ARQUITECTURA DE CHINA.
Introducción.
El arte y arquitectura de la civilización china, desde la Prehistoria hasta el siglo XXI figuran entre sus logros más significativos y resultan de uno de los principios fundamentales de la cultura china: el equilibrio armónico, que se refleja en que sus manifestaciones artísticas son una mezcla de tradiciones e innovaciones, de ideas autóctonas y extranjeras y de imágenes profanas y religiosas.
El desarrollo histórico.
Los gobernantes de los primeros reinos y después los emperadores chinos fueron importantes mecenas artísticos. La subida al trono o el derrocamiento de las diferentes dinastías reales afectó profundamente al desarrollo del arte en China aunque, si bien las nuevas dinastías manifestaban gustos diferentes, todas ellas compartían el mismo interés por mantener la tradición. Los gobernantes, sobre todo los que establecían una nueva dinastía, ansiaban afianzarse ante los ojos de sus súbditos y una manera normal de conseguir su apoyo era continuando con las realizaciones artísticas de las dinastías anteriores.
Las cortes reales aceptaban también las nuevas corrientes procedentes de India o de Oriente Próximo, pero cuidando de entrelazar cualquier idea innovadora en materia de arte, religión o filosofía a la trama ya existente de la vida china.
La arquitectura de de los primeros periodos dinásticos, esto es las dinastías Shang, Zhou, Quin y Han, que se sucedieron entre c. 1480 aC y 220 dC, se desarrollaron en la Edad del Bronce.
Se centraba en el culto a los muertos. Los gobernantes y sus funcionarios, preocupados por asegurarse la inmortalidad y el paso a la otra vida, construyeron y decoraron lujosas tumbas subterráneas, muchas de las cuales permanecen intactas.
Después de la caída de la dinastía Han en 220 dC, la llegada de extranjeros y la inestabilidad política afectaron al carácter del arte chino. El budismo, introducido en el siglo IV, trajo de la India nuevos estilos de arquitectura, escultura y pintura. Además, con la doctrina budista, que subrayaba que el espíritu humano puede ir más allá de la muerte, decayó la costumbre de los entierros opulentos.
Cuando en el siglo VII, bajo la dinastía Tang (618-907), se reunificó China y la arquitectura seglar conoció un esplendor sin precedentes, que aumentó con la dinastía Song (907-1368) y continuó durante la mayor parte de la dinastías siguiente, en el los periodos Ming (1368-1644) y Qing (manchúes, 1644-1911).
Los arquitectos.
Muchos arquitectos eran empleados gubernamentales que alcanzaban sus puestos después de una carrera académica y demostrar su experiencia en unas oposiciones. Realizaban obras por encargo real, siguiendo unas pautas académicas, en talleres grandes y bien organizados.
En contraste, los arquitectos aficionados, que en muchos casos eran funcionarios retirados o exiliados, podían trabajar sin las limitaciones que imponía la corte y su obra refleja un individualismo importante, alejado de los estilos imperiales.
NEOLÍTICO: LA DINASTÍA SHIA.
Aparece al final del Neolítico la primera dinastía, la Xia (h. 2100-1500 aC), de la que destacan las tumbas imperiales, en forma vagamente piramidal.
Tumbas de la dinastia Shia.
LA DINASTÍA SHANG (1480-1050 AC).
La civilización Shang (c. 1480-1050 aC.) surgió de la mezcla de los pueblos neolíticos, en especial de un grupo localizado en la provincia de Henan, en China central, que constituyó un clan que dio origen al núcleo de la civilización Shang.
Su gobierno dinástico se divide en dos periodos, anterior y posterior al establecimiento de la capital real en Anyang en el siglo XIII aC. Numerosas ciudades Shang fueron fundadas en el periodo pre-Anyang, pero casi todos los objetos de la época han sido descubiertos en las tumbas.
Los dos siglos y medio finales del mandato Shang marcaron el periodo de Anyang y las excavaciones realizadas en la zona de lo que fue su antigua capital han ayudado a conocer mejor su arte y su cultura.
Los reyes Shang construyeron complicadas tumbas. Creían que era posible llevarse al otro mundo sus posesiones materiales, por lo que se enterraba a los miembros de la casa real con sus riquezas personales. En 1975 los arqueólogos chinos que trabajaban en la zona de Anyang descubrieron la tumba de la esposa favorita de un rey Shang.
LA DINASTÍA ZHOU (1027-256 AC).
Los reyes Shang no pudieron controlar el creciente poder de una tribu vecina, los Zhou (c. 1027-256 aC), establecida en su frontera occidental.
Hacia el año 1027 aC. los Zhou conquistaron Anyang y asentaron su dinastía en la ciudad. Al principio se conservó buena parte de la cultura Shang; de hecho los bronces y jades del periodo Xian, llamado también periodo Zhou occidental, son muy parecidos a los de la dinastía anterior. Con la progresiva desaparición del culto a los antepasados, las vasijas antes destinadas a los templos, pasaron a ser preciados trofeos que el monarca entregaba a sus súbditos más destacados, para premiar sus victorias o concederles tierras. Estas vasijas de bronce solían llevar largas inscripciones explicando la gesta que conmemoraban y constituyen hoy valiosos documentos sobre esa época de la historia china.
Ante los ataques de otras tribus, en el año 771 aC, la dinastía Zhou se vio obligada a abandonar su capital de Xian para instalarse en Luoyang, otra ciudad de la provincia de Henan, lo que marcó el comienzo del periodo Zhou oriental en cuyo arte se refleja la ruptura geográfica con el pasado Shang. Los bronces tenían un carácter más profano y se utilizaban como regalo de boda para decorar el hogar de los recién casados. Las representaciones de animales y monstruos totémicos dejaron paso a ornamentos abstractos, llenos de colorido, con incrustaciones de oro o piedras semipreciosas. Durante este periodo se hicieron muy populares las campanas y los espejos de bronce.
El arte del periodo Zhou oriental posterior muestra una notable diversidad y alta calidad técnica. En las tumbas de la dinastía Zhou oriental se han descubierto pinturas sobre seda que constituyen las muestras más antiguas de esta técnica, así como esculturas en madera, obras de laca y cerámica vidriada que hablan de nuevos desarrollos técnicos y estilos artísticos.
LA DINASTÍA QUIN (221-206 AC).
La dinastía Quin tuvo un importante papel en la historia de China, a pesar de su brevedad (221-206 aC).
El debilitamiento político del imperio Zhou oriental terminó con la consolidación del poder del emperador Quin Shi Huangdi, del que procede el nombre de China.

La gran muralla china se asocia a al emperador Quin Shi Huangdi porque él dirigió el mayor y más intenso programa de su construcción, pero también unió largos trechos de murallas anteriores y la actual muralla es en gran parte fruto de profundas restauraciones por las dinastías Ming y Qing.

A su muerte, este poderoso gobernante fue enterrado en la provincia noroccidental de Shanxi, en un túmulo funerario macizo, descubierto recientemente. En esta tumba real han aparecido más de 6.000 figuras de terracota (entre hombres y caballos) destinadas a proteger la cripta. Representan uno de los regimientos del emperador, compuesto por oficiales perfectamente equipados, aurigas y arqueros, así como jóvenes soldados de a pie. El ejército estaba pintado con una amplia gama de brillantes colores que el paso del tiempo se ha encargado de apagar. Aunque ya hacía tiempo que se habían abandonado los sacrificios humanos, propios de los enterramientos Shang, el deseo de protección durante el viaje de la muerte seguía siendo un importante elemento en las prácticas funerarias.
El segundo gobernante Quin no fue capaz de conservar el poder de su padre, y el control pasó a manos de la dinastía Han en el año 206 aC.
LA DINASTÍA HAN (206 AC-220 DC).
Los Han gobernaron China durante más de 400 años (206 aC-220 dC), periodo de gran importancia para la historia del arte chino.
Las tumbas eran la obra primordial para los gobernantes, que dedicaban a ellas los mejores arquitectos y artistas. La elaborada construcción de las tumbas habla de la sofisticada tecnología que existía en materia de arquitectura: las bóvedas y las columnas vinieron a sustituir a las estructuras de madera y de tierra prensada de las anteriores dinastías.
Además había esplendidos palacios imperiales, aunque todos fueron destruidos.
En las tumbas se observa que los temas de pintura Han más frecuentes eran episodios de la vida en el más allá y leyendas de antiguos héroes. Los pocos restos que nos han llegado revelan una intención novedosa de representar el espacio y la distancia, puesto que aparecieron los primeros elementos de representación del paisaje, aunque fueran apenas algún arbolito o montaña.
Los palacios, según los textos históricos de la época, estaban decorados con grandes retratos de los emperadores y con murales, pero pocas de estas obras han llegado hasta nosotros.
Urna funeraria del periodo Han.
Dentro de las tumbas Han había gran profusión de objetos en miniatura, que generalmente reproducían las posesiones, animales o edificios, del difunto. Se llamaban mingqi (bienes espirituales) y solían estar realizados en cerámica vidriada o pintada con vivos colores. También había miniaturas de la casa, del corral, de los animales domésticos y criados favoritos y un surtido de objetos de uso cotidiano.
Otras artes menores también eran notables, sobre todo el tallado del jade. Las cámaras mortuorias subterráneas del príncipe Liu Sheng y de su esposa Tou Wan (muertos hacia el 120 aC), descubiertas en 1968 en la provincia de Hebei, contenían un gran despliegue de artículos de laca, de sedas, cerámica y vasijas de bronce, algunos dorados y otros con incrustaciones de oro. Los dos cuerpos estaban envueltos en vestidos de jade, realizados con trocitos rectangulares de esta piedra unidos con hilos de oro. Cada traje lleva más de 2.000 piezas de jade que, en China, simboliza la vida eterna. Según los arqueólogos se tardó más de diez años en confeccionar cada traje.
LAS SEIS DINASTÍAS (220-589).
La riqueza de la dinastía Han no pudo evitar su derrocamiento en el año 220 dC.
En los siglos siguientes los mayores clanes rivales trataron de controlar partes del imperio, que se fragmentó en el llamado periodo de las Seis dinastías (220-589).
El arte recibió la influencia de nuevas ideas religiosas, como el confucionismo y el taoísmo, que propiciaron nuevos temas y estilos. El ideal confuciano encontraba su expresión más popular en las escenas de piedad filial, mientras que los taoístas, amantes de la naturaleza, se inclinaban por los paisajes y las leyendas populares.
El arte budista en el periodo de las Seis Dinastías.
El budismo, llegado a China desde la vecina India, tuvo un profundo efecto sobre el arte del periodo de las Seis dinastías. Los primeros ejemplos de arte budista que se vieron en China fueron las estatuillas traídas por los budistas indios. En el siglo IV la afluencia de estilos y temas produjo una nueva categoría de arte y arquitectura budistas dentro de la tradición china.
En China occidental todavía se pueden contemplar, en el monasterio de Dun-huang, importantes pinturas murales basadas en historias sagradas. Aumentó la popularidad de la escultura monumental procedente del norte de la India, y se crearon las esculturas talladas en piedra maciza representando a las deidades budistas de las montañas de Henan y en las provincias de Shaanxi.
Una importante novedad del periodo fue la pagoda de madera, basada en la stupa india y en la torre de la dinastía Han. Hacia el siglo VI la mayor parte de la vida cultural china estaba inspirada en el budismo.
LA DINASTÍA TANG (618-907).
China inició una recuperación durante el breve mandato de la dinastía Sui (589-618) y se consolidó con el joven monarca Taizong en el año 618, que inició la próspera dinastía Tang (618-907), que propició un gran desarrollo artístico, hasta ser considerado su periodo como una edad de oro de China.
La estabilidad del gobierno y la prosperidad económica consecuente propiciaron un florecimiento de las artes: pintura, cerámica, metalistería, música y poesía.
Los budistas padecieron periodos de persecución durante la era Tang, pero en el arte chino perduró la influencia de su religión. De aquel periodo se conservan en la actualidad las pagodas de piedra de las cuevas de Dunhuang.
LA DINASTÍA SONG (960-1270).
En los años que siguieron a la caída del gobierno Tang el territorio de China quedó reducido a consecuencia de las invasiones de los pueblos vecinos. Los emperadores Song (960-1270) no eran tan poderosos como sus predecesores Han o Tang. Se esforzaron por mantener una paz poco sólida con sus, casi siempre, hostiles vecinos, y las artes de la época denotan una introspección y un refinamiento que se cultivaron como respuesta a las ásperas realidades políticas. Los emperadores Song se caracterizaban por ser muy ilustrados y muchos de ellos eran, incluso, consumados artistas.
La arquitectura Song.
La tendencia Song hacia el refinamiento se aprecia también en lo que queda de la arquitectura del periodo. Los estilos Tang se fueron alargando y afinando y dieron lugar a unas agujas características del estilo Song. Los tejados curvos, típicos de la arquitectura china, alcanzaron su apogeo en el periodo Song. Se perfeccionaron las vigas transversales para aportar el apoyo necesario a los pesados tejados. En el interior, un sistema de delicadas bóvedas y ménsulas de madera facilitaba la sensación de espacio abierto y de luz. Las pagodas seguían siendo el edificio religioso por excelencia. Al principio se construían de albañilería y, sobre todo en el norte, se decoraban con complicadas celosías. Aunque los arquitectos Song preferían la altura a la anchura, hay ejemplos de que también se construyeron edificios anchos y bajos y estas estructuras solían ir acompañadas de patios, balcones y grandes vestíbulos, características que se harían más frecuentes en los periodos Yuan y Ming.
LA DINASTÍA YUAN (1279-1368).
La invasión de los mongoles (1279-1368) produjo alteraciones en la naturaleza del arte chino, sobre todo en la pintura y en la escultura. Aunque los gobernantes extranjeros tenían interés en perpetuar la cultura clásica china, la mayoría de los artistas no estaban a gusto en la corte y se retiraron.
La arquitectura Yuan.
Los mongoles favorecieron también importantes aportaciones en la arquitectura. Hoy se cree que las estructuras originales de la capital mongola, Pekín, eran mayores que las estructuras Ming que las sustituyeron. La estética mongol daba preponderancia a la masa, en claro contraste con las anteriores edificaciones Song. La construcción Yuan se caracterizaba por grandes salones sucesivos para poder celebrar al mismo tiempo banquetes, audiencias reales y los actos oficiales ordinarios. El proyecto de gran ciudad empleado por los arquitectos de Pekín fue conservado y adaptado por los responsables de las dinastías Ming y Qing, y sigue recordando a la capital imperial Yuan.
LA DINASTÍA MING (1368-1644).
El gobierno mongol terminó con una vasta revuelta campesina y el restablecimiento de una dinastía de etnia china, llamada Ming (1368-1644).
La arquitectura Ming.
Los mongoles habían rechazado el delicado estilo Song iniciando una tendencia hacia las estructuras más bajas y macizas, que fue adoptada por los arquitectos Ming, quienes crearon muchos edificios rectangulares. Los templos Ming conservaban algunos detalles Song, como las figuras de madera del interior pintadas con gran colorido.
El Palacio Imperial de la Zijin Cheng (Ciudad Prohibida), en su mayor parte realizado en madera, fue conservado y ampliado durante la posterior dinastía Qing hasta bien entrado el siglo XIX y es difícil separar lo que es Ming de las aportaciones Ming. Comprende 980 edificios con 8.707 habitaciones, sobre un total de 720.000 m².
LA DINASTÍA QING (1644-1912).
Los últimos años de la dinastía Ming estuvieron marcados por grandes disidencias políticas internas y revueltas campesinas. Esta situación fue aprovechada desde el norte por los manchúes, que se hicieron con el poder en 1644 y se mantuvieron hasta 1912.
Deseosos de asimilar las tradiciones de las dinastías anteriores, los gobernantes Qing mantuvieron todos los aspectos de la cultura china.
La arquitectura Qing.
También en la arquitectura continuaron muchas de las tradiciones Ming. Los emperadores Qing preferían interiores amplios, casi monótonos, desprovistos de detalles.
Pabellón del Palacio Imperial en Pekín.

Pabellón del Palacio de Verano en Pekín.
Los palacios, muchos de los cuales aún existen en la ciudad de Pekín, son la 'marca de fábrica' especial de la arquitectura Qing y se caracterizan por sus formas macizas templadas por una estricta simetría. El color desempeña un importante papel en estos edificios de tejados dorados, detalles pintados en rojo y escaleras de mármol blanco.

También existen algunas variantes, como la residencia veraniega de Yuan-ming-yuan, del siglo XVIII, basada en el estilo del palacio de Versalles en Francia.

Muy distinto es el Altar del Paraíso o Templo del Cielo (iniciado en el año 1420, restaurado en el año 1890), estructura circular de tres pisos, inspirada en las descripciones de los estilos arquitectónicos anteriores a la dinastía Han.
FUENTES: ARQUITECTURA.
Documentales.
Ciudades perdidas. Serie española de Home Video (60'). Presentada por Vicente Simon. Chang'an. La Roma de Asia (Pekín; Chang'an, capital de los Han y Tang de China durante 1.100 años, en la actual Sian, con la tumba con soldados del emperador Hsi Huang-Ti; la historia de la emperatriz Wu-se-Tian; Yang-Wufei, favorita del emperador Hsiang-Hsu, la gran protagonista de las historias de amor chinas).
Libros.
Huiyin, Lin. A Pictorial History of Chinese Arquitecture. Una escritora e historiadora de arte y arquitectura.
Keswick, Maggie. The Chinese garden: history, art & architecture. Academy Editions. Londres. 1978. 216 pp. Contribución y conclusiones de Charles Jencks.
Exposiciones.
*<Esplendor eterno. Seis siglos de la Ciudad Prohibida>. Pekín. Museo del Palacio de la Ciudad Prohibida, Galerías de la Puerta Meridiana (10 septiembre-16 noviembre 2020). 450 objetos arqueológicos.
ARQUITECTURA CONTEMPORÁNEA
FUENTES.
Artículos. Orden cronológico.
Zabalbeascoa. Anatxu. La pequeña revolución arquitectónica china. “El País” Semanal 1.955 (16-III-2014) 52-55.
ARQUITECTOS.
Listado de arquitectos.
Sicheng Liang (1901-1972), Wang Shu (1963, arquitecto, esposo de Lu Wenyu), Lu Wenyu (1966, arquitecta china, esposa de Wang Shu), Yu Yansong (Pekín, 1975),
El arquitecto chino Wang Shu (1963).
Internet.
Artículos.
Zabalbeascoa. Anatxu. El Pritzker más político de la historia. “El País” (28-II-2012) 44. El arquitecto chino Wang Shu (1963), creador con su esposa Lu Wenyu (1966) del estudio Amateur Architecture en 1997 y de la Escuela de Arquitectura de Hangzhou en 2001.

Aldama, Zígor. En el bastión del Pritzker chino. “El País” El Viajero 725 (14-IX-2012) 10. Wang Shu utilizó materiales reciclados en el Museo de Ningbo.
El arquitecto chino Ma Yansong (1975).
Ma Yansong (Pekín, 1975).
Documentales.
Entrevista a Ma Yansong. 4 minutos.
Artículos.
Martin, Adam. Ma Yansong / Arquitecto. ‘Intento aconseguir fer edificis que no ocupin espai’. “Ara” (13-II-2012) 25.
No hay comentarios:
Publicar un comentario