando origen a los géneros del retrato y del paisaje, propios del gusto burgués. Es muy influyente en España y en toda Europa.

FRANCIA.
En Francia destaca la miniatura, de la cual en el siglo XIII Francia proporciona los primeros ejemplos del estilo lineal. Destacan los Evangelios de la Santa Capilla.

ITALIA.
La pintura italiana en el Duecento.
El Trecento italiano evoluciona desde el bizantinismo (decoración, dibujo plano) a la belleza naturalista y el volumen.
Cavallini diseña los mosaico de Santa María in Trastévere, con mayor naturalismo. Cimabue (c. 1272-1302), todavía bizantino, aumenta el naturalismo y la variación de temas, en los frescos de la iglesia superior de Asís.
En el Trecento, hacia 1300, aparecen en Toscana dos escuelas de pintura, antecedentes del Renacimiento, la florentina y la sienesa.

La escuela florentina del Trecento: Giotto.
La escuela florentina del Trecento tiene en Giotto (1266-1337) a su máximo representante; por su extraordinario y profético lenguaje pictórico marca una auténtica revolución en la historia de la pintura. Giotto rompe los convencionalismos del denominado “estilo bizantino”. Su naturalismo no es sólo una exigencia de sus temas de la vida de San Francisco, el santo enamorado de la naturaleza, sino una actitud personal de estimación de la realidad como fuente de inspiración; poco importa que sus montañas sean de formas convencionales, en definitiva el espíritu de observación le distancia de los maestros sieneses; la monumentalidad de las figuras, por ejemplo su Virgen en el trono (Museo de los Uffizi, de Florencia), inicia el camino que van a recorrer en el Renacimiento Massaccio y Miguel Ángel; el dramatismo de las expresiones señala una observación de los rostros poco usual en la época; el movimiento, que adquiere una intensidad excepcional en las lanzas del Prendimiento de Jesús (frescos de la Capilla de Scrovegni, de Padua), anuncia un estilo nuevo, más vivo y más humano.

La escuela sienesa del Trecento.
Destaca por su delicadeza y elegancia que sugiere una afinidad con el espíritu del gótico internacional; sintetiza el recuerdo del arte de Bizancio, por un lado, y el nuevo lenguaje propuesto por el genio artístico de Giotto, por otro.
Son sus características principales la belleza de las líneas, la proliferación de las figuras y temas que complican enormemente la composición, y el carácter decorativo del color.
Duccio de Buoninsegna (?-1319) pinta la tabla de la Majestad para la catedral de Siena, tabla que representa por una de sus caras la Madonna rodeada de ángeles y por otra escenas de la Pasión.
Otro artista genial de esta escuela es Simone Martini (1284-1344), que abandona los fondos dorados y todo recuerdo de bizantinismo para llevar a su cima más alta la elegancia sienesa. Trabaja en la corte papal de Aviñón, desde donde su arte influye por Francia y toda Europa; la Anunciación de los Uffizi es su obra más conocida y representativa de su estilo.
Durante toda la segunda mitad del siglo XIV trabajan en Siena los hermanos Ambrgio y Pietro Lorenzetti, sobre todo Ambrogio, que abandonan un poco la delicadeza sienesa para sumergirse en un mundo de mayor naturalidad y viveza expresiva; con ellos aparece el paisaje, como tema único, en la pintura italiana.

FLANDES.
*Se debate sobre la clasificación de este extraordinario grupo de artistas, por lo que en este blog se les sitúa en la pintura gótica (como resulta en numerosos libros de Bachillerato) y en la pintura renancentista y manierista nórdica (como aparece en muchos estudios de ámbito univesitario), apartado en el que se desarrolla este grupo con mayor extensión.

Los primitivos flamencos.
Los pintores primitivos flamencos nos muestran en sus obras la realidad burguesa y popular de las ciudades flamencas. El arte predominante es la pintura.

Características de la escuela flamenca.
- Minuciosidad. Los detalles más concretos y cercanos son registrados escrupulosamente.
- Naturalismo. Se pretende la representación veraz de la realidad, sin idealización de las figuras humanas.
- Amor al paisaje. Hay una pasión romántica por el paisaje, por sus visiones más sorprendentes.
- Delectación en la reproducción de los objetos. Lo cotidiano es el tema recurrente, con la vida burguesa en las casas.
- El material utilizado es la tabla. La técnica del óleo permite dar brillo a los colores y trabajar los detalles.
La pintura flamenca anticipa la renacentista en el trato de las luces y la pasión por el paisaje [añadimos el naturalismo], pero es aún gótica por el escaso movimiento e interrelación de las figuras, y por el predominio de las partes y de los detalles por encima del conjunto.

Los principales maestros flamencos.
Robert Campin, llamado Maestro de Flémalle (1378-1444), destaca con el Nacimiento de Cristo, La Anunciación, El Tríptico Werl.
Jan Van Eyck (1390-1441), nacido en Maestricht, trabajó sobre todo en Brujas y viajó por España. Pintó obras realistas (con detalles humanos incluso interesantes para la medicina) como en los retratos presentes en La Virgen del Canciller Rolin, El canónigo Van der Paele, el Matrimonio Arnolfini, y el extraordinario Retablo del Cordero Místico en San Bavón de Gante (lo pinta junto a su hermano Humberto), una cima de la pintura gótica, resumen de la temática, los simbolismos, la técnica del óleo, la perspectiva convergente en el fondo, el realismo, el detallismo minucioso, el cuidado en los ropajes, la luz y el color suave...
En el Matrimonio Arnolfini Giovanna lleva un elegante vestido verde, "el color de la fertilidad", propio de un retrato de sociedad y un cuadro de boda. No está embarazada, sino que su postura se limita a resaltar el vientre, que entonces se tenía por una de las partes más bellas del cuerpo. También cabe pensar que su pose y la exagerada curvatura del vientre sugieran su fertilidad y su futura preñez. [Cummings, Robert. Guía vidual de Pintura y Arquitectura. Santillana. Madrid. 1997 (1995): 30-31.]
Roger van der Weyden (c. 1400-1464), discípulo de Campin em Tournai, trabajó sobre todo en Bruselas. Es el pintor del dolor. El Descendimiento de la Cruz es un ejemplo de figuras expresivas, con una composición muy estudiada, sobre un fondo dorado gótico. Otras obras son: Tríptico de San Juan Bautista, la Anunciación, el Políptico del Juicio Final. Viajó por Italia y su estilo influyó en los pintores de varias escuelas renacentistas. Trabajó, como Van Eyck, parta los duques de Borgoña.
Hans Memling (c. 1440-1494), de origen alemán, trabaja en Brujas, donde crea una escuela, con figuras serenas y pensativas, en paisajes melancólicos, como en la arqueta de Santa Úrsula, La Virgen con el Niño.
Gerard David (c. 1465-1523) sigue las pautas de la escuela de Brujas, de un naturalismo flamenco más referencias italianas, con figuras de poses verticales, en claroscuros, con una fusión de gracia y dolor, en El descanso en la huida a Egipto.

El Patinir (c. 1480-1524), discípulo de Quentin Metsys, cultiva el paisaje como tema casi único, con pretexto de temas secundarios religiosos, como en El paso de la Laguna Estigia, Paisaje con San Jerónimo, Las tentaciones de San Antonio, Huida a Egipto. La luz celeste es brillante, el paisaje está lleno de rocas y lagunas, estático, con una composición simple (horizontal y vertical).
Peter Brueghel el Viejo (c. 1525-1569), iniciador de una larga familia de pintores, también cultiva el paisaje como tema casi único, pero con figuras más destacadas, llenas de simbolismo, en una concepción más dinámica del paisaje, como en Los patinadores, El triunfo de la Muerte, La caída de Ícaro.
El Bosco (c. 1450-1516), holandés de Hertogenbosch, es el gran pintor primitivo nórdico, con una concepción del paisaje influida por Patinir, pero con un mundo lleno de formas fantasiosas, como un resumen de la cultura popular medieval de alegorías y farsas burlescas. Su influjo en el surrealismo ha sido muy citado.
Su obra más conocida es el Tríptico del Jardín de las Delicias, con el Cielo a la izquierda y el Infierno a la derecha (con unos cincuenta símbolos de humanos-bestias, tormentos musicales, luces misteriosas, espacios angustiosos, etc.). En El carro de heno, fustiga a todos, poderosos y plebeyos. En La piedra de la locura, critica a la medicina. En el Tríptico del Nacimiento fustiga a los ejércitos y los símbolos religiosos.
Hay un debate sobre su temática: ¿Irrealismo onírico o realismo social encubierto? Parece que mostraba las realidades de su tiempo: los incendios, las torturas y los sermones apocalípticos le inspiraron imágenes demoníacas. Pintaba al mundo medieval en crisis de valores, al hombre eternamente amenazado. Fray José Sigüenza escribió: “El Bosco tuvo el valor de pintar a los hombres cuales son por dentro”. Fue el pintor favorito de Felipe II, que coleccionó sus mejores obras, por lo que hoy están en el Museo del Prado.

ALEMANIA.
La pintura gótica alemana enlaza con la de principios de la influencia del Renacimiento italiano. Destacan las primeras obras de Durero, Grünewald..., pero sus obras de madurez son ya propiamente representativas del Renacimiento Nórdico.

VIDRIERAS.
1. CARACTERÍSTICAS.
La policromía.
El color alcanzará cimas únicas en la Historia a través de las vidrieras. Las vidrieras góticas son el summun de este arte, con orígenes en las culturas orientales más antiguas. Las nuevas teorías constructivas hacían virtualmente innecesarios los muros y como por otra parte el humanismo incipiente empujaba al hombre hacia la luz, que le liberase de las oscuras tinieblas, los muros se cubren de vidrios policromados que encenderán de espiritualidad y amor el corazón de los hombres.
Se dedican grandes superficies para su cubrición (Chartres tiene 10.000 m2 de vidrieras). Se podían fabricar ya coloreados o se pintaban después de su colocación, sobre unos paneles de plomo, formando un rico conjunto cromático, que ilumina el interior con multicolores reflejos y que ilustra a los fieles con sus escenas figurativas y simbólicas.
2. LAS ESCUELAS.
Los conjuntos más hermosos se encuentran en las catedrales francesas del siglo XIII, en Chartres, Bourges, Le Mans, Lyon, Reims, Poitiers. Su técnica se extendió por el resto de Europa.
Las vidrieras de la catedral de Chartres destacan sobre todas las demás por su riqueza y calidad. En el siglo XIII la ciudad de Chartres entera participó en el pago de la fabricación de las vidrieras, con lo que se representaron todos los oficios, desde los tejedores a las prostitutas, toda la sociedad medieval. Los vitrales de la zona norte fueron una donación de la reina Blanca de Castilla. En los portales de Chartres hay 1.800 esculturas, como una enciclopedia medieval de la religión y la teología y, sobre todo, de la vida de Cristo. Hay un nuevo naturalismo, un intento de representar la realidad de las personas y sus oficios, aunque idealizados.
En España destacan los conjuntos de las catedrales de León, y, a continuación, las de Burgos, Toledo, Gerona, Barcelona y Sevilla.
Este arte decayó en el siglo XVI, hasta su recuperación con el Art Nouveau, ya en el siglo XIX.

ARTES MENORES.
Hay un extraordinario desarrollo de las artes menores de orfebrería, cerámica, tejido, miniatura, tapicería...
Destaca por sus valores plásticos la tapicería, sobre todo en el gran centro flamenco de Arras, con los maestros Jean de Bandol y Jean de Brujas. Sus producciones se difunden por toda Europa, introduciendo sus temáticas históricas y religiosas.
En la miniatura, destacan en España las Cantigas de Alfonso X, del siglo XIII, con su temática naturalista.



UD FUENTES.
Internet.

Documentales.

Exposiciones.
*<Paris 1400. Les Arts sous Charles VI>. París. Musée du Louvre (mayo-12 julio 2004). Cat. Textos de François Avril, Philippe Lorentz, Inès Villela-Petit... 416 pp.
*<France 1500, entre Moyen Àge et Renaissance>. París. Grand Palais (6 octubre 2010-10 enero 2011). Chicago. Art Institute (26 febrero-29 mayo 2011).
*<La Bella Italia>. Turín. Venaria Reale (17 marzo-11 septiembre 2011). 350 obras de los maestros italianos desde Giotto, y de visitantes como Velázquez. Reseña de Mora, Miguel. Italia se busca a sí misma en Turín. “El País” (16-III-2011) 41.
*<El paisatge nòrdic al Prado>. Palma de Mallorca. CaixaFòrum (19 junio- 29 septiembre 2013). 44 obras. Reseña de Ros, Cristina. El Prado porta la llum del nord a Mallorca. “Ara” (20-VI-2013) 29.

Libros.
Balis, A.; et al. La pintura flamenca en El Prado. Fonds Mercator. Amberes. 1989. 318 pp.
De Maere, J.; Wabbes, M. Illustrated Dictionary of 17th Century Flemish Painters. La Renaissance du Livre. Bruselas. 1994. 3 vols. 1. Text. 542 pp. 2. Plates A-K. 694 pp. 3. Plates L-Z. 711-1319 pp. NYPL. Interesante para estudiar las fuentes de los bodegones y alegorías (como la de los cinco sentidos) en la pintura de Miró.
Puyvelde, Leo van. Flemish Painting from the Van Eycks to Metsys. McGraw-Hill Book Company. Nueva York. 1968. 263 pp.
Whinney, Margaret. Early Flemish Painting. Faber & Faber. Londres. 1968. 168 pp. más 96 láms. Cap. II. Robert Campin (34-43).

Artículos. Orden cronológico.
Seidedos, Iker. Una invitada francesa en el Prado. “El País” (13-II-2014) 38. El museo acoge hasta el 25 de mayo la pintura La Virgen con el Niño y ángeles, de Jean Fouquet (1420-1481); una cumbre del gótico francés del siglo XV, en préstamo por el Museo de Amberes. / Perdices, Álvaro. Fascinación (entre placer y creencia). “El País” (26-III-2014) 44. Una crítica de esta pintura a través de los comentarios de Johan Huizinga, Pascal Quignard y Jean Clair.