OP UD 56. EL ARTE CLÁSICO: GRECIA Y ROMA.
INTRODUCCIÓN.
GRECIA
INTRODUCCIÓN.
1. EL ARTE GRIEGO.
Características generales.
Los grandes periodos.
El conocimiento del arte griego.
Los términos de lo “clásico”.
2. URBANISMO Y CONCEPCIÓN DEL ESPACIO.
2.1. CARACTERÍSTICAS.
La concepción del espacio.
Planificación de la polis.
Estructura y elementos de la polis.
2.2. EVOLUCIÓN DEL URBANISMO.
PERIODO ARCAICO.
PERIODO CLÁSICO.
PERIODO HELENÍSTICO.
3. ARQUITECTURA.
3.1. CARACTERÍSTICAS.
3.2. TEMPLO.
ÓRDENES ARQUITECTÓNICOS:
El orden como relación entre los elementos: columna
y entablamento.
La distinción entre los órdenes griegos y romanos.
Dórico.
Jónico.
Corintio.
3.3. PERIODOS.
ARCAICO (VII-VI).
Características.
Evolución.
CLÁSICO (V-IV).
Características.
Evolución:
1) Primera fase (480-450).
2) Segunda fase (450-400): la Acrópolis de Atenas.
3) Tercera fase
(400-323).
HELENÍSTICO (III-I).
Características.
Evolución.
4. ESCULTURA.
4.1. CARACTERÍSTICAS.
4.2. PERIODOS.
ARCAICO (VII-VI).
Características.
Evolución:
1) Primera fase (700-600): pequeñas dimensiones.
2) Segunda fase (600-480): la gran escultura del
kouros y la koré.
CLÁSICO (V-IV):
Características.
Evolución.
1) Primera fase (500-450).
2) Segunda fase (450-400): Mirón, Policleto, Fidias.
Mirón.
Policleto.
Fidias.
3) Tercera fase (400-323): Praxíteles, Scopas,
Lisipo.
Praxíteles.
Scopas.
Lisipo.
HELENÍSTICO (III-I).
Características.
Evolución: las escuelas de Alejandría, Pérgamo y
Rodas.
Escuela de Alejandría.
Escuela de Pérgamo.
Escuela de Rodas.
5. PINTURA.
5.1. CARACTERÍSTICAS.
5.2. PERIODOS.
PERIODO ARCAICO (VII).
PERIODO CLÁSICO (V-IV).
PERIODO HELENÍSTICO (III-I).
6. CERÁMICA.
6.1. CARACTERÍSTICAS.
6.2. PERIODOS.
PERIODO PREARCAICO (IX-VIII).
Geométrica (900-750).
Orientalizante (750-650).
PERIODO ARCAICO (VII-VI).
Fase geométrica-esquemática
(650-600).
Fase de las figuras negras
(600-530).
Fase de las figuras rojas
(530-500).
PERIODO CLÁSICO (V-IV).
PERIODO HELENÍSTICO (III-I).
7. ARTES MENORES.
ROMA
1. EL ARTE ROMANO.
Características generales.
Las influencias de las culturas del Mediterráneo.
Los grandes periodos.
2. URBANISMO Y CONCEPCIÓN DEL ESPACIO.
2.1. CARACTERÍSTICAS.
La concepción del espacio: el espacio interior.
Evolución del urbanismo: del irregular al regular.
Planificación de la nueva ciudad regular.
Elementos de la ciudad: los foros.
3. ARQUITECTURA.
3.1. CARACTERÍSTICAS.
3.2. TIPOS.
TEMPLOS.
Templos republicanos.
Templos imperiales: el Panteón.
BASÍLICAS.
MONUMENTOS CONMEMORATIVOS.
Arcos de triunfo.
Columnas.
ARQUITECTURA FUNERARIA.
ARQUITECTURA LÚDICA.
Teatros.
Anfiteatros.
Circos.
Estadios.
Odeones.
Termas.
Calzadas, puentes, acueductos, cloacas, puertos.
ARQUITECTURA DOMÉSTICA.
Domus.
Insula.
Villas rurales.
Palacios.
4. ESCULTURA.
El influjo etrusco y griego.
4.1. CARACTERÍSTICAS.
El realismo.
4.2. TIPOS.
RETRATO.
RELIEVE HISTÓRICO.
ESCULTURA FUNERARIA.
5. PINTURA.
El influjo etrusco y griego.
5.1. CARACTERÍSTICAS.
5.2. ESTILOS.
Estilo de incrustaciones.
Estilo arquitectónico.
Estilo ornamental.
Estilo intrincado.
Estilos posteriores.
6. MOSAICO.
7. ARTES MENORES.
INTRODUCCIÓN.
El arte clásico en Grecia y Roma es un tema
enormemente extenso y complejo, porque no hay una definición universalmente
válida de los límites temporales, temáticos y conceptuales.
Puede entenderse el concepto “arte clásico” en dos
dimensiones históricas. En términos restringidos, aplicándolo a las actividades
artísticas realizadas en Grecia durante el siglo V aC, llamado también el siglo
de Pericles. Corresponde a este periodo la denominada Edad Clásica de la
civilización helénica. En términos amplios, el arte clásico sirve para
calificar la vertiente estética de toda la antigüedad grecorromana, con sus
distintos periodos: griego arcaico, griego clásico, helenístico y romano.
Nuestra opción es que el arte clásico es el de la civilización
grecolatina antigua -Grecia y Roma antiguas-, en especial sus periodos más
“clásicos”, definidos por el antropocentrismo (un arte hecho a la medida del
hombre) y la concepción racional del mundo.
Es una opción posibilista: si es necesario conocer una
panorámica sobre todo el arte de la civilización grecolatina, esto es imposible
en el marco del título de este tema y en el estrecho límite de tiempo posible,
por lo que nos centraremos en su evolución más estricta y prescindiremos de sus
antecedentes respectivos (minoico, micénico y etrusco, salvo que en el arte
romano uno fundamental es el propio arte griego).
En lugar de hacer una exposición sincrónica, de los
caracteres comunes a ambas, haremos una división diacrónica: primero Grecia y
luego Roma.
Se debería introducir el tema con el marco geográfico
y los fundamentos sociales y culturales (filosofía, polis, democracia,
antropocentrismo, mitología...), pero eso corresponde mejor al tema de la civilización
grecolatina (OP UD 25) y abordarlo aquí nos impediría abordar suficientemente
los aspectos más artísticos, de modo que lo obviaremos, salvo algunas
referencias. Sería útil, sin embargo pedir a los alumnos que revisen el tema en
los textos de cursos anteriores.
Mucho más que en otras civilizaciones, la civilización
grecolatina es urbana, por lo que el urbanismo debe ser considerado como un
apartado del arte, “al lado de” y no “en” la arquitectura, por lo que la
antecede y explica. Por último, precisemos respecto a las mal llamadas “artes
menores” que si en el arte griego la cerámica es un arte de enorme importancia
para nosotros (por su valor específico y por ser la mejor fuente sobre la
pintura y la temática), en cambio su paralelo en importancia en el arte romano
sería el mosaico.
I. GRECIA
INTRODUCCIÓN.
La Grecia clásica ofrece modelos y formas en su arte y
en su organización política y métodos de investigación (en la filosofía y las
ciencias físicas) que constituyen la base de toda nuestra cultura occidental y
europea. Produce asombro la serie de figuras excepcionales que una sola ciudad,
Atenas, ha proporcionado en todos los órdenes de la cultura y el arte:
historiadores como Heródoto y Tucídides, dramaturgos como Esquilo, Sófocles y
Eurípides, filósofos como Platón y Aristóteles, oradores como Demóstenes,
escultores como Fidias. En Grecia se inicia la filosofía, la física, la
historia, y se lleva a horizontes insospechados la matemática y la creación artística.
Algunas notas peculiares del mundo griego, que veremos a continuación, pueden
explicar este despliegue de creaciones y de personalidades singulares.
Resumen.
El arte griego es un arte del hombre, medida de todas
las cosas. La técnica es excelente, basada en la repetición de modelos,
constantemente perfeccionados, que en arquitectura será el sistema adintelado,
con los tres órdenes (dórico, jónico y corintio). El concepto griego de la
belleza (kalós, bello o hermoso) se fundamenta en el antropocentrismo,
la proporción, la armonía y la simetría. Destacan los templos (el tipo
fundamental de su arquitectura), los edificios públicos de la administración y
la vida pública (buleuterion, stoas, gimnasios, estadios), la escultura de
temas humanos, la pintura (de la que nos quedan pocos restos) y la cerámica
pintada. El arte griego evolucionó desde la rigidez del arte arcaico, hasta la
perfección ideal de la época clásica y culminó con el realismo del periodo
helenístico.
1. EL ARTE GRIEGO.
Características generales.
El arte griego fue elaborando a lo largo de su evolución
unas características, propias, que en su época clásica son:
- El gran tema del arte griego es el hombre,
cultivando el antropomorfismo (los dioses son arquetipos de la condición
humana) en la forma y en la medida. Protágoras dijo: *El hombre es la
medida de todas las cosas+. En la pintura y escultura la figura humana es el tema principal.
En la arquitectura siempre huyen de lo colosal e incluso los templos son de
dimensiones modestas: el mayor edificio, el Partenón, mide 69,5 x 31 m . (aunque su función no
fue nunca celebrar grandes reuniones de fieles sino ser la casa de una diosa).
- Su ideal clásico de la belleza se fundamenta en el
hombre, la proporción, la armonía y la simetría, la naturaleza, el movimiento y
la expresión. Todo esto se intuye ya en los templos desde el principio y en las
artes plásticas desde el siglo VI, con un concepto de la belleza (kalós,
bello o hermoso) profundamente humano y armonioso, y se confirma plenamente en
la época clásica del siglo V.
- Es un arte de gran calidad técnica. Se buscaba la
perfección en la consecución de ese ideal previo, no la novedad, de modo que su
evolución de las formas fue muy lenta.
Los grandes periodos.
Hay en el arte griego cuatro grandes periodos:
prearcaico, arcaico, clásico y helenístico. Muchos autores, con un criterio
biológico, reúnen los dos primeros en uno, al que llaman arcaico, preclásico,
etc., mientras que el helenístico sería un periodo barroco.
1) Periodo prearcaico, de los “siglos oscuros”
(IX-VIII), con dos fases, geométrica (900-750) y orientalizante (750-650). El
desarrollo del arte es aún muy escaso y obedece todavía a los influjos
anteriores y exteriores.
2) Periodo arcaico,
siglos VI-V (650-480). En el periodo arcaico, de
resultas de los movimientos de pueblos y del comercio mediterráneo, nace el
arte griego, al relacionarse sus dos corrientes fundamentales (definidas cada
una por un orden arquitectónico): la dórica, formalista, con tendencia a lo
simbólico y abstracta en lo decorativo, que aporta un riguroso sistema
proporcional; y la jónica, más natural y sensible, que proporciona el gusto por
la riqueza ornamental de tradición oriental (seres fabulosos, plantas y
animales) y un sentido más esbelto de las proporciones.
En este periodo se perfilan las líneas generales de
una progresiva evolución desde las concepciones más primitivas y esquemáticas,
propias del arte arcaico de las civilizaciones orientales. Es un arte de
transición y de cambio, en el que se van gestando las que luego serán
expresiones prototípicas del mundo helénico. Es especialmente significativa la
evolución de la escultura, la cual, partiendo de modelos de procedencia egipcia,
micénico-cretense y mesopotámica, irá modificando las características de estos
hasta lograr un estilo enteramente innovador. Frente a la rigidez y el
esquematismo de los artes egipcio y mediooriental, en el arte griego arcaico,
especialmente en su última etapa, se van introduciendo rasgos definidores como
el dinamismo, la expresividad y la individualización.
3) Periodo clásico, siglos V-IV, con tres fases:
primera (480-450), segunda (450-400), tercera (400-323), preludio del
helenismo. El arte griego alcanza su máxima perfección y universalidad, produciéndose
incluso su expansión por el Mediterráneo occidental. Aparece aquí una corriente
más grácil y decorativa, expresa en el orden corintio. Es esencial comprender
que es entonces cuando surge la originalidad del arte griego, pues antes apenas
se distinguía del arte arcaico de las otras civilizaciones antiguas. Ahora, en
el arte clásico, encontramos las características que individualizan el arte
griego, su sentido humano y armonioso de la belleza. No es la naturalidad lo
que le distingue, pues otros también lo fueron, sino la expresividad interior
de lo humano.
Es clásico sobre todo el siglo V aC, el Siglo de
Pericles, cuando confluyen las primeras grandes manifestaciones de la filosofía
y la poesía trágica, y el establecimiento de la ciudad-estado (polis) como
organización político-social genuinamente griega. La escultura alcanza su
máxima expresión, dominada por un humanismo radical que coloca al hombre en el
centro de sus representaciones. De la mano de artistas como Mirón, Policleto o
Fidias la escultura griega corona el estilo que se proyectará, con enorme
influencia, sobre toda la tradición occidental. Las cualidades más representativas
de este estilo son: el realismo anatómico, la búsqueda de la armonía a través
del estudio de las proporciones del cuerpo humano, la plasmación de la
expresividad individual y, finalmente, la captación del movimiento de las
figuras. Estas formas realistas y dinámicas dominan también la pintura de la
época, desaparecidas hoy, pero descritas en la literatura, con las
composiciones de Polignoto o Apeles. La arquitectura da sus mejores frutos, sea
mediante la construcción de templos, sea de edificios civiles como teatros y
estadios. También se difunde ahora el urbanismo regular.
4) Periodo helenístico, siglos III-I aC. Muchos
historiadores lo limitan al periodo entre la muerte de Alejandro Magno en 323 aC
y la destrucción de la Liga Aquea a manos de Roma y la destrucción de Corinto
en 146 aC, incorporándose las ciudades derrotadas a la provincia romana de
Macedonia. Es una época de crisis y cambio. El arte helenístico, a diferencia
del anterior, ya no es estrictamente griego, sino que nace de la confusión de
los pueblos integrados en la órbita del imperio de Alejandro. Así, en el arte
helenístico observamos la simbiosis de los componentes griegos con los egipcios,
mesopotámicos o persas. Esto y otros cambios internos de la civilización griega
modifican el lenguaje artístico, en el que dominan el expresionismo, la
monumentalidad y el decorativismo. La arquitectura se hace colosal y
glorificadora. La escultura abandona los cánones de equilibrio y armonía
clásicos, derivando a un expresionismo radical.
El conocimiento del arte griego.
El conocimiento sistemático del arte griego es un
hecho reciente, a pesar del enorme interés que ha despertado desde el
Renacimiento y de que haya sido considerado el *arte perfecto+, un ideal digno de imitación. Los primeros estudios generales
fueron los de Winckelmann y entonces se acuñaron tópicos como el de la
serenidad del arte griego (realmente sólo aceptable para el siglo V aC).
Sorprendieron los frisos del Partenón a su llegada al Museo Británico en 1816,
así como el descubrimiento de que las esculturas de mármol se policromaran con
colores chillones. Apenas queda nada de la pintura (Polignoto, Zeuxis, Apeles)
y sólo se puede hacer una idea de ella a través de la cerámica pintada y de los
mosaicos. También se han perdido las estatuas de madera y quedan pocos restos
de la arquitectura arcaica. Pero quedan los restos de grandes conjuntos: las
ciudades de Atenas, Delos o Priene, los santuarios de Olimpia, Delfos,
Epidauro, Delos y Samotracia.
Los términos de lo “clásico”.
Tres conceptos deben ser precisados: arte clásico,
clásico y clasicismo. El arte clásico es el de Grecia y Roma antigua (en
especial sus periodos más “clásicos”), definido por el antropocentrismo (una
arte hecho a la medida del hombre) y la concepción racional del mundo. El concepto
de clásico es “obra que se tiene como modelo digno de imitación”; para algunos
autores, todos los estilos tienen una época clásica, y pueden considerarse
clásicos los periodos renacentista, barroco y neoclásico. La definición más
usual de clasicismo es: “corriente estética que identifica la belleza artística
con la observancia de ciertas leyes inviolables”.
Para muchos autores el arte clásico se debería limitar
a los dos periodos llamados “clásicos” de cada una de estas culturas, es decir
los siglo V-IV aC para la griega y el siglo I dC para la romana, extendiendo algo
antes y después esos ambiguos límites. Para otros, en cambio, es clásico “todo”
el arte griego y romano, desde sus orígenes (antecedentes en los artes minoico,
micénico y etrusco) como una sustancial unidad, pues todo él ha servido como
referente clásico al arte occidental. Así, el criterio más seguido en los
autores no es interno a las dos culturas estudiadas, sino externo: el de su
impacto sobre nosotros.
2. URBANISMO Y CONCEPCIÓN DEL ESPACIO.
La concepción del espacio.
El hombre griego siente el espacio como algo exterior.
Por eso proyecta sus edificios atendiendo a sabias combinaciones de puntos de
vista que le llevan, en ocasiones, a modificar medidas y apariencias. Para él,
el espacio es el lugar en el que se encuentran sus arquitecturas, que están
pensadas desde el exterior. Se trata en realidad de un espacio escultórico.
Dicho de otra forma, el griego es creador de volúmenes antes que de espacios.
El constructor griego estudia la escala, la dimensión
comunitaria del edificio, su funcionalidad, la relación con la topografía, las
perspectivas que deben ser favorecidas por la disposición de las otras
construcciones. Si un edificio no es simplemente una agregación de piedras, una
ciudad no es una agregación de edificios. La aportación decisiva es la concepción
del espacio urbano o espacio exterior a la edificación aislada; en Grecia nace
el urbanismo, con igual claridad que la ciencia, la filosofía o la historia.
A diferencia de la cultura egipcia, todos los
edificios deben estar proporcionados a la escala del hombre. Comienza esta
escala por la utilización de un material en piezas no excesivamente grandes
(sillares), ya que éstas repercuten inmediatamente en estructuras igualmente
desmesuradas. Por otra parte, no es sólo el espacio interno lo que preocupa a
los arquitectos, sino la concepción del edificio como parte de un conjunto. Más
que arquitectura, los griegos hacen urbanismo, no buscan la creación de
espacios interiores sino los valores plásticos, externos, de los edificios
dentro de un conjunto; así los propileos —accesos a santuarios y acrópolis— cumplen una función
fundamental en la creación de recintos solemnes. Se estudian además todas las
perspectivas, la relación con la naturaleza, la topografía. La acrópolis
ateniense constituye con el santuario de Delfos uno de los dos ejemplos más
notables de esta relación entre espacio natural y espacio construido. En esta línea
se procura la multiplicidad de puntos de vista; el ascenso en Delfos hacia el
templo de Apolo permite contemplar diversas perspectivas, están previstas con
todo cuidado.
Planificación de la polis.
En la Grecia clásica la configuración política del
estado-ciudad requiere la construcción de recintos urbanos, ya que la simple
yuxtaposición de casas sin un orden deliberado no podría satisfacer las
funciones múltiples que se piden a la ciudad. En tiempos históricos tres de
estas funciones son las que influyen en el nacimiento de la polis, la militar,
la económica y la estética.
La extensión de las polis por todo el Mediterráneo
durante la colonización contribuye a suscitar una planificación y a que no se
deje su crecimiento al instinto.
La estructura de la polis.
El desarrollo de la vida ciudadana en el mundo griego
estuvo determinado por dos aspectos importantes: su carácter público y su
organización democrática, y en función de ello se estructuraba la ciudad, con
una acrópolis, un ágora y los barrios residenciales.
2.2. EVOLUCIÓN DEL URBANISMO.
PERIODO ARCAICO.
El urbanismo griego arcaico se evidencia en las nuevas
colonias. Es irregular: las ciudades crecen de un modo biológico, con calles
estrechas, en líneas quebradas o curvas. Los monumentos son escasos. Las casas
son pobres y pequeñas.
PERIODO CLÁSICO.
Sigue predominando el mismo urbanismo irregular, pero
aparecen las primeras planificaciones de ciudades de planta regular
(posiblemente iniciadas por Hipodamos de Mileto), ejemplificadas en las
ciudades de Mileto (480 aC) y El Pireo.
PERIODO HELENÍSTICO.
Surge una rica arquitectura civil: ágora (plaza pública),
stoa (pórtico columnado), gimnasio (con palestra), estadio, biblioteca,
buleuterion, heroon (tumba circular)... Progresa el urbanismo con muchas nuevas
ciudades (Alejandría) de proporciones enormes y de planta regular, que
sustituye a la arcaica planta irregular. Abundan las grandes casas privadas
(como pequeños palacios) para la burguesía. Se construyen grandes conjuntos
monumentales: el santuario de Asclepio en la isla de Cos o la Acrópolis de
Pérgamo.
3. ARQUITECTURA.
3.1. CARACTERÍSTICAS.
Notas definitorias de la arquitectura griega (y que en
gran parte comparte con el arte) son las siguientes:
- Medida humana. Son edificios (incluso los templos) a
escala humana.
- Proporción, armonía y simetría, de acuerdo con su
ideal de belleza.
- Calidad técnica, garantizada por la repetición con
ligeras variantes de unos tipos de edificios, de modo que se transforman en
modelos constantemente perfeccionados.
Por todo ello, la arquitectura griega se centra sobre
todo en un tipo de edificio, el templo y un único sistema arquitectónico, el adintelado
(también llamado trilítico o arquitrabado, y constituido por una losa de piedra
horizontal apoyada sobre dos soportes verticales). Buscaban una regla objetiva
en cada una de las artes, análoga a las leyes de la naturaleza, y creían que el
artista debía adecuarse a esta regla, aunque tenía libertad para variar lo no
reglado.
3.2. TEMPLO.
El templo es el edificio más importante, con la función
de albergar la imagen antropomórfica de Dios, no a la reunión (la eclesia)
los fieles.
Sus orígenes están en el antiguo megarón micénico,
de sala central rodeada de columnas.
Su ubicación fue generalmente exterior a la ciudad, en
las acrópolis o en los santuarios (rodeados por la muralla o peribolo, con los
edificios desordenados sin un eje de simetría, como en Olimpia, Delfos y Delos).
Los materiales en los primeros templos fueron la
madera y luego la piedra (sobre todo el mármol, como el del Pentélico o el de
Paros), con sillares bien labrados, añadiendo policromía.
Su planta es sencilla, rectangular, con una sala
central (cella o naos) para la figura del dios; precedida por un
pórtico delante (pronaos), donde su colocaba el ara, para la celebración
de los ritos en presencia de los fieles congregados ante el templo.
- Puede haber un pórtico trasero (opistodomos)
no comunicado con la cella, cerrado para guardar los tesoros.
- Pronto se desarrolló alrededor del templo un pórtico
columnado (peristilo), que en la pronaos tenía pilastras (antas)
a los extremos. En este pórtico exterior se celebraban parte de las procesiones
festivas de los fieles.
- Menos frecuentes fueron los templos de planta
circular (tholos) con un anillo de columnas.
- La cubierta es plana al interior y a doble vertiente
por fuera. Está hecha de madera y recubierta de tejas.
- Las cuatro fachadas se cuidaban por igual (salvo el
frontón).
- El templo se eleva sobre gradas.
La tipología es variada. Además de la clasificación en
órdenes arquitectónicos, los criterios más usados son los del lugar de las
columnas y el número de éstas.
A) Según el lugar de las columnas:
- In antis (columnas entre las antas que sobresalen de
la cella).
- Próstilo (columnas en la fachada menor).
- Anfipróstilo (columnas
en ambas fachadas principales).
- Períptero (todo el templo rodeado de columnas; es el
tipo más frecuente).
- Pseudoperíptero (columnas adosadas al muro de la
cella interior).
- Díptero (rodeado por dos
filas de columnas).
B) Según el número de columnas en los frentes menores:
- Dístilos (2).
- Tetrástilos (4).
- Hexástilos (6), que son los más frecuentes.
- Octástilos (8)... Generalmente son de número par y
los ejemplos impares son escasos y arcaicos.
La evolución formal es desde los arcaicos templos
estrechos y largos hasta los templos con una armónica relación de anchura y
longitud, con una proporción clásica ideal: el número de columnas en el lado
mayor debía ser el doble más una de las del frente menor, contando dos veces la
del ángulo (así, un templo octástilo debía tener 17 columnas en cada lado).
También las columnas se fueron distanciando.
ÓRDENES ARQUITECTÓNICOS.
El orden como relación entre los elementos: columna
y entablamento.
El orden es la relación entre los distintos elementos
de la arquitectura (columna y entablamento), según normas fijas.
El orden les permite a los griegos conocer un edificio-tipo
y una técnica-tipo, de modo que sólo tienen que repetir estos elementos sin
necesidad de inventar un edificio y una técnica en cada ocasión. De acuerdo a
la forma de articularse proporcionalmente estos elementos entre sí,
distinguimos en la arquitectura griega tres órdenes arquitectónicos: el dórico,
el jónico y el corintio, los que dieron nombre a otros tantos tipos de templo.
Todo orden consta de dos partes esenciales: una sustentante,
constituida por la columna, y otra sustentada, que es el entablamento,
guardándose entre ellas una estrecha relación proporcional.
El soporte principal es la columna (stylos), que
define el sistema adintelado de vigas horizontales, sereno y estable. Su
variada relación con otros elementos define los órdenes, de modo que la columna
tiene un relevante protagonismo como elemento constructivo y como determinante
de las tipologías arquitectónicas. La columna se articula en tres elementos:
basa, fuste y capitel. A veces, hay una decoración escultórica de los fustes de
las columnas con figuras, que se llaman cariátides si son femeninas y atlantes
si son masculinas.
El entablamento se articula en tres elementos:
arquitrabe, friso y cornisa. En los tres órdenes sobre la cornisa hay un frontón
triangular, con el tímpano interior destinado para la escultura y con los
vértices decorados con acróteras, motivos vegetales, monstruos y figuras
humanas. Las gárgolas (cabezas de animales) sobre el entablamento sirven como
desagües.
La distinción entre los órdenes griegos y romanos.
La influencia de los órdenes griegos en el arte
posterior es extraordinaria, comenzando por el de Roma y llegando hasta
nuestros días, pasando por el renacentista.
Pero hay significativas diferencias. Lo que distingue
a los órdenes para los griegos y para los romanos es que para los griegos el
interés se centra en la forma y para los romanos en el espacio interior, para
los griegos el orden es un medio para predeterminar la estructura y para los
romanos es una decoración exterior, para los griegos es un modelo ideal (adaptable)
y para los romanos es un modelo mecánico (fijo).
Dórico.
Es el orden más antiguo, sobrio y severo, de
proporciones más robustas. Surge de la arquitectura prehelénica en madera,
conservando aquella organización de los elementos como carpintería petrificada.
Se levanta sobre un basamento con tres escalones (el superior es el estilóbato).
La columna carece de basa. El fuste estriado está formado por tambores superpuestos de
piedra, con unas acanaladuras (estrías) de arista viva, con un diámetro que se
adelgaza verticalmente, con un ensanchamiento (éntasis) en el centro
para corregir la perspectiva y que es más pronunciado en los templos antiguos.
El capitel tiene collarino (acanalado), equino (almohadillado) y ábaco (dado
achatado).
El entablamento está formado por: un arquitrabe liso,
un friso (alternando triglifos y metopas con relieves) y decorado con mútulas y
gotas, y una cornisa volada.
Jónico.
Más esbelto y elegante, tiene su origen en Jonia, como
resultado de la fusión de elementos de tradición egea y asiática, apareciendo algo
más tarde que el dórico, en el siglo VI aC.
La columna es más esbelta que la dórica y tiene en su
base una basa con unas molduras (plinto) entre el fuste y el estilóbato. El fuste
es estriado, con un adelgazamiento sin éntasis. El capitel es más complicado,
con un collarino de perlas y un equino decorado con dos volutas laterales en
espiral, más flechas y ovas y un ábaco.
El entablamento está formado por un arquitrabe que
está dividido en tres bandas, un friso corrido con relieves y una cornisa
volada decorada con dentículos y una moldura de flechas y ovas.
Corintio.
Es el más evolucionado y posterior pues aparece en el
último cuarto del siglo IV aC y se desarrolla sobre todo ya en época
helenística, para alcanzar el rango de orden diferenciado sólo en el siglo II aC.
Deriva del orden jónico. Los griegos lo aplicaron sólo a pequeñas
construcciones (Linterna de Lisicrates), porque su finalidad era decorativa,
pero en cambio es el orden más usado en Roma. La decoración del capitel
corintio sería así el modelo más repetido en la arquitectura occidental.
Se distingue por la rica forma del capitel, con al
menos dos filas de hojas de acanto superpuestas de las que arrancan dos tallos
enroscados en espiral (caulículos), formando volutas en los ángulos bajo el
ábaco. En época tardía se añadieron más filas de hojas.
3.3. PERIODOS.
Se distinguen en arquitectura tres periodos: Arcaico
(siglos VII-VI), Clásico (siglos V-IV), Helenístico (siglos III-I aC). El
Prearcaico no tiene una representación apreciable en arquitectura.
ARCAICO (siglos VII-VI).
Características.
- Predominio del dórico, con algunos templos jónicos.
- Proporción poco definida, templos largos y
estrechos, columnas muy próximas con pronunciada éntasis.
Evolución.
Con el auge de la polis comienza el gran arte
griego, en el siglo VI, especialmente en la arquitectura. Los tiranos impulsan
las construcciones, ya consolidados los estilos dórico y jónico. El origen del
templo es el megarón micénico, pero los eslabones de su evolución han sido
destruidos por la endeblez de sus materiales: madera y adobe (hasta esa época).
Destacan los templos dóricos arcaicos (siglo VII) de
Hera en Olimpia y de Apolo en Termos, hechos en madera y barro, cuyas columnas
de madera fueron sustituidas progresivamente por otras de piedra. Ya del siglo VI
son los templos dóricos I de Hera en Paestum, de Apolo en Corinto y el enorme
templo jónico de Artemisa en Efeso.
Al final comienzan a construirse los tesoros (pequeños
y sencillos templos) en los santuarios, con pequeña cella y pórtico dístilo in
antis, para servir de ofrendas a los dioses. Destacan los Tesoros en Delfos: de
los Sifnios y de los Atenienses.
CLÁSICO (siglos V-IV).
Características.
- Es la época de apogeo del arte griego, centrado en
el programa de construcciones en la Acrópolis de la Atenas imperial de
Pericles, tras la destrucción de los templos en el 480 aC por los persas.
- La sobriedad dórica se contrapone a la riqueza jónica,
aunque su distribución no sigue pautas geográficas y así en la jónica Atenas se
edifica el dórico Partenón y el jónico Erecteion.
Evolución.
Se diferencian una primera fase (480-450), una segunda
fase (450-400) y una tercera fase (400-323).
1) Primera fase (480-450).
La primera fase es de rápidos avances, aunque nos han
quedado pocas obras debido a las destrucciones de monumentos. Fuera de Atenas
destaca el templo dórico de Afaia (isla de Egina), con cella de dos pisos.
2) Segunda fase (450-400): la Acrópolis de Atenas.
Las obras máximas son de principios de la segunda fase
clásica (450-400) y radican en Atenas.
Propileos (437-432), por Mnesicles. Eran la entrada
monumental (por el camino de las Panateneas) al recinto sagrado. Tiene un doble
pórtico rectangular (interior y externo). Los pórticos son dóricos hexástilos
con seis columnas jónicas perpendicularmente dispuestas en el centro. Con dos
alas rectangulares y dos edificios a los lados (pinacoteca y biblioteca).
Templo de Atenea Nike (420), por Calícrates. Al otro
lado de la entrada, es un templo pequeño, obra maestra del orden jónico,
anfipróstilo y tetrástilo, con excelente friso.
El Partenón (447-432), por Ictino, Calícrates y el
escultor Fidias. Es una obra cumbre de la arquitectura universal, en su
monumentalidad y serenidad. Sus dimensiones son grandes: 69,54 x 30,87 x 10,43 metros . La cella con
tres naves está rodeada de un peristilo dórico, octástilo y períptero (8 por 17
columnas). El opistodomos (para el tesoro) es un cuadrado con cuatro columnas jónicas.
Albergaba en la pronaos la estatua de Atenea
Partenos. La perspectiva era oblicua desde los Propileos por lo que se
hicieron correcciones (comba, éntasis, grosor distinto de las columnas) para
evitar las deformaciones de la vista. Cuenta con una decoración escultórica,
originalmente policromada, de Fidias, de obra maestra de la época.
El Erecteion (421-407), de Mnesicles, es un templo jónico
en dos niveles, con tres pórticos, destacando el de las Cariátides, cuyos
fustes son figuras femeninas. Hacia el E la cella de Atenea tiene un pórtico jónico
hexástilo. Hacia el Oeste hay tres cámaras (destinadas a Erecteo, Poseidón y
Cécrope). El pórtico Norte es más bajo y de estilo jónico. El pórtico Sur es el
de las Cariátides, que tiene fustes de figuras femeninas, que representan a las
hijas del mítico rey Erecteo, el primero de Atenas, que perecieron
trágicamente.
Fuera de Atenas, en esta segunda fase tenemos dos
templos, el de Zeus en Olimpia y el de Apolo en Bassae.
3) Tercera fase (400-323).
En esta fase, con el desastre de la guerra del
Peloponeso acaba la hegemonía de Atenas y nacen nuevos rasgos de la
arquitectura clásica: predominio del orden jónico, monumentalidad, menos
severidad. Hay una nueva tipología:
El tholos, un pequeño templo circular con doble anillo
de distintos órdenes, en Delfos, Epidauro, Olimpia.
El teatro, de marcado carácter didáctico, y donde el
mito se hizo tragedia, era una estructura excavada que se apoya sobre un
colina, en que las gradas aprovechan una pendiente del suelo. Tiene una vista
abierta al fondo de la scena y excelente acústica. Cuenta con una orchestra
circular para el coro, koilon (cavea o graderío) circular o elíptico
escalonado para los espectadores (dividido en pasillos verticales y uno
horizontal) y scena para los actores. Destaca el teatro de Epidauro.
Los monumentos funerarios, como el sepulcro de las
Nereidas (Asia Menor, 425) y el Mausoleo de Halicarnaso (352), de unos 50 metros de altura, en el que
sobre un podio rectangular, con extraordinaria decoración escultórica, había un
templete jónico períptero coronado con una pirámide escalonada.
HELENÍSTICO (siglos III-I aC).
Características.
Colosalismo, suntuosidad, predominio del orden
corintio, decorativismo, utilitarismo, libertad y variedad formal.
El arte helenístico se difunde a nuevos centros, en
Alejandría, Pérgamo, Antioquía... La decoración adquiere autonomía respecto a
los elementos y la función de la arquitectura.
Evolución.
No puede señalarse con propiedad una evolución en
fases, porque hay una cierta homogeneidad estilística durante todo el periodo y
las distinciones son más bien locales. Pero sí se pueden señalar que aumentará
un experimentalismo que se aleja del naturalismo, junto a la progresiva ruptura
de la unidad y racionalidad clásica.
El momento inicial es la muerte de Alejandro en 323 aC
y el final es incierto, pues se confunde con el arte romano mucho después de la
conquista romana. A partir del siglo I aC no se producen novedades ni obras
maestras, aunque abunden obras helenísticas incluso en el siglo III dC.
Destacan varias obras: el templo de Olimpeion en Atenas, el templo de Apolo en
Dídimo, el altar de Zeus en Pérgamo y el Faro de Alejandría.
4. ESCULTURA.
4.1. CARACTERÍSTICAS.
La estética está dominada por el antropocentrismo (el hombre
como medida de todas las cosas). Hay una evolución desde un arte abstracto al
realismo con unos modelos ideales, en un naturalismo idealizado. Se gana
progresivamente en expresividad y dinamismo.
Se usan materiales diversos: madera, piedra y mármol,
bronce con procedimiento a la cera perdida y de fundición.
La policromía era normal (salvo bronce), aunque se ha
perdido casi por completo y la imagen que tenemos es de una escultura blanca.
Destacan seis grandes artistas: Mirón, Policleto,
Fidias, Scopas, Praxíteles y Lisipo. Los artistas firman las obras, gracias a
su creciente valoración social.
4.2. PERIODOS.
ARCAICO (siglos VII-VI).
Características.
La figura humana centró el interés del artista griego
desde el periodo arcaico, y el escultor en particular atendió a sus formas anatómicas
como organismo vivo y a la relación proporcional entre sus partes como ideal y
fundamento de belleza, en busca de la expresión de un idealismo que trasciende
lo sensitivo. El kouros y la koré, prototipos escultóricos
arcaicos, son el producto de la rápida evolución experimentada por la escultura
hasta el siglo VII aC y que, sometidos aún a la ley de la frontalidad, ponen de
manifiesto la influencia oriental y egipcia.
Evolución:
Se pueden distinguir dos fases: Primera fase
(700-600). Segunda fase (600-500).
1) Primera fase (700-600): pequeñas dimensiones.
En la primera fase la escultura es de pequeñas
dimensiones, en metal, marfil o madera. Las primeras obras (xóanas), en madera,
eran exvotos con reliquias de los héroes y sólo se conocen por la literatura.
Hay varias escuelas en Grecia, en las islas de Creta y las Cícladas.
2) Segunda fase (600-480): la gran escultura del
kouros y la koré.
En la segunda fase aparece la gran escultura
monumental, con materiales de mármol o bronce, en parte para la decoración
exterior de los templos. El bronce se utilizó con la técnica de la cera perdida
(la mayoría de sus piezas se han perdido). Atenas nos ha legado la mayoría de
las obras. La mayor parte de las esculturas siguen dos modelos: el atleta
desnudo (kouros) y la muchacha vestida (koré), al principio todos
de cuerpo entero, rigidez, inmovilidad, frontalidad, desproporción,
geometrización y sonrisa arcaica.
El kouros es un atleta desnudo y erguido, adelantando
la pierna izquierda, con carácter frontal, con la “sonrisa arcaica” del Kouros
de Sunion. Su madurez comienza en el 600, con los gemelos Cléobis y Bitón,
del Museo de Delfos, o los de Sunion, evolucionando hacia un mayor realismo y
una frontalidad menos rígida, con el Moscóforo (560) y el Jinete
Rampin. Hacia el 500 aumenta el vigor y la elasticidad: Apolo Strangford.
El tipo de la koré es ático, con la serie del
santuario de la Acrópolis, desgraciadamente destruido por los persas en 480,
pero cuyos restos arquitectónicos y escultóricos fueron hallados enterrados en
la misma ciudadela.
El tema de los animales, poco tratado, da obras
maestras desde el 600: caballos, leones y terneros como el que porta el Moscóforo.
La escultura monumental se aplica a la arquitectura,
en tímpanos, metopas y frisos, primero poniendo figuras de distinto tamaño y
luego con una adaptación de las posturas de las figuras a la forma arquitectónica
(triangular por lo común).
PERIODO CLÁSICO (siglos V-IV).
Características.
Es la etapa de plenitud, con avances constantes hacia
el naturalismo idealizado o realista; la proporción, la armonía y la simetría;
la perfección técnica.
Se trata de plasmar la belleza ideal, con un naturalismo
idealizado, sin hieratismo. El canon es la representación ideal (sin defectos).
El tema principal es el cuerpo humano, con variantes
de joven, hombre maduro, barbudo, mujer joven, mujer madura, lo que rompe la
dicotomía prearcaica del kouros y la koré. Hay rasgos “clásicos”: la nariz
prolonga la línea de la frente, no hay retinas (se coloreaban)...
Evolución.
Hay tres fases: Primera fase (480-450), Segunda fase
(450-400), Tercera fase (400-323).
1) Primera fase (480-450).
El comienzo del siglo V (500-480) es considerado como
una etapa de transición entre el arcaico y el clásico.
Tras la victoria sobre los persas (480) hay una
explosión artística, con múltiples demandas de arte para los templos que deben
ser levantados o reconstruidos. Se produce el abandono paulatino de la rigidez
primitiva en busca de unas proporciones ideales que tomarán como módulo la
cabeza, de una flexibilidad en el movimiento y la expresión, y en los ropajes
femeninos una gran finura y transparencia de los pliegues.
De escultores anónimos de la primera mitad del siglo V
son, en bronce, el Auriga de Delfos y el Poseidón del cabo
Artemision; en mármol, los Tiranicidas y los relieves de los tronos Ludovisi
y de Boston, en los que hay aún un hieratismo solemne y sereno. Los
guerreros de Riace, en bronce, del siglo V, son de atlética perfección clásica.
En el templo dórico de Afaya en la isla de Egina, hay un conjunto de esculturas
de figuras humanas en los frontones, de un naturalismo idealizado (que será
común en todo el periodo clásico), como en los frontones del templo de Zeus en
Olimpia.
2) Segunda fase (450-400): Mirón, Policleto, Fidias.
La segunda fase es la más importante, la clásica por
antonomasia, también conocida como la época de Pericles (aunque propiamente
esta fue en 450-430), en que la teoría y la práctica se conjugan a través del
dinamismo, la proporcionalidad y el idealismo. En esta fase aparecen los
grandes maestros Mirón, Policleto y Fidias.
Mirón.
Mirón es un broncista, autor del Discóbolo,
conocido por infinidad de copias, en el que capta el movimiento instantáneo,
con una suprema armonía del cuerpo humano.
Policleto.
Policleto es un broncista de Argos. Publicó el Canon,
sobre la proporción ideal del cuerpo humano (la cabeza como 1/7 del cuerpo):
“La perfección únicamente se alcanza a través de muchos números”. El Doríforo
(440), portador de lanza, es su obra maestra, en postura “clásica” (en contrapposto,
con el peso del cuerpo sobre una pierna, doblada la otra hacia atrás, lo que da
una sensación de movimiento que es novedosa), equilibrada, austera, realista.
Obra parecida es el Diadumeno (430).
Fidias.
Fidias ()480-431?) es el gran escultor de los dioses. Destaca por la serenidad
y monumentalidad, junto a la austeridad, realismo anatómico, “paños mojados”
(que muestran ceñidas por la ropa las formas del cuerpo), movimiento, belleza
extrema...
Entre sus obras destacan la extraordinaria obra
escultórica del Partenón, con 92 metopas del friso exterior con un ciclo bélico
(Gigantomaquia, Amazonomaquia, Centauromaquia y Guerra
de Troya, con dos o tres figuras en cada recuadro, valorando el vacío, con
movimiento sereno), el friso interior de la ceremonia de las Panateneas
(con sensación de profundidad), las esculturas de los frontones (oriental con
el nacimiento de Atenea y occidental con la lucha de Atenea y Poseidón por el
dominio del Ática, con composiciones adaptadas a los triángulos).
Al final de su vida trabajó en el templo de Zeus en
Olimpia y también esculpió las estatuas gigantescas de Atenea Parthénos
y Atenea Prómachos en la Acrópolis y de Zeus en Olimpia.
En Atenas también trabajan otros notables escultores,
como Calamis y Alcamenes de Atenas (las Cariátides del Erecteion), y Agoracrito
de Paros, que son discípulos de Fidias, Crésilas de Creta (Pericles), y Calímaco
(escultor y pintor, y homónimo del gran poeta).
3) Tercera fase (400-323): Praxíteles, Scopas,
Lisipo.
El siglo IV es una fase de más naturalismo realista
(en detrimento del idealismo), más sensual y de proporciones más estilizadas
(el canon se estiliza), con los temas de los dioses y los atletas mostrados en
la cotidianeidad y con la aparición del desnudo femenino.
Praxíteles.
Praxíteles se define por su belleza y elegancia, un
refinamiento sensual, con la “curva praxiteliana” (mayor inclinación de la
cadera), en el Hermes con Dionisio niño de Olimpia, y, sobre todo, con
el primer desnudo femenino, la Afrodita de Cnido, que será el modelo más
famoso e imitado de belleza femenina, con formas plenas, suave modelado y curva
praxiteliana. Destaca también el melancólico rostro de Psiquis.
Scopas.
Scopas adorna
el Mausoleo de Halicarnaso con esculturas de gran movimiento y patetismo. Es un
maestro del “pathos”, de la pasión, del dolor y la melancolía (abandonando la
serenidad anterior), con la cabeza de Meleagro, la Bacante herida,
plena de movimiento frenético y la Deméter de Cnido.
Lisipo.
Lisipo es un broncista prolífico, que acentúa el
naturalismo y la cotidianeidad, siendo un puente hacia el periodo helenístico
(Charbonneaux lo clasifica como tal). Aumenta el canon a 1/8 respecto al
cuerpo, más esbelto, en el Apoxiomeno (atleta limpiándose con un estrígilo),
sin frontalidad, con un brazo en escorzo, con extraordinario verismo, “tal como
se ven” y “no como son”. Es el primer retratista conocido, con su famoso
(aunque desaparecido) retrato de Alejandro que sirvió de modelo para
muchas reproducciones.
HELENÍSTICO (siglos III-I aC).
Características.
La escultura helenística parte de la tendencia
realista anterior, sobre todo de Praxíteles y Scopas, extremándolas en un
proceso experimental de “barroquización”. Los artistas abandonan el idealismo,
la unidad y racionalidad, el sentido de la medida, la simplicidad y la
serenidad clásicas. Se busca el realismo expresionista que se inspira en la
violencia, la lucha y el drama, para lo que se acentúa el naturalismo,
movimiento, patetismo, expresividad, claroscuro, monumentalidad, la complejidad
de los grupos escultóricos.
Hay nuevos temas o son más frecuentes las representaciones
de la vida cotidiana (niños, viejos, artesanos), retratos realistas (Demóstenes,
Séneca), temas infantiles con gran encanto (Espinario, Niño de
la Oca, Eros y Psiquis), desnudos femeninos (Venus de Milo,
plena de naturalidad, elegancia, serenidad y leve movimiento).
Evolución: las escuelas de Alejandría, Pérgamo y
Rodas.
Las escuelas principales son tres, con una constante
relación entre ellas y una constante tendencia a aumentar el realismo (en
parte, tal vez, para satisfacer el gusto de la clientela romana) y la
expresividad. Las similitudes hacen que a veces sea difícil concretar la
escuela de una obra.
Escuela de Alejandría.
Alejandría es la escuela principal, con la dinastía de
los Ptolemos. Se producen temas de género, bronces de escenas callejeras,
alegorías (el Dios del río Nilo, personificado en un hombre maduro,
barbado, recostado, rodeado de símbolos de la fertilidad).
Escuela de Pérgamo.
La escuela de Pérgamo prospera bajo la dinastía de los
Atálidas, con temas sublimes, heroicos, en grandes conjuntos (altorrelieves de
la Gigantomaquia en el Altar de Zeus, con extrema violencia y
movimiento) y obras de patetismo y romanticismo (Galo moribundo, en la
que el vencido es ensalzado por su valor).
Escuela de Rodas.
La escuela de Rodas, en una rica república comercial,
sigue las tendencias de la escuela de Pérgamo, con características de colosalismo
y un movimiento contorsionado que expresa el dolor. Destacan la Victoria de
Samotracia y los grupos del Toro Farnesio y del Laocoonte.
5. PINTURA.
5.1. CARACTERÍSTICAS.
No tenemos prácticamente obras de la pintura griega
(su material era la tabla pintada) pero tenemos abundantes testimonios literarios
y ejemplos de su influencia (cerámica pintada, frescos de Pompeya y Herculano,
mosaicos), para conocer los temas y métodos de composición, lo que nos permite
concluir que fue el arte principal tras la arquitectura.
Se cultivó en la época clásica y helenística el
naturalismo y el realismo, con el uso de la perspectiva empírica (fines del
siglo VI) hasta conseguir la perspectiva matemática en la representación del
espacio (comienzos del siglo IV), con el dominio del claroscuro, las sombras,
la pintura tonal, y una variada iconografía mitológica, histórica y cotidiana.
Influyó decisivamente sobre la escultura griega, y en la escultura y la pintura
romanas (las grandes pinacotecas de los templos).
La gran pintura se hizo sobre caballete y se hicieron
copias para los frescos, mosaicos y la cerámica pintada.
5.2. PERIODOS.
PERIODO ARCAICO (siglo VII).
Del periodo arcaico sólo tenemos los nombres y las
obras de los pintores de la cerámica pintada, y suponemos que siguió sus mismas
pautas, evolucionando de las figuras negras a las figuras rojas.
PERIODO CLÁSICO (siglos V-IV).
En el periodo clásico las características son la policromía
y el dibujo lineal, y domina el tema humano. Se distinguen tres fases:
1) En la primera fase (480-450) destaca un grupo de
pintores: Polignoto, Panaios, Micón y Onosias.
2) En la segunda fase (450-400) los grandes pintores
fueron Parrasio, Zeuxis, Apolodoro y Calímaco.
3) En la tercera fase (400-323) hay un mayor realismo.
El pintor Apeles (la cumbre de la pintura clásica griega) retrata del natural a
Alejandro, cerrando emblemáticamente este periodo clásico, uniendo naturalismo,
movimiento y expresividad.
PERIODO HELENÍSTICO (siglos III-I aC).
En el periodo helenístico se sufre una clara
decadencia en la producción, al preferirse el mosaico para la decoración de las
casas, aunque tenemos los ejemplos de los frescos de Pompeya y Herculano.
El tema del hombre que había dominado el periodo
clásico se enriquece con el paisaje, la decoración, el realismo, la
expresividad y el ilusionismo.
Al final (150-50) casi desaparece la pintura de
caballete y domina la técnica del fresco, con copias de las grandes obras de la
pintura.
6. CERÁMICA.
6.1. CARACTERÍSTICAS.
La cerámica nos interesa como arte por varios motivos
estéticos: la forma, el dibujo y el color, la temática.
Las características de la cerámica griega son:
- Numerosas formas en función de la finalidad:
cántaros, cráteras, esquifos, platos, pixis...
- Extraordinaria variedad de temas decorativos: mitos,
historia, juegos atléticos, vida cotidiana, con letreros explicativos.
- Importancia de los autores, tanto ceramistas como
pintores, que acostumbran firmar las obras.
6.2. PERIODOS.
PERIODO PREARCAICO (siglos IX-VIII).
Las invasiones dóricas rompieron con la etapa
anterior, con pocos elementos de continuidad, evidentes en la cerámica.
Primero, como enlaces con los antecedentes micénicos,
minoicos y asiáticos, hay dos etapas, datadas en Atenas: submicénica (1100 a 1050) y protogeométrica
(1050 a
900).
Geométrica (900-750).
Aparece luego la extraordinaria cerámica geométrica (900 a 750), que se extiende
por todo el mundo griego, desde Chipre a Italia. Los hallazgos del cementerio
de Dipylon en Atenas le ha dado también el nombre de cerámica de Dipylon. Tiene
una función funeraria y la técnica es excepcional, con ánforas y cráteras de
gran tamaño, hasta de 1,5 metros
de altura. La decoración pintada es de bandas horizontales en cenefas con
motivos geométricos (puntos, líneas paralelas, triángulos, círculos, rombos,
espirales...), e incluso las figuras humanas y de animales están esquematizadas
según pautas geométricas, sin perspectiva ni proporción. La composición es
rigurosa y repetitiva en serie.
Orientalizante (750-650).
Luego hay una fase orientalizante (750-650), a partir
de las ciudades jónicas de Asia Menor. Se difunde la decoración de seres
exóticos y fabulosos: esfinges, grifos y gorgonas, y de plantas: loto, papiro y
frisos de palmas. Destaca Corinto, por su calidad y por sus exportaciones,
desde la fase protocorintia (750
a 640). Se pintaron franjas horizontales con los motivos
fantásticos (en siluetas). El arte griego se extiende por Sicilia e Italia, con
la colonización y el comercio.
PERIODO ARCAICO (siglos VII-VI).
En resumen, el periodo arcaico estuvo caracterizado en
el siglo VII por un estilo geométrico y esquemático, seguido en el siglo VI de
una decoración de figuras negras sobre fondo rojo. Hacia 530 se invierten los
valores cromáticos: las figuras rojas se disponen sobre fondo negro.
Fase geométrica-esquemática (650-600).
En esta fase hay una vuelta a la composición geométrica,
con motivos esquemáticos. La producción es poco importante.
Fase de las figuras negras (600-530).
Con el auge de la polis comienza el gran
periodo artístico, con el auge de la cerámica de figuras negras con
narratividad y más figuras humanas. Hay grandes centros: Corinto, Esparta,
Rodas, Caere (Etruria).
A finales del siglo VI Atenas se convierte en el gran
centro, monopolizando las exportaciones. Al principio predominaban los temas en
bandas, como los temas épicos de la Iliada en el Vaso François
(570). Aparece luego un estilo más libre con una sola escena para toda la
superficie, siendo esencial la tarea del pintor (en muchos casos con su misma
firma), con temas humanos que serán los temas únicos al final del periodo.
Destaca Exekias, c. 550, con Aquiles y Ajax jugando a los dados y Dionisos
en un barco.
Fase de las figuras rojas (530-500).
La técnica de figuras rojas invierte la policromía
anterior. No se pintan, salvo el dibujo, las figuras, que tienen el color rojo
de la arcilla, y se pinta de negro el fondo. Aparece c. 530. Esta técnica permite
aumentar mucho el detallismo, naturalismo, expresividad, perspectiva y
movimiento.
PERIODO CLÁSICO (siglos V-IV).
El periodo clásico, como en la pintura, se caracteriza
por la policromía y el dibujo lineal.
La cerámica policromada es cada vez más rica en
colores.
El dibujo lineal tiene bellos y estrechos lekytos blancos funerarios (“Pintor de
Aquiles”), que pervivirán hasta el helenismo.
Hacia el 450 se gana en libertad formal (influjo de la
pintura), hasta llegar a grandes escenas llenas de movimiento y al
expresionismo (420-380).
Pero al mismo tiempo hay una progresiva decadencia
pues los mejores pintores se dedicarán crecientemente a la pintura de caballete
y abandonan la cerámica (como hizo Polignoto, que firmó vasos antes de
dedicarse a la gran pintura hacia el 450).
PERIODO HELENÍSTICO (III-I).
Desaparece la cerámica pintada, con el final de las
pinturas rojas áticas, que se producen hasta el final del siglo IV aC. En cambio,
aparece la decoración con relieves (como las sítulas etruscas) y el
hiperdecorativismo. Los grandes centros están en Sicilia y sur de Italia.
7. ARTES MENORES.
En el periodo arcaico eran muy apreciados los marfiles
(las pequeñas figuras del templo de Artemisa en Efeso) y la orfebrería.
Del periodo clásico tenemos pocos restos, aunque
sabemos que destacaron la orfebrería, la joyería y los marfiles.
En el periodo helenístico la influencia de los botines
tomados en Asia cambia el gusto hacia las artes menores, de las que tenemos
muchos restos en este periodo. Se toman modelos orientales y se desarrollan con
extraordinario lujo la orfebrería, la joyería, la glíptica (sellos) y las
pequeñas esculturas de terracota que abundan para un público creciente en
número y riqueza, aunque es muy difícil distinguir el arte helenístico del
romano en estos casos. Los mosaicos helenísticos siguen el estilo de la pintura
de la época y dan paso al mosaico romano.
II. ROMA
INTRODUCCIÓN.
Un resumen.
El arte romano es estrictamente deudor del arte
griego. Si exceptuamos la extraordinaria capacidad de los romanos para las
construcciones públicas, tanto la arquitectura como las artes plásticas de la
antigua Roma, en el periodo republicano y en el imperial, se nutren básicamente
de los precedentes griegos, aunque hay otras influencias, como las etruscas.
Hasta el fin del imperio romano (siglo V dC), sea a través de las obras de los
artistas griegos, sea por la imitación de estos, permanece inalterada la concepción
estética, esencialmente humanista y antropomórfica, establecida por el arte helénico.
Características generales.
- Apareció de repente, hacia los siglos III y II aC,
por la rápida transformación de la sociedad republicana y la influencia del
arte helenístico, sin un proceso interno de maduración.
- Se extendió por un inmenso territorio, sobre todo en
el siglo II dC, cuando el Imperio Romano alcanzó sus máximos límites. Esto
implicó una gran homogeneidad y una numerosa clientela, lo que explica la
producción en serie de obras de arte.
- Es un arte que sigue el modelo griego, pero sin su
extraordinaria creatividad estética.
- Es un arte funcional, que busca sobre todo la
utilidad.
- Cada arte tendrá su estilo: La arquitectura es
funcionalista y por ello destaca su variedad tipológica: templos, palacios,
circos, anfiteatros, teatros, bibliotecas, termas, acueductos, arcos
triunfales... La escultura es realista (retrato). La pintura es ilusionista.
- A partir de la época republicana y, sobre todo, de
la imperial, el arte romano representa la culminación del proceso evolutivo de
las culturas urbanas mediterráneas, dando origen a un arte específicamente
sincrético, como elemento de decoro, que encuentra su marco en la ciudad.
- Está muy relacionado con la política, de modo que
los cambios en la forma de gobierno en la capital, Roma, influyen profundamente
en el arte: hay una gran diferencia entre el arte republicano (más austero y
sencillo), y el arte imperial (más lujoso y monumental).
Las influencias de las culturas del Mediterráneo.
El arte romano está muy vinculado al desarrollo de la
Historia de Roma, desde su origen hasta la expansión por Italia y el
Mediterráneo, adaptando las sucesivas influencias del arte itálico, etrusco,
griego, púnico y oriental. Fue un proceso de cambio permanente, a través de
modificaciones en el gusto artístico de las clases dominantes, al mismo tiempo
que los contactos comerciales y las conquistas militares.
En una sociedad en la que priman los objetivos
militares, el arte fue considerado al principio como ocupación impropia del
ciudadano romano, en cuanto que trabajo servil, apropiado para las poblaciones
conquistadas. Se limitó, pues, durante mucho tiempo, a la importación de obras
de arte, producto del expolio, como botín arrebatado a sus enemigos —los etruscos del norte
y los helenos de la Magna Grecia—, hasta que dominada la península italiana, se lanzó a la
conquista del Mediterráneo.
La influencia etrusca perdura hasta la última época de
la República, cuando entre la conquista de Siracusa (-212) y la de Corinto
(-146) llegaron muchas obras de arte griego y helenístico, a los templos y las
colecciones de la aristocracia, difundiendo un estilo ecléctico. Pero sería un
error creer que el arte romano es una imitación, ni siquiera una prolongación
del arte griego, como tampoco el hombre romano es una imitación del hombre
griego.
Tras un período de adaptación y maduración vemos
aparecer ya en el siglo I aC un arte romano genuino.
Pero esta autonomía no será igual en todas las
manifestaciones, así mientras es muy temprana en arquitectura y pintura no lo
será tanto en la escultura, excepción hecha de los retratos.
Las causas de esta diferencia estriban en que cuando
se producen importaciones masivas de arte griego no puede hacerse de
arquitecturas completas, a no ser de fragmentos, tales como columnas o pedestales.
Tampoco pueden importarse pinturas, ya que éstas suelen estar pintadas al
fresco, es decir, sobre el propio muro. De este modo solo se llevan esculturas,
vasijas, bronces, útiles y objetos de adorno. Por otra parte la organización
urbana, social y religiosa exige nuevos planteamientos arquitectónicos y
constructivos desconocidos por los griegos. Todo ello explica la escasa
dependencia de la arquitectura latina respecto a la helénica.
Los grandes periodos.
Distinguimos varios periodos: monárquico/etrusco,
republicano, imperial, tardorromano.
- El etrusco (siglos VIII-VI) es muy funcional,
centrado en unas pocas construcciones y en las artes menores.
- El republicano (siglos V-I aC) es austero y
sencillo. Su gran momento de expansión comienza a finales del siglo III y en el
siglo II aC, cuando se vence a Cartago y se obtienen enormes botines en el
Mediterráneo. Se centra en Roma y sus alrededores, con edificios civiles y
religiosos (de los que pocos han sobrevivido). Destaca la escultura realista.
- El imperial (I-II dC) es lujoso y monumental.
Alcanza su máxima extensión, con una gran homogeneidad de estilo. Los
emperadores promueven un arte de propaganda del nuevo poder y lo difunden por
las provincias. Es el arte “clásico”, con una gran calidad en el urbanismo, la
arquitectura y el retrato realista.
- El tardorromano (III-V dC) es de técnica decadente y
crecientemente monumental. Finalmente, la crisis del arte romano, desde c. 180
(al final del imperio de Marco Aurelio), produce el arte tardorromano,
caracterizado por reflejar la angustia existencial de una época crítica, por el
progresivo antinaturalismo y por la convivencia de un arte plebeyo y uno cortesano
(áulico al servicio de la imagen imperial). Apenas se construyen nuevas ciudades
ni edificios monumentales; la escultura pierde su carácter realista y se
desvanece la tradición helenística. Sólo se mantiene la gran calidad del
mosaico, sobre todo en el siglo IV. Este proceso coincide con una grave crisis
política, económica, social, cultural y religiosa, dando paso al poder de las
provincias, a la civilización tardorromana y finalmente al cristianismo, con su
arte paleocristiano, el arte bizantino y el arte bárbaro.
2. URBANISMO Y CONCEPCIÓN DEL ESPACIO.
2.1. CARACTERÍSTICAS.
La concepción del espacio: el espacio interior.
Si el griego es creador de volúmenes antes que de
espacios, el romano concibe el espacio como algo interno, como algo en lo que
él se siente inmerso.
Evolución del urbanismo: del irregular al regular.
Las primeras comunidades itálicas tenían, naturalmente,
carácter agrario y por ello sus primeras ciudades se pliegan a la orografía sin
un plan determinado. Es un urbanismo irregular. En el caso de Roma se origina
así un entramado de calles que resisten mal las necesidades de una ciudad cada
vez más grande, a medida que muchos campesinos sin tierras, comerciantes,
artesanos, etc., llegan a la ciudad, atraídos por su poder y su enorme mercado.
Al mismo tiempo, los miembros de la nueva aristocracia se enriquecen, en su
mayor parte, en Oriente y se familiarizan con los sistemas capitalistas que
caracterizan el mundo helenístico. La civilización agraria romana se convierte
así en una civilización urbana que sigue un sistema capitalista y genera el
ensanchamiento de las ciudades; Roma y otras ciudades inicialmente agrícolas
como Alejandria, Antioquía, Éfeso, Lyon... crecen sin un trazado lógico.
El mejor ejemplo es Roma, una inmensa ciudad irregular
que se monumentaliza en el Imperio, pero sin que se pueda planificar su crecimiento
ni solucionar sus enormes problemas de tráfico, ruido, incendios,
alcantarillado, residuos...
Por contra, en las ciudades nuevas se emplea el modelo
regular. Los romanos adoptan el sistema de cuadrícula que ya había impuesto
Hipodamos en Grecia en el siglo V aC, porque ofrece soluciones rápidas y claras
en las nuevas urbes. Este sistema es mucho más notorio en aquellas ciudades
originadas en un campamento militar, pues así se podían mover con la misma
celeridad en cualquier dirección. La adopción de esa organización en las ciudades
es sin duda la aportación más importante de los romanos al urbanismo.
Planificación de la nueva ciudad regular.
En las provincias se fundan numerosas ciudades de trazado
regular (reticular), con el modelo del castrum (campamento militar, en
el que se manifiesta el carácter militar de la civilización romana). La
agrupación urbanística queda referida a dos grandes ejes, la via decumana
(brazo Este‑Oeste) y el cardo (brazo Norte‑Sur) que se cruzan, más otras calles
secundarias, formando una cuadrícula; en su interior se encuentra el Foro y
alrededor los templos y la basílica, el teatro, etc. Muchas de las calles
principales se adornaban monumentalmente con columnatas o soportales, según el
modelo helenístico; protegen del calor y del frio, y se multiplican en las
ciudades coloniales en donde las condiciones climáticas exigían una mayor
protección de los viandantes. Ejemplos notables son Timgad (Argelia), León y
Mérida.
Elementos de la ciudad: los foros.
El principal elemento de la ciudad son los foros, que
son los conjuntos urbanísticos que funcionan como grandes centros de la vida
política, económica y social al reunir los edificios religiosos y civiles más
importantes de la ciudad, con las tribunas de oradores, pórticos, templos,
basílicas, arcos triunfales, edificios de oficinas, mercados... Generalmente
los foros se sitúan en el centro aproximado de la ciudad; derivan del ágora
griega y no deben confundirse con el patio o plaza principal, que estaba en el
foro, como un elemento central de la reunión y la comunicación.
Destaca el Foro de Roma (un conjunto de foros), en el
cual los emperadores construyeron sus propios foros (imperiales): Julio (de
César), Augusto, Templo de la Paz (de Vespasiano), Transitorio (Nerva) y, sobre
todo, el monumental de Trajano, obra de Apolodoro de Damasco, con un eje axial
que comienza en un arco de triunfo, un patio (188 x 89 metros) con la estatua
ecuestre de Trajano, exedras a los lados, basílica al fondo y columna
conmemorativa entre dos bibliotecas (griega y romana), y al final un templo en
una plaza semicircular. Envolviendo a una exedra lateral está el inmenso
mercado, excavado en la colina del Quirinal, en forma semicircular en tres
pisos, con más de 150 comercios.
Los barrios residenciales bordean los foros, y en
ellos reside la población, a veces con pequeños núcleos en cada barrio con
mercados, templos, termas, etc. Generalmente se sitúan en las afueras o los
extremos de la ciudad los grandes edificios de espectáculos, debido a que
necesitaban unos amplios espacios. Pero hay excepciones, como el Coliseo de
Roma.
3. ARQUITECTURA.
3.1. CARACTERÍSTICAS.
- Es un arte práctico, funcional y utilitario, con un
rango más eminente que las artes plásticas.
- Toma como primer modelo el arte etrusco y luego el
griego, aunque carente de su sentido religioso.
- Asume las técnicas empleadas por las culturas
anteriores.
- La arquitectura romana tiene la finalidad de construir
espacios interiores (sobre todo desde la época de Nerón), mientras que la
griega es racionalista y eleva muros visibles exteriormente para los
ciudadanos.
- Propone nuevos programas arquitectónicos, para
satisfacer las necesidades sociales, sin el predominio griego del templo:
teatros, circos, basílicas, palacios, termas, puentes, acueductos.
- Surge la teorización, con la obra de Vitruvio Los
diez libros de la Arquitectura, muy influyente en el Renacimiento.
- Los materiales más usados son la piedra (no sólo el
mármol como en Grecia) para los edificios más relevantes, mientras que para el
resto se usaba el ladrillo y la gran innovación del hormigón o cemento (con
agua, cal, cascotes, piedras...), muy resistente, ligero y barato, que por su
aspecto de pobreza se compensaba con estucos, frescos y mosaicos, y que les permitía
levantar en poco tiempo grandes edificios.
- La decoración es muy rica y variada: vegetales
(acantos, rosetas, palmetas, guirnaldas sobre todo), bucráneos (cráneos de
buey), pintura, frontones arquitectónicos, mosaico. Al final del Imperio la
decoración se geometriza.
- Órdenes: se cultivan los mismos órdenes griegos
(sobre todo el corintio), pero dotados de carácter propio o reinterpretados con
variaciones como dórico romano, con basa y sin éntasis; el toscano, una versión
etrusca del dórico, tan austero como este, pero con basa, fuste liso sin éntasis;
y el compuesto (denominado así en el Renacimiento), que surge en la época de
Augusto de la fusión del orden corintio (hojas y ábaco) y jónico (volutas y
equino con óvulos). Es frecuente la superposición de órdenes en una fachada:
dórico, jónico y corintio de abajo arriba.
- Sistema arquitectónico nuevo. Mientras que Grecia
prefería el adintelado (o arquitrabado), Roma utiliza básicamente tres
elementos: el arco y la bóveda, de origen etrusco, más la estructura adintelada
griega.
- El arco, en forma de medio punto.
- La bóveda para las cubiertas, con variedad de formas
(cañón, de arista, cúpula...). Desde la época de Sila se aplica la técnica
constructiva del hormigón, que permite obras colosales con bóvedas, como el Tabularium
(78 aC), el archivo oficial construido para Sila.
- El dintel, tomado de los griegos, pero en novedosa
combinación con el arco (así a un arco con pilares le superponen un dintel
sobre columnas). Entre el trasdós del arco, el dintel y la columna hay una
enjuta (desnuda o decorada).
3.2. TIPOS.
TEMPLOS.
- Ya no será la tipología dominante en la arquitectura
como sí lo era en Grecia.
- Se reúne la influencia etrusca y griega (el templo
de Júpiter Capitolino). Se sigue generalmente el modelo griego, pero a menudo
se toman rasgos etruscos.
- Hay gran variedad de plantas: rectangulares,
circulares, heterodoxas.
- El templo es de reducidas dimensiones.
- Se levanta sobre un alto podio, con una pequeña
escalinata frontal que da carácter principal a una fachada (el templo griego,
aislado de la ciudad, daba igualdad a las cuatro fachadas, mientras que el
romano está integrado en la ciudad y necesita una entrada principal).
- Lo rodea un peristilo (pórtico columnado) cerrado
por detrás y por los lados con intercolumnios.
- La pronaos se hace más profunda y desaparece el
opistodomos (el tesoro cerrado de los griegos).
- Se prefieren los tipos próstilo y seudoperíptero
(que marcan una fachada principal).
Templos republicanos.
Hay un evidente eclecticismo. Así en época republicana
hay templos rectangulares: de Cori, de la Fortuna Viril, de Vesta en Tívoli, y
dos de Vesta en Roma. Destaca por su composición el santuario de la Fortuna
Primigenia en Preneste, en varias terrazas adaptadas al desnivel, con rampas y
escaleras, con decoración teatral, bóvedas...
Templos imperiales: el Panteón.
Los templos imperiales (destinados al culto del
emperador) se caracterizan por la solidez y grandiosidad, como el de Augusto y
Roma en Nimes (Maison Carrée). El capitel corintio se generaliza
entonces, con la variante del capitel compuesto. Los templos tenían “tesoros”,
que eran verdaderos museos de escultura, pintura y artes menores de los mejores
artistas de Roma, Grecia y Oriente.
Destaca sobre todos el Panteón de Roma (126), de
Apolodoro de Damasco, en época de Adriano (erigido sobre un templo de Agripa).
El Panteón introduce una gran novedad de la arquitectura romana (sobre todo
respecto a la griega): la valoración del espacio interior (daba cabida a los
fieles para adorar a los dioses), además de tener monumentalidad, naturalismo y
perfecta técnica. Sus elementos principales son:
- Un podio con pórtico octástilo rematado por frontón
(en el interior con dos filas de columnas corintias en tres naves).
- Una inmensa cella circular y esférica con gruesos
muros que sostienen una gran cúpula semiesférica (de extraordinaria influjo
posterior), coronada por un óculo.
- El amplio espacio interior estaba circundado por
nichos semicirculares y rectangulares alternados para las estatuas de los
dioses.
- El material es el cemento, con revestimiento de
bronce, mármoles y en el techo casetones estucados. Se emplea el ladrillo para
los arcos de descarga.
Significado: El panteón era el templo del emperador,
pontífice máximo de la religión politeísta romana. Las medidas y proporciones
del templo corresponden a los rituales político-religiosos de la religión solar
imperial, que representa al emperador tocado con la corona de de rayos solares
de Helios, el dios Sol. En consecuencia, el edificio actuaba como un calendario
solar (teoría de Giulio Magli y Robert Hannah): en los equinoccios de marzo y
septiembre, al mediodía, un haz circular de luz penetra a través del óculo
superior e ilumina la entrada, donde estaría entonces el emperador,
simbolizando su elevación al reino de los dioses.
BASÍLICAS.
- La basílica es el edificio de mayor influencia
posterior, sobre todo en el templo cristiano.
- Su planta es rectangular, de amplio interior en tres
naves, sistema adintelado o de arcada, como un templo períptero al revés (muro
por fuera y peristilo por dentro), con ábside para el magistrado.
- Su origen es republicano, con el modelo de la stoa
griega o las salas reales sasánidas. Las primeras basílicas aparecen c. 184 aC,
para la administración de justicia y el comercio. Destaca la basílica de
Majencio en Roma, h. 310.
MONUMENTOS CONMEMORATIVOS.
Arcos de triunfo.
Pronto aparecerá el arco de triunfo, el símbolo
imperial por excelencia, por su fuerte sentido de autoafirmación y de culto a
la personalidad del emperador y de la utilización del arte como vehículo de
propaganda al servicio del poder. Hay variantes de arco único, triple y
cuádruple, de los que hay numerosos ejemplos en Roma y las provincias.
Columnas triunfales.
Las columnas marmóreas adornadas con una serie
continuada (en espiral a lo largo del fuste) de relieves de episodios
históricos con los triunfos militares de los emperadores, como las de Trajano,
Antonino Pío y Marco Aurelio en Roma.
Aras o altares.
Augusto construyó el Ara Pacis (9 aC), austero
monumento a la Paz Romana, con excelentes relieves de figuras y adornos.
ARQUITECTURA FUNERARIA.
Adopta muchas formas, a medida que la incineración fue
sustituida paulatinamente por la inhumación: la pirámide (como la famosa de
Cayo Cestio en Roma), los túmulos turriformes, los templetes, las imitaciones
de arcos triunfales, los nichos y capillas en las catacumbas, los columbarios, y
formas simbólica (como una panadería), etc.
Destaca el modelo de tumba “imperial”, en forma de
gigantesco túmulo cilíndrico, como la Tumba de Cecilia Metela (-30), el
Mausoleo del emperador Augusto y su familia Julia, y el Mausoleo de Adriano
(castillo de Sant'Angelo).
ARQUITECTURA LÚDICA.
El pueblo romano era amante del ocio y de las
diversiones, con una arquitectura recreativa especializada en los diversos
espectáculos, a una escala monumental.
Teatros.
Se inspiran en el teatro griego, pero el teatro romano
era, en comparación con el griego, exento, más unitario y cerrado, incluso con
una lona superior. Destaca el de Marcelo en Roma, que es circular, con dos
series de arcadas superpuestas, dórica la inferior (en la forma modificada del
orden toscano), jónica la superior. El de Arlés sigue este modelo y son excepciones
los de Mérida y Orange.
Tienen tres partes: orquesta, cavea y escena.
- La orquesta es semicircular (no la circular griega).
- La cavea tiene gradas organizadas jerárquicamente y
se eleva artificialmente (aunque hay ejemplos en las provincias en los que se
aprovechó una colina como en Grecia), con puertas (vomitoria) y pasillo abovedados.
- La escena es monumental y cerrada con una fachada,
sobre una plataforma rectangular alta, y tiene pasillos laterales abovedados (a
diferencia de Grecia).
Anfiteatros.
Tienen la forma circular o elíptica, a partir de la
fusión de las formas de dos teatros unidos por la escena. Tenían como función
albergar los combates de gladiadores y fieras, naumaquias, etc. Hay dos tipos:
el republicano y el imperial. El republicano es macizo, con grandes muros de
sillería y rellenos en los que se disponen gradas para el público; ejemplos son
los de Pompeya, Mérida y Córdoba. El imperial es un modelo basado en bóvedas y
su ejemplo máximo es el Coliseo de Roma.
Destaca el Coliseo
(o Colosseum) de Roma (70-80), para
50.000 personas en un graderío dividido en sectores (para grupos sociales), de
gran planta ovalada con arcadas (80 arcos) con superposición de tres órdenes
más un altísimo parapeto (total de 50
m ); su sistema constructivo combina los sillares de
piedra escuadrada y el hormigón, el arco y la bóveda. Otros anfiteatros
importantes son los de Verona, Pompeya, Cartago, Mérida, Tarragona, Córdoba,
Arlés, Nimes y Pola.
Circos.
Tienen forma de un enorme rectángulo alargado, con extremos
en semicírculo y segmento de arco, para las carreras de carros, con una pista
de arena, una spina (eje axial) y las gradas. Hay notables en Roma (el Máximo y
el de la Piazza Navona), Mérida, Sagunto.
Estadios.
Para las competiciones deportivas, son grandes
espacios abiertos, generalmente de forma rectangular, con gradas bajas a uno o
varios lados. Había edificios anejos especializados en funciones similares: gimnasios
y palestras.
Odeones.
Para los espectáculos musicales y generalmente tienen formas parecidas al teatro.
Termas.
Los baños públicos eran un lugar de aseo, ocio y
cultura, con gimnasios, bibliotecas, pinacotecas, jardines... Las termas
imperiales eran enormes, como las de Trajano, Caracalla y Diocleciano en Roma.
Calzadas, puentes, acueductos, cloacas, puertos.
La ingeniería romana era de gran calidad, gracias a
los materiales y el progreso matemático.
Las calzadas eran de enorme longitud y excelente
técnica. Las numerosas y bien cuidadas vías de comunicación eran vitales para
la integración política y económica del Imperio.
Los puentes eran de sólidos sillares, con pilares y
arcos de medio punto, y tajamares que cortan el agua del río. Destacan los de
Mérida y Alcántara.
Los acueductos portaban el agua a las ciudades, por
acequias o por elevación, con gigantescas edificaciones de sólidos sillares,
con pilares y arcos de medio punto. Destacan los de Segovia, Pont du Gard
(Provenza) y Tarragona.
Las cloacas, como la Cloaca Máxima de Roma (de
influencia etrusca).
Los grandes puertos de Claudio y de Trajano en Ostia.
ARQUITECTURA DOMÉSTICA.
La vivienda particular, como célula viva del tejido
urbano, tuvo gran importancia desde el punto de vista arquitectónico,
agrupándose en barrios en torno a los foros, generalmente por clases sociales y
ocupaciones.
Domus.
Es la casa familiar urbana, con varios tipos regionales
(por ejemplo la domus pompeyana en Pompeya), generalmente con la sucesión axial
de elementos:
- Atrio, con un impluvium
interior y compluvium superior.
- Tablinum,
la habitación principal.
- Peristilo: un huerto (hortus) columnado.
- Habitaciones a los lados (alae) dispuestas
simétricamente, en número variable, para dormir, los esclavos, la cocina, el
taller-tienda (taberna). A menudo
había dos pisos.
Insula.
Es la casa urbana plurifamiliar de varios pisos, con
un patio central (Roma, Ostia). Podía alcanzar enormes alturas y era peligrosa
por su endeblez y los incendios.
Villas rurales.
Se dedican a las actividades agrarias o a la
residencia lujosa (la villa de Piazza Armerina en Sicilia). Adoptan la
estructura de la domus, pero con mayor espacio, y elementos específicos para la
agricultura como graneros, bodegas, lagares o establos.
Palacios.
De los emperadores, como la Domus Aurea de Nerón y la
Domus Flavia en Roma, el de Villa Adriana en Tívoli y el enorme de Diocleciano
en Spalato, una de las últimas grandes obras de época pagana. Generalmente son
monumentales, con una sucesión de domus lujosas.
4. ESCULTURA.
El influjo etrusco y griego.
Hay un fuerte influjo etrusco y griego:
- Su primer antecedente es el influjo etrusco: obras
de broncistas etruscos son la Loba del Capitolio y el busto de Junio
Bruto.
- Posterior es el influjo griego: pero ya en el siglo II
aC es dominante, hasta el extremo de que la mayoría de las obras griegas nos
han llegado en copias de época romana.
4.1. CARACTERÍSTICAS.
Los materiales son el bronce (su posterior reutilización
nos ha privado de miles de grandes obras de la Antigüedad), el mármol (muchas
estatuas fueron fundidas para cal o reutilizadas como material de construcción)
y la terracota.
El realismo.
Predomina el realismo en los dos grandes géneros: el
retrato y el relieve histórico. La principal preocupación fue el realismo (tan
opuesto al idealismo griego) en el retrato, en busca de la semejanza y la
expresión propias del modelo, para lo que (según muchos autores) se usaban las
máscaras funerarias en cera conservadas por las familias como objetos de
recuerdo y culto a los antepasados.
RETRATO.
El retrato presenta minuciosamente los rasgos
individuales, evolucionando progresivamente hacia el realismo, con una
brillante serie de representaciones de los nobles y sobre todo las obras
maestras de la retratística imperial, con los bustos y estatuas ecuestres de
los emperadores. El retrato femenino es más ornamental (peinado, vestido).
RELIEVE HISTÓRICO.
El relieve histórico narrativo fue muy importante,
para ilustrar las hazañas de los emperadores y héroes. Fue una innovación en el
mundo clásico, participando del gusto por el realismo, en conjunción con lo
mitológico y lo decorativo.
Destacan los relieves del Ara Pacis de Augusto
en Roma (con el cortejo de la familia imperial, retratada de modo realista), de
las columnas marmóreas adornadas con una serie continuada (en espiral a lo
largo del fuste) de relieves de episodios históricos, como las de Trajano y
Marco Aurelio en Roma y de los arcos de triunfo de Tito y Constantino.
ESCULTURA FUNERARIA.
Los sepulcros y los sarcófagos esculpidos evolucionan
desde el realismo hacia el ornamento simbólico (que predomina en el arte
paleocristiano).
Los sarcófagos son de varios tipos: sencillos, con
guirnaldas, con retratos en un círculo (imago
clipeata), relieve de friso continuo (o dos superpuestos), escenas en
recuadros (entre árboles o arcos). Los temas son muy variados (cacerías,
mitología, batallas como la del Trono Ludovisi, con la lucha entre
germanos y romanos).
5. PINTURA.
El influjo etrusco y griego.
- La pintura recibió al principio la influencia etrusca
y luego la griega, pero tampoco en la pintura hay una permanente dependencia de
estos modelos.
5.1. CARACTERÍSTICAS.
- La estética: predomina el realismo y el decorativismo (abundaba la decoración
pictórica en las casas privadas).
- Las técnicas: sobre todo de caballete y mural.
- Los temas son: mitológicos (la mayoría copias al
fresco de obras pictóricas grecoalejandrinas), de paisaje bucólico, bodegones,
escenas de género, triunfos de los emperadores, juegos y, sobre todo, el
retrato realista.
5.2. ESTILOS.
La pintura decorativa de interiores nos ha llegado en
Roma, Pompeya y Herculano, permitiendo una discutida clasificación elaborada por August Mau hacia 1880 en cuatro estilos pompeyanos, que se datan entre 200 aC y 79 dC, con una evolución desde las formas más
sencillas a las más complejas: incrustaciones, arquitectónico, ornamental e
intrincado. Posteriormente sigue hasta el arte tardorromano, que
enlaza con el paleocristiano. En general, se imitaban los revestimientos
marmóreos, con temas arquitectónicos más o menos fantásticos.
Estilo de incrustaciones.
También llamado estructural (200 a 30 aC), con estucos
pintados simulando mármoles policromos en las paredes. Destaca la amplia gama
cromática en la Casa de Salustio.
Estilo arquitectónico.
Dura de 30 aC a 10 dC, representando falsos elementos
arquitectónicos: columnas, pilastras, arcos, frontones, para ampliar
ilusoriamente el espacio real. Se domina muy bien la perspectiva (hay
apariencia de realidad). Abundan las guirnaldas. Los temas son reproducciones
de cuadros célebres. Destacan los frescos de la Casa de Livia del Palatino y la
Villa del Esquilino en Roma (con episodios de la Odisea, de excelente
calidad en los paisajes).
Estilo ornamental.
También llamado de “pared real” (10-60), deriva del
anterior, con una pared que simula abrirse a una vista de arquitectura, pero
esta es irreal (elementos arquitectónicos delgados y lineales). Sobre esta
vista hay paneles con figuras esbozadas con viveza, con manchas en vez de
dibujo, según una técnica “impresionista”. Destacan los frescos de Villa
Farnesina y el Puerto de mar de una villa en Stabia.
Estilo intrincado.
También llamado teatral, fantástico o ilusionista (c. 40 a 60-79), deriva también del arquitectónico, con colores más intensos, con una
arquitectura aún más irreal de fantasiosas estructuras. Hay una decoración
recargada de multitud de adornos en miniatura y una escenografía teatral de
cortinajes y máscaras. Destacan los grutescos de la Domus Aúrea de Nerón.
Estilos posteriores.
Parece que hubo muchos “neoclasicismos” en la pintura
romana, repetidas modas de regresos a la austeridad y al naturalismo, a la
representación veraz de la realidad, que se interrumpieron sólo en el arte
tardorromano. En Dura-Europos (siglo III) y en Egipto hay ejemplos de la fase
final de la pintura, con temas religiosos (de las religiones orientales) y
decorativos. De la pintura helenística de época romana nos quedan notables
ejemplos en la pintura funeraria (en los sarcófagos de las momias) copta de Egipto.
6. MOSAICO.
Los mosaicos prolongan las pinturas de las paredes en
los suelos. Las características del mosaico romano son: función decorativa,
técnica perfecta, relación con el estilo de la pintura. La tipología es pavimental
(en los suelos; es el tipo más frecuente) y paramental (en los muros). Las
teselas pueden ser en blanco y negro, pero sobre todo en color.
Su momento de máximo auge llegó en el siglo II dC,
cuando se generalizó el mosaico de grandes dimensiones. Los motivos decorativos
pueden ser geométricos, de ornamento vegetal y animal, figurativo. Los temas
son generalmente narrativos de escenas mitológicas, históricas o cotidianas.
Hay ejemplos abundantes en Pompeya, Roma y África del Norte (Cartago).
7. ARTES MENORES
Las artes aplicadas son muy ricas, en cerámica,
orfebrería, marfiles, vidrio, mobiliario, tejidos.
BIBLIOGRAFÍA GRECIA-ROMA.
AA.VV. en Pijoan. Historia del arte. Salvat. Barcelona.
1973. v. II. 318 pp. Arte prehelénico, griego y romano.
González Serrano, Pilar. Grecia y Roma. 466 pp.
v. II. de Junquera, Juan José; Morales y Marín, José Luis (dirs.). Historia
Universal del Arte. 12 vs. Espasa Calpe. Madrid. 1996.
Robertson, D. S. Arquitectura Griega y Romana.
Cátedra. Madrid. 1988. 357 pp.
GRECIA.
AA.VV. Documental. Grandes
Civilizaciones. Descubrir Europa. Maravillas de Grecia. Director: Clive
Maltby. 2004. 60 minutos. Seis partes: el palacio de Knossos, el oráculo de
Delfos, el teatro de Epidauro, el Coloso de Rodas, los Juegos Olímpicos, la
leyenda de la Atlántida y el Partenón de Atenas.
Blanco Freijeiro, A. Arte Griego. CSIC. Madrid. 1975. 396 pp.
Boardman, John. El arte griego. Destino. Barcelona.
1991 (1967). 252 pp.
Charbonneaux, Jean (escultura); Martin, Roland
(arquitectura); Villard, François (cerámica). Grecia arcaica. Col.
Universo de las Formas. Aguilar. Madrid. 1969. 438 pp.
Charbonneaux, Jean;
Martin, Roland; Villard, François. Grecia clásica. Col. Universo de las Formas. Aguilar. Madrid. 1970. 424 pp.
Charbonneaux, Jean; Martin, Roland;
Villard, François. Grecia helenística. Col.
Universo de las Formas. Aguilar. Madrid. 1971. 423 pp.
Conti, Flavio. Cómo reconocer el arte griego.
Médica y Técnica. Barcelona. 1980. 63 pp.
Demargne, Pierre. Nacimiento del arte griego.
Col. Universo de las Formas. Aguilar. Madrid. 1964. 449 pp.
Papaioannou, Kostas. Arte
griego. Gustavo Gili. Barcelona. 1973. 531 pp.
Pijoán, José. El Arte Griego. Summa Artis IV.
Espasa-Calpe. Madrid. 1982. 591 pp.
Pollitt, J.J. El arte helenístico. Nerea.
Madrid. 1989. 547 pp.
Richter, Gisela. El Arte Griego. Destino.
Barcelona. 1980. 430 pp.
Robertson, D. S. El Arte Griego. Alianza.
Madrid. 1987. 434 pp.
ROMA.
AA.VV. Documental. Grandes
Civilizaciones. Descubrir Europa. Grandes construcciones de Roma. Director:
Clive Maltby. 2004. 60’. Seis partes: el Circo Máximo, el Foro de Trajano, los
acueductos, las Termas de Caracalla, las calzadas, el Panteón y el Coliseo.
Andreae, Bernard. Arte Romano. Gustavo Gili.
Barcelona. 1974. 542 pp.
Bianchi Bandinelli, Ranuccio; Giuliano, Antonio. Los
etruscos y la Italia anterior a Roma. Col. Universo de las Formas. Aguilar.
Madrid. 1974. 436 pp.
Bianchi Bandinelli, Ranuccio. Roma, centro de poder.
Col. Universo de las Formas. Aguilar. Madrid. 1970. 437 pp.
Bianchi Bandinelli, Ranuccio. Roma, el fin del Arte
Antiguo. Col. Universo de las Formas. Aguilar. Madrid. 1974. 462 pp.
García Bellido, A. Arte Romano. CSIC. Madrid.
1990. 836 pp.
Picard, Gilbert-Charles (texto); Butler, Yvan (fotos).
Imperio Romano. Prólogo de Paolo Portoghesi. Trad. de Juan A. G.
Larraya. Editorial Garriga. Barcelona. 1965. 192 pp. Sobre la arquitectura
romana imperial.
Pijoán, José. El Arte Romano. Summa Artis V.
Espasa-Calpe. Madrid. 1979. 591 pp.
Staccioli, Romolo A. Cómo reconocer el arte etrusco.
Médica y Técnica. Barcelona. 1980. 63 pp.
Tarella, Alda. Cómo reconocer el arte romano.
Médica y Técnica. Barcelona. 1980. 63 pp.
Wheeler, Mortimer. El arte y la arquitectura de
Roma. Destino. Barcelona. 1995 (1964). 250 pp.
PROGRAMACIÓN.
UD 56. EL ARTE CLÁSICO: GRECIA Y ROMA.
UBICACIÓN Y SECUENCIACIÓN.
BACHILLERATO, 2º curso. Historia del Arte. En las
modalidades de Artes y Humanidades y Ciencias Sociales, en 2º curso, como optativa,
así como para otras modalidades.
Bloque de contenido 3. Los estilos artísticos: evolución
histórica y diversidad espacial. Apartado: El arte clásico grecolatino: su
influencia histórica.
Se secuencia al principio del curso, después de las UD
de introducción al arte y de las correspondientes a Arte de la Prehistoria y
Arte de las Primeras Civilizaciones.
RELACIÓN CON TEMAS TRANSVERSALES.
Relación con los temas de la Educación Moral y Cívica
y la Educación Ambiental, pues la contaminación es uno de los grandes peligros
para la arquitectura clásica, sobre todo en Atenas.
TEMPORALIZACIÓN.
11 sesiones. Su número es mayor de lo usual, pero es
proporcional a su importancia y complejidad en conceptos, imágenes, influencia sobre
otros estilos, etc. Incluso, si el nivel hacia la clase 10ª no es juzgado
suficiente, se debería hacer una clase extra de refuerzo antes del examen.
Además, de ser posible, se debería hacer una visita de al menos dos horas al
Museo de Mallorca (o el más adecuado en otra región), para conocer el arte
romano.
1ª Documental. Diálogo, para evaluación previa.
Exposición del profesor, sobre características generales del arte griego.
2ª Exposición del profesor, sobre el urbanismo y la
arquitectura griegos. Diálogo con cuestiones.
3ª Exposición del profesor, sobre la arquitectura
griega. Diálogo con cuestiones. Actividades prácticas sobre urbanismo y
arquitectura griega. La Acrópolis de Atenas merece un estudio especial en la
UD, con imágenes y un plano de su disposición, porque su conjunto de edificios
nos ofrece el modelo griego clásico más admirado y estudiado en todas las
épocas.
4ª Exposición del profesor, sobre la escultura griega.
Diálogo con cuestiones.
5ª Exposición del profesor, sobre las otras artes
griegas y refuerzo de lo anterior. Diálogo con cuestiones. Actividades
prácticas sobre escultura y otras artes.
6ª Documental. Diálogo para evaluación previa.
Exposición del profesor, sobre características generales del arte romano.
7ª Exposición del profesor sobre el urbanismo y la
arquitectura romanos. Diálogo con cuestiones. Se hará una breve introducción a
los monumentos antiguos en la ciudad de Roma y se presentará un plano de la
previsible ciudad romana de Palma (si el centro está en esa ciudad).
8ª Exposición del profesor sobre la arquitectura
romana. Diálogo con cuestiones. Actividades prácticas sobre urbanismo y
arquitectura romanos. Se da especial relevancia al Coliseo y al Panteón,
cada uno con dos diapositivas (fachada e interior) y una transparencia sobre su
composición.
9ª Exposición del profesor sobre la escultura romana.
Diálogo con cuestiones.
10ª Exposición del profesor sobre las otras artes
romanas y refuerzo de lo anterior. Diálogo con cuestiones. Actividades
prácticas sobre escultura y otras artes.
11ª Examen.
OBJETIVOS.
Diferenciar los tres grandes periodos del arte griego
(arcaico, clásico y helenístico) en obras concretas.
Comprender las diferencias entre el urbanismo
irregular y el irregular.
Analizar y distinguir los templos griegos y sus
partes.
Clasificar e identificar los tres órdenes griegos:
dórico, jónico y corintio.
Analizar los rasgos principales de la escultura griega
y sus periodos.
Analizar los rasgos principales de la cerámica griega
y sus periodos.
Comprender la relación entre el arte griego y el
romano.
Analizar la relación entre la cultura romana y su
arte.
Relacionar la arquitectura monumental romana y su
sociedad.
Identificar materiales, órdenes y elementos de la
arquitectura romana.
Analizar de Roma la ciudad, templo, basílica,
monumentos conmemorativos, funerarios, de ocio, las termas y las restantes
obras públicas.
Reconocer el retrato y el relieve histórico romano.
Interpretar los cuatro estilos pictóricos pompeyanos y
los tipos de mosaico.
CONTENIDOS.
A) CONCEPTUALES.
Arte, urbanismo, arquitectura, escultura y cerámica en
Grecia. Con rasgos, órdenes, tipología, periodos...
Arte, urbanismo, arquitectura, escultura, pintura y
mosaico en Roma. Con rasgos, órdenes, tipología, periodos...
B) PROCEDIMENTALES.
Análisis de la relación entre arte y sociedad.
Análisis de las obras de arte en diapositivas.
Análisis comparativo del lenguaje plástico y visual
griego y romano.
C) ACTITUDINALES.
Rigor crítico y curiosidad científica.
Valoración y conservación del patrimonio artístico.
Valoración de la obra de arte como un producto de la
sociedad en la que aparece.
METODOLOGÍA
Expositiva y participativa. Es esencial fundir ambos métodos,
el primero porque la dificultad conceptual del tema exige que el profesor tome
la iniciativa en la enseñanza y asuma los puntos más difíciles; el segundo
porque los alumnos deben, desde el principio del curso, adoptar una actitud
participativa y activa respecto al arte, como el mejor método para que el
aprendizaje sea atractivo y gozoso.
ACTIVIDADES.
A) CON EL GRAN GRUPO.
Exposición por el profesor del tema, con proyección de
imágenes y esquemas conceptuales, mapas y planos. Se cuidará la constante
interrelación entre el arte griego y romano. Así, entre otros puntos, se
procurará mostrar las diferencias de los edificios griegos y romanos: por ejemplo,
la diferencia de concepción espacial entre los contiguos teatros en la ladera
de la Acrópolis de Atenas: el de Dionisos (siglo V aC) y el de Herodes Ático (siglo
II dC).
Visita al Museo de Mallorca, para conocer el arte
romano en sus salas.
B) EN EQUIPOS DE TRABAJO.
Realización de una línea de tiempo sobre el proceso
del arte griego y de otra sobre el arte romano.
Realización de esquemas sobre los apartados de la UD:
arquitectura, escultura, pintura, cerámica...
Comentarios críticos de obras principales de cada una
de las artes.
Realización por el grupo de un dibujo explicativo
sobre un templo griego, con denominación de sus partes.
Elaboración de un mapa-collage sobre la Acrópolis de
Atenas y otro sobre los monumentos antiguos de la ciudad de Roma, con
comentarios de autores, etc.
C) INDIVIDUALES.
Realización de apuntes esquemáticos sobre la UD.
Participación en las actividades grupales.
Búsqueda individual de datos en la bibliografía, en
deberes fuera de clase.
Contestar cuestiones, con diálogo en grupo, pero
respuesta individual en el cuaderno.
RECURSOS.
Presentación digital.
Libros de texto, manuales.
Fotocopias de textos para comentarios.
Cuadernos de apuntes, esquemas...
Documentales.
EVALUACIÓN.
Evaluación continua. Se hará hincapié en la
participación en las actividades de grupo, la calidad de comentarios de
diapositivas y el debate de los contenidos.
Examen en la última sesión, con dos partes, con diez
cuestiones breves:
1) Preguntas breves de esquema sobre características
generales del arte griego, del arte romano, principales semejanzas y
diferencias entre ambos.
2) Comentarios de imágenes de arte, sobre urbanismo,
arquitectura, escultura y pintura. Tres de Grecia y tres de Roma, y una de
urbanismo romano regular hipodámico. Deben ser fácilmente reconocibles: Partenón,
Discóbolo de Mirón, una cerámica de Exekias; Coliseo o Panteón, estatua
de Augusto, mosaico en Pompeya; Timgad (en este caso se debe indicar el nombre
de la ciudad, pero no que es romana). Se valorará la identificación de la obra
y del autor, del lugar donde se halla el edificio, la época y fase, los
órdenes, las características principales del arte en cuestión, etc.
RECUPERACIÓN.
Trabajo personalizado guiado por profesor, con
bibliografía guiada y atención de dudas. Deben realizarse esquemas, comentarios
de obras y una entrevista personal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario