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lunes, 14 de febrero de 2011

UD 59. El arte gótico.

UD 59. EL ARTE GÓTICO.

INTRODUCCIÓN.
1. CONTEXTO HISTÓRICO.
Una nueva estructura social.
El despertar del humanismo: las órdenes mendicantes y las universidades.
Evolución del pensamiento teológico y filosófico.
La reforma cisterciense.

2. CARACTERÍSTICAS GENERALES Y CRONOLOGÍA.
CARACTERÍSTICAS.
Corrientes de interpretación: espiritualista y técnica.
CRONOLOGÍA.
Primera época (2ª mitad del siglo XII y el siglo XIII).
Segunda época (siglo XIV y 1ª mitad del siglo XV).
Tercera época (2ª mitad del siglo XV).
La pervivencia del Gótico.

3. EL GÓTICO EN ESPAÑA.
El éxito del Gótico en España.
Características formales del Gótico en España.

4. URBANISMO.
4.1. LA CONCEPCIÓN DEL ESPACIO URBANO.
4.2. LA CIUDAD.
El desarrollo urbano.
Estructura de la ciudad.

5. ARQUITECTURA.
5.1. CARACTERÍSTICAS.
Los grandes avances de la arquitectura.
Lenguaje expresivo.
Verticalidad.
Naturalismo.
Principales elementos constructivos.
Decoración.
Distinción entre la arquitectura religiosa y la civil y militar.
5.2. LAS ESCUELAS.
FRANCIA.
ITALIA.
ALEMANIA.
INGLATERRA.
ESPAÑA.
La escuela castellana.
La escuela catalana-aragonesa.
La arquitectura mudéjar de España.

6. ESCULTURA.
6.1. CARACTERÍSTICAS.
Independencia y naturalismo en la escultura.
6.2. LAS ESCUELAS.
FRANCIA.
ITALIA.
ALEMANIA.
FLANDES Y  BORGOÑA.
La escuela borgoñona: características.
Claus Sluter.
ESPAÑA.
La escuela castellana.
La escuela catalana-aragonesa.

7. PINTURA.
7.1. CARACTERÍSTICAS.
La policromía.
7.2. LAS ESCUELAS.
LOS PERIODOS.
FRANCIA.
ITALIA.
La pintura italiana en el Duecento.
La escuela florentina del Trecento: Giotto.
La escuela sienesa del Trecento.
FLANDES.
Los primitivos flamencos.
Características de la escuela flamenca.
Los principales maestros flamencos.
ESPAÑA.
La escuela castellana.
La escuela catalana-aragonesa.

8. VIDRIERAS.
8.1. CARACTERÍSTICAS.
La policromía.
8.2. LAS ESCUELAS.

9. ARTES MENORES.

INTRODUCCIÓN.
Daré sólo una visión general del Gótico y de las artes principales, respetando la unidad esencial de las escuelas regionales, aunque también podría ser válida una explicación homogénea de cada país.
Este tema es de extraordinario interés, porque supone la culminación del arte medieval cristiano y el enlace con el renacentista de la Edad Moderna. Su perduración hasta el mismo siglo XVII en Mallorca, con notables obras, es un reflejo de que respondía a una necesidad espiritual muy profunda y de que aportó espléndidas soluciones a las necesidades de la sociedad. Como dice el historiador Arnold Hauser:
‹‹Hay pocas fases de la historia del arte en las que el desarrollo dialéctico (...) se revele con más claridad que en tiempos de la transición del románico al gótico. (...). El cambio decisivo del espíritu occidental de la época de transición, la vuelta del mundo divino a la naturaleza, de las cosas últimas al mundo de las criaturas, se efectúan en la escultura y en la pintura antes y de un modo más claro, y la presentación de lo vivo y de lo orgánico, que desde el fin de la Antigüedad había perdido su sentido y valor, choca con menos obstáculos que en las otras formas. Las palabras de Santo Tomás: “Dios se alegra de todas las cosas, pues cada una de ellas concuerda con su esencia”, resuenan como una solución acertada para todo el naturalismo nuevo.›› [Hauser. Sociología del arte. 1975: II, 111-112]
Un resumen.
El Gótico es un estilo desarrollado en un periodo entre el Románico y el Renacimiento, en los siglos XIII-XIV en unos países y XIII-XV en otros. Geográficamente ocupa toda la Europa del norte, la central y la occidental, y llega hasta el Próximo Oriente y, mucho más tarde, incluso a la América hispana.
La denominación de “gótico” como sinónimo de barbarizante y equivalente a un estilo no sujeto a cánones se debió a los académicos que sólo valoraban las reglas clásicas, pero fue reivindicado en el siglo XIX por los movimientos prerrafaelita y neogótico.
Históricamente se vive un proceso de paulatina evolución desde una sociedad rural a una sociedad urbana. La ciudad progresa en una estrecha relación entre la expansión del comercio, la reducción de los privilegios señoriales y el desarrollo urbano. Las ciudades erigen grandes catedrales y también lonjas y ayuntamientos, como signos principales de su poder.
Desde su inicio en la cabecera de la abadía de Saint-Denis (1144) hasta el desarrollo del gótico perpendicular en Inglaterra (h. 1350), que llega hasta finales del siglo XV, y hasta el comienzo de la catedral de Segovia (1525), se suceden en la arquitectura una serie de variantes con dos características comunes: el arco apuntado y la bóveda ojival, que comportan una evolución estructural desde el sentido de masas románico (con sus gruesos muros de soporte de las bóvedas) hacia una visión etérea del espacio, definido por la elevación y la luminosidad, distribuido mediante un complejo esqueleto de piedra en el que cada parte está perfectamente diferenciada con vista al cumplimiento de su función. Esto posibilita la elevación hacia alturas insospechadas antes y la apertura de los muros a la luz de las vidrieras.
Junto a esta unidad, hay sin embargo numerosas variantes regionales, debido a sus tradiciones respectivas. Entre los arquitectos destacan los franceses Pierre de Montereau y Jean de Champs, así como los anónimos maestros de Amiens y otras catedrales; Guillem de Sagrera en la Corona de Aragón.
En las artes figurativas: escultura, pintura, vidriera, orfebrería, tapicería, etc., hay un conocimiento progresivo de las leyes de la perspectiva y de la anatomía, evolucionando en cuatro periodos, definidos por sus centros: francés, italogótico, internacional y flamenco, con técnica.
El francés, en el siglo XIII-inicios del XIV, con un primer esquematismo lineal (reminiscencia románica). El italogótico, también en el siglo XIII, con un naturalismo realista idealizado, destacando las escuelas de Siena y Florencia, con Duccio, Simone Martini, los hermanos Lorenzetti y, sobre todo, Giotto, así como el escultor Niccolo Pisano, que transforman el bizantinismo en un estilo occidental, que influye en Francia a través de la corte papal en Aviñón y en Cataluña con Ferrer Bassa. El internacional, que domina la segunda mitad del siglo XIV y la primera del XV, con un gusto por el realismo y el lujo, destacando las escuelas de París y Flandes-Borgoña, que influyen en toda Europa; la de París con Jean Pucelle, los hermanos Limbourg, André de Beauneveu y Jacquemard de Hesdin; la de Flandes-Borgoña con el escultor Claus Sluter en el gran centro de Dijon, mientras que en Flandes se desarrolla la tapicería en el centro de Arras, con los maestros Jean de Bandol y Jean de Brujas; en Cataluña destaca Bernat Martorell. El flamenco, ya desde finales del XIX y casi todo el siglo XV, con una temática humanista y una técnica detallista (gracias a la innovación del óleo), con grandes pintores como Jean van Eyck, Roger van der Weyden y Hans Memling; en Cataluña destaca Lluís Dalmau.

1. CONTEXTO HISTÓRICO.
El arte gótico se extiende en el entramado general de la espiritualidad que caracteriza a la Edad Media, pero de ninguna manera podrá considerarse como una continuación del espíritu románico. Desde el pensamiento filosófico hasta las nuevas situaciones socioecónomicas nos plantean las condiciones necesarias para que aparezca un hombre nuevo y por ello un arte nuevo, allá a finales del siglo XII. Las novedades serán de tal importancia que, como veremos, llevan casi siempre a situaciones artísticas radicalmente nuevas.
Las principales condiciones sociales y culturales que desembocan en el nuevo estilo son varias.

Una nueva estructura social.
Una nueva figura aparece en la historia: el burgués. Frente al románico agrario, feudal y monástico se desarrolla ahora el gótico artesanal y burgués, donde el monasterio aislado en el campo es sustituido por la catedral ciudadana.

El despertar del humanismo: las órdenes mendicantes y las universidades.
Trasmiten una espiritualidad humanista las órdenes mendicantes y las universidades.
Las órdenes mendicantes más destacadas son las de franciscanos y dominicos, que viven de su trabajo, la predicación y la limosna, en contraste con los monasterios que poseen grandes extensiones de tierra. San Francisco de Asís, en el siglo XIII, nos transmite esta nueva dimensión del hombre. En adelante el cuerpo no será un miserable soporte del alma, sino una maravillosa obra de Dios que hay que respetar.
Las universidades se convierten en los grandes focos difusores del saber, superando el aislamiento de los monasterios. Estudiantes y profesores de toda Europa se desplazan de universidad en universidad, buscando el saber.

Evolución del pensamiento teológico y filosófico.
En el siglo XII se traduce a Aristóteles y sus ideas opuestas al platonismo se extienden por toda Europa; en ellas la sensación priva sobre la abstracción y con ello se tenderá cada vez más al naturalismo en la plástica. La observación y el cálculo determinan a partir de ahora el conocimiento, y en arte el realista y el ingeniero sustituirán al expresionista y al simbolista románico.

La reforma cisterciense.
Ya habíamos visto en el Románico que, contra la relajación de la Iglesia, San Bernardo emprende una tajante reforma, fundando la Orden del Císter. Entre varias innovaciones de orden espiritual, la nueva Constitución de la Orden contiene instrucciones muy precisas sobre los nuevos templos, proscribiéndose todo tipo de decoración y limitándose la arquitectura a sus elementos estructurales. Esta nueva situación permite a los arquitectos despreocuparse del ornato y atender únicamente a las cuestiones técnicas. De este modo la ingeniería arquitectónica da unos pasos gigantescos en la segunda mitad del siglo XII hasta alcanzar su madurez en el siglo XIII.

2. CARACTERÍSTICAS Y CRONOLOGÍA.
CARACTERÍSTICAS.
- Ideológicamente representa una espiritualidad más humana y realista, al imponerse desde el siglo XIII la idea aristotélica del valor religioso de las cosas naturales.
- Técnicamente plantea una nueva concepción del espacio arquitectónico, que posibilita la menor presión del arco apuntado (ojival) y la estructura de fuerzas y contrafuerzas que permite la bóveda de crucería y el arbotante. Se planifican y cubren así los mayores espacios que necesita la ciudad al aumentar su población.
- Su periodización es clara: el gótico europeo (y español), evoluciona desde un gótico de transición (finales siglo XII-primera mitad siglo XIII) a un gótico clásico (segunda mitad siglo XIII-primera mitad siglo XIV), para terminar en un gótico flamígero (segunda mitad siglo XV-XVI).

Corrientes de interpretación: espiritualista y técnica.
Hay dos grandes corrientes de interpretación del arte gótico: la espiritualista y la técnica.
- La espiritualista, propia sobre todo de la historiografía alemana (Worringer, Dvorak, Pinder, Sedlmayr), defiende que es una expresión del alma nórdica frente al arte clásico mediterráneo, y que el arco ojival apuntado, la bóveda de crucería y el arbotante son prioritariamente una decoración.
- La técnica, influida por Viollet-le-Duc e historiadores de la École des Chartes (Choisy, Lefèvre-Pontalis, Brutails, Lasterye, Aubert), opinan que el gótico es la respuesta funcional a unos problemas constructivos: el arco ojival apuntado, la bóveda de crucería y el arbotante son las soluciones técnicas geniales que posibilitan la verticalidad y la luminosidad de los templos.
Focillon representa la síntesis de ambas corrientes: técnica, forma y significado tienden al equilibrio. Panofsky enfatiza que el arte gótico representa la mentalidad de su época tanto como la Suma Teológica de santo Tomás de Aquino.

CRONOLOGÍA.
Esta periodización en tres épocas no es general para cada arte (la pintura se divide en cuatro) pero sí representa los cambios espirituales en el Gótico.

Primera época (2ª mitad del siglo XII y el siglo XIII).
Es una época de fe, de amor y de entusiasmo. La fe de los Capetos con Luis IX, el rey santo, y la prolongada paz que consigue políticamente favorecen la elevación de los templos en tiempos cada vez más breves. La rapidez de la construcción le da a la obra una unidad de estilo rara vez obtenida en la Edad Media. Respondiendo a la nueva espiritualidad, al principio del Gótico las figuras divinas son menos hieráticas, menos castigadoras y más acogedoras. La Virgen sonríe, el Niño bendice, los Cristos son menos sufrientes.

Segunda época (siglo XIV y 1ª mitad del siglo XV).
Pero esa fe y ese amor que eleva catedrales hacia el cielo y que las honraba con el título de Nuestra Señora (Nôtre Dame) se va extinguiendo con el final del siglo XIII. Otras preocupaciones morales y económicas, así como la Peste Negra (desde 1348) y la Guerra de los Cien Años, cambiaron radicalmente el panorama religioso en buena parte de Europa. Y por otra parte el crecimiento de las Universidades, en las que la razón sustituía al sentimiento, contribuye a que a piedad no sea producto de la fe sino del estudio. En esta época de crisis reaparecen en las figuras la expresividad, el patetismo y el sufrimiento.

Tercera época (2ª mitad del siglo XV).
Al extinguirse la espiritualidad que fundamentaba el estilo, se busca una salida estética. Es el gótico flamígero, que sin innovar en los aspectos técnicos y estructurales expresa el gusto por la decoración exuberante, peculiar de una época de riqueza material.
En esta época de relativa calma y prosperidad, las figuras vuelven a serenarse, asumiendo un realismo psicológico, una mayor atención al hombre real. Es una actitud que enlaza con el Humanismo del Renacimiento y que contemplamos en las obras de Flandes. Pero en épocas de crisis o de exaltado misticismo vuelve el patetismo y la expresividad: son los casos de Alemania o de España antes de los Reyes Católicos.

La pervivencia del Gótico.
Hemos de precisar que en muchos países o regiones el gótico perduró más allá de 1500. En España hasta 1550 en muchos edificios, en Alemania y sobre todo Inglaterra hasta principios del siglo XVII. En Mallorca, en concreto, se hacen edificios góticos incluso en el siglo XVIII. La causa de esta extraordinaria pervivencia fue que el gótico aportó soluciones técnicas sencillas, y resolvió perdurables necesidades espirituales.
Así, no es de extrañar que resurgiese un neogótico en el siglo XIX, con enorme fuerza. Simplemente sobrevivió al barroco y al neoclasicismo, para satisfacer las necesidades de la burguesía ascendente y de la Iglesia que requería un estilo espiritual, no racionalista.

3. EL GÓTICO EN ESPAÑA.
El éxito del Gótico en España.
Socialmente el gótico es un arte burgués, más rico por lo tanto en Cataluña y Valencia, realizado para satisfacer las necesidades de un patriciado burgués, corporativo y mercantil, que en Castilla, donde es aceptado por la nobleza y el clero, enriquecidos por el comercio de la lana.
Es un arte de importación europea, siendo mucho más original en la Corona de Aragón que en Castilla, excesivamente dócil a las influencias francesas en arquitectura y a las flamencas en pintura. Según el historiador norteamericano Post (años 1930-1950) Cataluña se relacionó con los otros reinos peninsulares y, como ellos, recibió influencias de Flandes y el norte de Francia. En cambio, Joan Sureda considera que lo hizo más con Italia y el sur de Francia, por lo que deberían dejarse de lado los conceptos de franco-gótico o hispano-flamenco.
Tiene un distinto desarrollo cronológico en los reinos peninsulares, de acuerdo a su distinto desarrollo económico. Alcanza su apogeo en Cataluña durante el siglo XIV (dominio comercial en el Mediterráneo occidental) y en Valencia en el siglo XV (huida de los capitales barceloneses ante la crisis y la guerra civil), mientras que en Castilla las épocas cumbre son el siglo XIII (Reconquista de Andalucía) y el siglo XV (comercio de la lana).
En el gótico español la orden monástica del Císter es el mensajero del nuevo estilo. La introducción del gótico se hace desde Francia a través del Camino de Santiago, sobre todo por estos monjes cistercienses, muy promovidos por la monarquía (desde c. 1130).
En Castilla y León hay en el siglo XIII una mayor influencia francesa, con su relación comercial con Francia y la expansión territorial hacia el Sur (lo que explica la influencia mudéjar), en una época de gran prosperidad. En 1348 la Peste Negra y ya antes el estancamiento de la Reconquista frenan el impulso creador, hasta el renacer del siglo XV, en cuyo final la influencia flamenca es dominante. En Cataluña y Aragón la expansión territorial y comercial mediterránea y también la expansión hacia Valencia abren un periodo de gran prosperidad hasta 1348. Las influencias artísticas provienen del sur de Francia y de Italia. Surge un “gótico mediterráneo” de extraordinaria genialidad arquitectónica. En Navarra la vinculación con las dinastías francesas explica su gótico absolutamente de estilo francés.

Características formales del Gótico en España.
La arquitectura gótica española se caracteriza por la menor altura relativa a la anchura, respecto a la francesa. En la Corona de Aragón la línea es predominantemente horizontal. Los monjes cistercienses portan un nuevo concepto arquitectónico, de austeridad y avance técnico: bóvedas ojivales, arcos apuntados, mayor altura, etc., que influye sobre las últimas construcciones románicas (catedrales de Lérida, Sigüenza, Ávila). Las primeras estructuras ojivales aparecen en las catedrales de Ávila y Tarragona.
La escultura sigue los modelos de Francia en el exterior, aunque con inferior calidad. Más notable es la talla de madera polícroma, mientras el retablo (esculpido o pintado) alcanza un gran desarrollo, desde fines del siglo XIV.
La pintura hispana alcanza un gran desarrollo, sobre todo la de retablos, con variadas influencias europeas. Hubo poca pintura mural al fresco (más desarrollada en Italia). El siglo XV es el gran siglo de la pintura en España, con diferencias entre las coronas de Castilla, con influencia flamenca, y Aragón (con centros en Cataluña y Valencia), primero con influencia italiana y más tarde también flamenca (a la que se añade libertad y realismo).

4. URBANISMO.
4.1. LA CONCEPCIÓN DEL ESPACIO URBANO.
Es un espacio de relación, de comercio, de política. Las ciudades son mucho más populosas y con mayores intercambios, lo que exige templos mucho mayores, grandes lonjas para el comercio, ayuntamientos para la gestión de los asuntos municipales, plazas, etc. Pero en lo fundamental subsiste el planeamiento y la estructura irregular de la ciudad románica, con calles estrechas, insalubridad, etc.

4.2. LA CIUDAD.
El desarrollo urbano.
El fenómeno del crecimiento de las ciudades se debe a diversas causas:
‑ Económicas, como el aumento de la industria‑artesanía, la necesidad de mejorar talleres y almacenes, la exigencia de mejores servicios y de afirmar simbólicamente los centros de poder, de la misma manera que se había destacado el castillo en el Románico.
‑ Culturales, ya que la ciudad debía actuar como escenario de acontecimientos y ceremoniales laicos (cortejos, torneos) y de ceremoniales religiosos (procesiones, conmemoraciones y representaciones teatrales).
‑ Políticas: muchas de estas ciudades gozarán de estatutos propios obtenidos por su oposición a ser feudos de la nobleza, siendo además utilizadas por los reyes en su lucha contra la nobleza feudal. Algunas, en su camino hacia la independencia, se apoyarán en la realeza, a la que pagarán impuestos, aunque a cambio conseguirán estar presentes en organismos de poder, como las Cortes. No obstante, llegaron a crear órganos de gobierno propio (Asamblea, consejo, alcalde o burgomaestre o dux) que les permitirán participar en la gestión urbana.

Estructura de la ciudad.
Con esta nueva concepción espacial, la estructura de la ciudad presenta nuevos rasgos:
-La división interna que arranca del Románico: calles estrechas y vinculadas con las actividades de sus habitantes; apiñamiento dentro de los muros, que propiciará la aparición de problemás higiénicos, etc. Por eso se seguirán creando baños públicos y privados, se abrirán pozos y manantiales, se crearán hospitales y leproserias, y se instituirá, incluso, la cuarentena para los viajeros.
-El deseo de dotar a la ciudad de una estructura físico-jurídica: anchura y largura de casas y calles, horario de circulación de carros, protección del centro para evitar actividades ruidosas, malolientes, o el ejercicio de la prostitución.
· El interés por los espacios comunitarios y de expresión ciudadana. De los primeros, los más importantes son las plazas, lugares de intercambio entre las producciones del campo y la ciudad. Suelen ser rectangulares y de proporciones considerables; en ocasiones son centros religiosos (la plaza de la catedral) o centros civiles (la plaza del Ayuntamiento).
Los espacios de expresión ciudadana, entre ellos los Ayuntamientos, se conciben como órganos de participación y como lugares de afirmación autonómica ante el poder de la nobleza y los señores; la burguesía se volcará en ellos y su belleza será comparable a la de las catedrales. Destacan los de Amberes, Múnich, Florencia, Siena...
Los espacios de expresión comercial no son generales, pero predominan en los Países Bajos y la costa mediterránea: son las lonjas, entre las que destacan la de Los Paños, en Brujas, o las del Levante español: Valencia, Mallorca, Barcelona, Tortosa... En la Corona de Aragón, se desarrollan también las atarazanas, expresión de la actividad económica y comercial.
-Evolución de los lugares residenciales: el castillo, sin descuidar su estructura defensiva, da paso al palacio, en el que se desarrollarán progresivamente los aposentos de comodidad y suntuosidad. Su función defensiva también se adapta a la evolución de las máquinas de asedio (torres circulares) y, ya en el siglo XV, a las armas de fuego.
Las residencias particulares de la Monarquía y el Papado se ubican en las ciudades; también las de la aristocracia y las de la gran burguesía. Serán la exteriorización visible del poderío económico. Ejemplo significativo es el palacio de los Dux en Venecia.

5. ARQUITECTURA.
5.1. CARACTERÍSTICAS.
Los grandes avances de la arquitectura.
Si algo caracteriza plásticamente el espíritu gótico es su arquitectura. Igual que el siglo XVII puede considerarse el siglo de la Literatura, el siglo XIX de la Música y el siglo XX de la Imagen, el periodo gótico es ante todo ingeniería constructiva al servicio de una idea.
Nunca hasta entonces se avanzó tan impresionantemente ni se alcanzaron unos logros tan sorprendentes en el arte de edificar. En la arquitectura gótica quedaron planteados y resueltos todos los juegos de tensiones dinámicas que vuelven a resucitarse y a resolver en nuestro siglo XX, pero con otros materiales.
La catedral es el edificio modelo, pero se desarrolla la arquitectura civil mucho más que en el románico (lonjas, palacios, ayuntamientos...), como resultado de la presencia dominante en la ciudad de dos poderes: religioso (Iglesia) y civil (Estado, burguesía urbana).

Lenguaje expresivo.
No obstante, la importancia que merece la arquitectura gótica en la historia del hombre europeo no se debe sólo a sus increíbles avances técnicos sino al hecho de aceptarse plenamente como lenguaje expresivo. Efectivamente, nunca, salvo en la Antigüedad, un edificio había trascendido tanto como símbolo de una idea. Esa espiritualidad ansiosa de luz y con un permanente e inquieto anhelo de elevación que caracteriza el siglo XIII se traduce fielmente en la catedral gótica, que desde entonces será el modelo, por antonomasia, del templo cristiano.

Verticalidad.
Hay que resaltar, ante todo, que la catedral gótica está dominada por la línea vertical y esta línea invoca en el hombre una sensación de equilibrio inestable. Las catedrales estiran sus columnas y subrayan el verticalismo.

Naturalismo.
Otra de las grandes características de esta arquitectura es su naturalismo, es decir su aprendizaje en la Naturaleza. El aspecto exterior es un trasunto claro de las ordenación interna. Esta ordenación interna parece inspirada en las nervaduras ligeras y resistentes de las plantas, y toda la teoría de arbotantes y contrafuertes parece haber sido sugerida por la observación de animales que soportan su pesado cuerpo sobre livianas y arqueadas patas.

Principales elementos constructivos.
Se mantiene en lo fundamental la planta románica de las iglesias-catedrales, con sus naves únicas, ahora convertidas en tres para conseguir mayor espacio, y de las iglesias de peregrinación, con tres o cinco naves, con la central más ancha, y una girola-deambulatorio con capillas radiales.
La gran genialidad del arquitecto del siglo XIII consiste en la utilización del arco apuntado y de la bóveda ojival. Con el primero desvía mejor los empujes oblicuos del arco, y con la segunda concentra los empujes en los cuatro extremos del tramo y con ello sólo le queda colocar ingeniosos soportes que trasladen estos empujes a tierra; estos soportes son el pilar baquetonado (con columnas adosadas), el arbotante y el contrafuerte (o estribo). Otro elemento muy característico, el pináculo, contra lo que tantas veces se ha dicho, apenas tiene misión constructiva sino principalmente decorativa y expresiva.

Decoración.
Las características fundamentales de la decoración con artes plásticas de la arquitectura son una progresiva independencia, la decoración de tracería gótica y el naturalismo.
La decoración cambia radicalmente de signo. En ella podemos reconocer claramente lo que de naturalista tiene el arte gótico. La abstracción geométrica tan representativa de la ornamentación románica se torna aquí en elementos vegetales que se mueven en entera libertad.
Los primeros pilares son recios y de sección bien simple (cilíndrica, octogonal), sin embargo al ir progresando el estilo en el siglo XIII se multiplican las columnas adosadas, siendo sólo columnillas o baquetones que se prolongan sobre la cubierta, determinando los arcos del entramado. El conjunto de pilar-cubierta da la impresión biológica de un tronco de árbol que se ramifica en su copa para crear la cubierta del templo.
Los capiteles van perdiendo importancia al ser mucho más altos ya no sirven como soporte iconográfico y tienden a desaparecer o a ser simplemente indicados por una pequeña moldura o una hoja de acanto.
Las bases de los pilares también evolucionan y de una primera disposición de molduras, que aún es románica, pasa a romperse en diferentes alturas, como ya será característico más tarde en los siglos XIV y XV.
Pero esto es compensado con los nuevos cierres del coro y los púlpitos, en piedra o madera, que permiten al escultor realizar grandes conjuntos figurativos, con fines didácticos, generalmente con temas del AT y NT.
En el exterior la decoración es ubérrima, con los conocidos conjuntos escultóricos en los portales (tímpano, jambas, parteluz). En la cumbre del edificio hay numerosos arbotantes, pináculos, gárgolas..., dotados con una ornamentación de tracería y motivos vegetales, zoomórficos o geométricos; aunque estos elementos tienen también una función constructiva, de equilibrio de las tensiones.
La pintura en el interior también evoluciona, pues al eliminarse los muros que sostenían las bóvedas van desapareciendo los frescos, reducidos a las paredes laterales del ábside y de las capillas, mientras que las proyecciones al exterior son abiertas con grandes vidrieras con temas religiosos, por las que entra la luz multicolor. Además, la gran altura de las bóvedas reduce su utilidad para las pinturas.

Distinción entre la arquitectura religiosa y la civil y militar.
Hay una clara distinción entre la arquitectura religiosa y la civil y militar. La religiosa, que era la única verdaderamente monumental en el Románico, se especializa en las catedrales de las ciudades y las iglesias, de dimensiones en altura muy superiores a las del Románico, mientras que ahora, gracias al desarrollo de la sociedad civil, aparece una importante arquitectura civil en los ayuntamientos de las ciudades, en las lonjas de comercio y en las mansiones de los burgueses. Los castillos y las murallas son nuevamente las grandes obras militares, con unos avances técnicos notables.

5.2. LAS ESCUELAS.
FRANCIA.
La arquitectura gótica nace y se desarrolla en la Isla de Francia. Todos los esfuerzos y tanteos constructivos vienen a converger en la obra que el abad Suger dirige en la construcción de la cabecera de la vieja abadía carolingia de Saint-Denis, cerca de París, entre 1132 y 1144, cuando se consagra. Esta iglesia ofrece de golpe todo el planteamiento claro y lógico de la estructura gótica. A partir de aquí los progresos son claros y fácilmente identificables.
Los hitos que jalonaron los siguientes avances se realizaron en la segunda mitad del siglo XII: las catedrales de Sens, Noyon (1150), Laon y París (1160) y Chartres (1195). Naturalmente la altura es también progresiva, y de 22 m para la nave central en Noyon se pasa a 32,5 m en Paris. Todas ellas tienen en común la pervivencia de algunos rasgos románicos y la ordenación del espacio interior dividido en dos pisos. Sobre el triforio corre una pequeña galería que será sustituida más tarde por los arbotantes. Por otra parte la planta ofrece la característica de que en ella no sobresale demasiado el transepto y que este se va situando cada vez más hacia el centro.
La catedral de Chartres se edifica sobre la anterior, románica, que tras un incendio a fines del siglo XII (1195) sólo conserva la portada occidental del transepto y parte de los dos campanarios. Es la primera catedral que se libera de la galería superior para desplegar airosos arbotantes y en su interior los pilares se bifurcan en las columnillas adosadas que se abren de un modo orgánico para distribuirse en las bóvedas. El conjunto es de una tremenda unidad vertical que induce a mirar al cielo.
El apogeo y la verdadera época clásica comienza con los logros de Chartres, pero se fija en la primera mitad del siglo XIII en las catedrales de Reims, Amiens y Beauvais. El planteamiento en todas ellas es parecido: el transepto, casi al centro, se continúa con una serie de capillas radiales, que circundan la girola o deambulatorio. Dos torres gemelas al modo normando flanquean la portada principal, que, a su vez, tiene tres grandes puertas correspondientes a las tres naves y que serán el marco ideal de magníficas esculturas religiosas. El esquema de las tres puertas se mantiene en los brazos del transepto, aunque no tan grandioso como el de la fachada principal. Una larga aguja se coloca sobre el cimborrio del crucero, destacando así el inequívoco deseo de ascensión de la espiritualidad gótica. En el interior la altura es creciente, alcanzando, como ya dijimos, la increíble altura de 51 m en Beauvais, y la cada vez mayor ausencia de muros favorece el desarrollo de las maravillosas vidrieras, en lo que destaca la Sainte Chapelle en París, una obra cumbre de luminosidad, con vidrieras que sustituyen casi por completo a los muros.
A partir de la segunda mitad del siglo XIII, los avances serán escasos. Se abandonan las alturas excesivas, aunque no la carencia de muros. Se profundiza más en la decoración, desarrollándose, particularmente, los grandes rosetones y toda aquella decoración menuda y calada que desemboca en el gótico flamígero del siglo XV.

ITALIA.
En Italia el arraigo del gótico es precario; la intensidad de la tradición clásica contribuye a recibir con recelo un estilo “bárbaro”, cuyas raíces estilísticas rompen, especialmente en arquitectura, con los legados de las civilizaciones mediterráneas; la bóveda de crucería y sus sistemas de distribución de pesos son considerados “herejías” por los constructores. Así pues en la arquitectura religiosa son escasos los intentos de dotar a las ciudades de monumentos-símbolos similares a las catedrales francesas o alemanas.
En cambio, la estructura política de ciudad-comuna, gobernada por una familia o un grupo de familias, contribuye a la aparición de programas edilicios en los que los edificios públicos, como las signorie, recogen las esencias góticas. Nota peculiar del gótico italiano será, en consecuencia, la importancia de la arquitectura civil, superior a otras naciones europeas, y la comparativamente escasa difusión de la arquitectura religiosa.
Del examen de las siguientes notas del gótico religioso italiano se deduce su parentesco con el románico:
- Clasicismo.
-.Ausencia de arbotantes.
-Ventanales pequeños.
- Policromía.
- Importancia del gablete.
- Predominio de la horizontalidad.
La mayoría de los primeros autores son extranjeros, pero finalmente aparecen arquitectos italianos en el siglo XIII. Los dos monumentos que de manera más pura reflejan estos rasgos son las catedrales de Siena y Orvieto. En Florencia el escultor Arnolfo di Cambio levanta la catedral de Santa Maria dei Fiori, con una concepción que recuerda a las basílicas romanas, y probablemente a él se deba también la iglesia de Santa Croce de Florencia.
En la arquitectura civil destacan los focos de Toscana y Venecia, con los edificios de las signorie de Florencia y Siena, y los palacios venecianos del Dux y del Ca d'Oro. El castillo de Castel del Monte (1240-50), construido por Federico II en la Apulia, es de planta circular e influyó en el de Bellver.

ALEMANIA.
Destacan en el gótico alemán las cubiertas: bóveda estrellada y bóveda reticular. La verticalidad se concentra en las agujas, siendo el edificio muy compacto.
Las primeras construcciones son las catedrales de Limburgo y Bamberg. Siguen las grandes catedrales de Estrasburgo, Colonia y Friburgo, y la iglesia de Santa Isabel de Marburgo.

INGLATERRA.
El gótico inglés se apoya en una intensa influencia de los modelos franceses, derivada de los vínculos dinásticos de la monarquía inglesa en Francia, pero pronto la arquitectura gótica inglesa va a seguir caminos propios hasta crear procedimientos totalmente originales dentro del gótico. Pueden distinguirse tres fases en su evolución:
1) Primera fase. Época clásica del gótico o Early English (fines del siglo XII y siglo XIII). Se introducen en esta época todos los elementos de la arquitectura gótica francesa. Destacan las catedrales de Lincoln y York.
2) Segunda fase. Época del gótico decorativo (siglo XIV): es un gótico decorativo u ornamental. Se multiplican los adornos. Destaca la catedral de Ely y algunas parte de las catedrales de Gloucester y Wells.
3) Tercera fase. Época del gótico perpendicular (último cuarto siglo XIV y siglo XV). Es el periodo de máxima originalidad. La luz y la altura de los edificios alcanzan su cénit. Pero el rasgo fundamental es la multiplicación de las bóvedas y de las trompas en forma de abanico colgante y desplegado, que dan a los interiores una apariencia fastuosa de lujo y fantasía. Son las grandes capillas construidas bajo patronato real: del Colegio Real de Cambridge, de San Jorge en Windsor, del Colegio de Eton, de Enrique VII en la abadía de Westminster.

ESPAÑA.
Se distinguen dos escuelas: la castellano-leonesa y la catalano-aragonesa.
La escuela castellano-leonesa.
La escuela castellano-leonesa continúa un gótico de transición, en la segunda mitad del siglo XII, en las tierras entre el Duero y el Tajo, con un carácter sobrio y militar: catedrales de Ávila, Sigüenza, Ciudad Rodrigo...
La primera catedral gótica es la de Cuenca (h. 1200), construida poco después de su conquista en 1177,
La madurez del gótico se manifiesta en las tres catedrales iniciadas en el siglo XIII, el gran siglo del gótico arquitectónico castellano: Burgos, Toledo y León.
Sólo la de León mantiene una unidad de estilo, porque se comenzó en el primer tercio del siglo XIII y se terminó en el mismo siglo, recordando los modelos de Amiens y Reims, por lo que es una obra cumbre de la arquitectura francesa en España; cuenta con extraordinarias vidrieras. Por contra, la de Burgos se terminó ya en el siglo XVI (gótico flamígero), con intervención de arquitectos alemanes (Juan de Colonia en las flechas, Simón de Colonia en la Capilla del Condestable) y borgoñones (Vigarny en el cimborrio). La de Toledo tiene excepcionalmente cinco naves y doble deambulatorio.
El gótico flamígero, ya en el siglo XV, está representado por las catedrales de Sevilla y, más tarde, de Salamanca y Segovia (ambas de principios del siglo XVI), que son los últimos grandes ejemplos del gótico hispano. Pero en muchos lugares se seguirán haciendo edificios góticos hasta incluso el siglo XVII.
Los avances son ahora estilísticos y decorativos, no técnicos. Se prefieren las plantas rectangulares (sin girola) y los soportes adelgazados. La decoración es profusa. Hay una fuerte influencia flamenca. Llegan arquitectos extranjeros, sobre todo alemanes y flamencos: en Burgos trabajan Juan y Simón de Colonia, en Toledo trabajan Hanequín de Bruselas, Juan Guas y el alemán Enrique Egas. En la época de los Reyes Católicos destaca la iglesia de San Juan de los Reyes de Toledo, de una sola nave.

La escuela catalano-aragonesa.
La escuela catalano-aragonesa presenta una mayor originalidad y variedad de formas. Junto a una arquitectura religiosa se desarrolló una rica arquitectura civil. Técnicamente usa, para las catedrales, una planta basilical (hallen-kirchen o “iglesia de salón”) de planta bastante horizontal, sin crucero, más apta para la labor predicadora de las órdenes mendicantes; construye tejados planos con menos arbotantes y contrafuertes que, muchas veces, quedan ocultos entre las capillas laterales; abre menos ventanales adaptándose a un clima que ofrece mucha luz; transforma con originalidad modelos franceses e italianos. Alexandre Cirici (1968) resume:
‹‹Per haver-se disfressat amb motius gòtics, s=anomena “gòtic català” una arquitectura que hauria de tenir nom propi, perquè en l=essencial és, precisament, el contrari del goticisme. En efecte, l=arquitectura gòtica té com a elements essencials el dinamisme, l=eix longitudinal, el domini de la línia, la verticalitat, el predomini dels buits sobre els plens, el gust per les formes sobredecorades o els perfils brodats, les cobertes punxegudes, la complicació i l=esquelet extern dels arcbotants. L=arquitectura catalana corresponent, en canvi, respon al gust per les formes estàtiques, l=espai centralitzat, el domini de la massa, l=horitzontalitat, el predomini dels plens sobre els buits, el gust per les formes nues i llises, els perfils tallants, les cobertes planes, la simplicitat i l=esquelet intern dels contraforts.›› [Cirici. Arquitectura gòtica catalana. Lumen. Barcelona. 1968: 8.]
El gótico de transición cuenta con las catedrales de Lérida y Tarragona y la iglesia del monasterio de Sant Cugat.
La madurez del gótico (siglo XIV-XV) está presente en las catedrales de Barcelona (inspirada en la de Narbona, tiene tres naves con poca diferencia de altura), Girona (de nave única. cubierta por el arquitecto Guillem Bofill con una enorme bóveda) y Palma de Mallorca (la más esbelta y equilibrada, la segunda más alta del gótico europeo, tras de la de Beauvais) y en la iglesia de Santa Maria del Mar de Barcelona. Se caracteriza por el pragmatismo, alejado del decorativismo del resto de la península; el sentido mediterráneo, mucho más horizontal (salvo en la catedral de Palma). El gótico pervivirá hasta bien entrado el siglo XVII.
En la arquitectura civil destacan los edificios del Barrio Gótico de Barcelona (Lonja, Palau del Consell de Cent, Palau Major con el Salón del Tinell, Hospital de la Santa Creu, Drassanes) y fuera de Cataluña las lonjas de Palma de Mallorca, Zaragoza y Valencia, y las murallas de Valencia.

La arquitectura mudéjar de España.
Durante el periodo gótico, España cuenta paralelamente con una arquitectura singular, realizada por albañiles mudéjares (musulmanes) con ladrillo y madera como materiales constructivos y cerámica esmaltada como decoración. Se usan estructuras románicas, góticas e incluso renacentistas.
El mayor centro románico-mudéjar es Toledo: sinagogas de Santa María la Blanca (siglo XIII) y Nuestra Señora del Tránsito (siglo XIV), y en el reino de León, San Tirso de Sahagún.
El gótico-mudéjar, en los siglo XV-XVI, se encuentra en Extremadura, con el monasterio de Guadalupe, y en Aragón, con las catedrales de Zaragoza y Tarazona, y las torres de planta cuadrada u octogonal, con decoración de cerámica esmaltada, en San Martín y San Salvador de Teruel.

6. ESCULTURA.
6.1. CARACTERÍSTICAS.
Independencia y naturalismo en la escultura.
Notorio es el cambio en la escultura. En el nuevo estilo un soplo de vida anima las figuras, y estas, aunque incluidas en la arquitectura, parecen estar allí de paso, accidentalmente. Su valor plástico no está nunca condicionado al lugar arquitectónico que se les confía. Al hacerse independientes, las actitudes y los gestos son más naturales y más realistas, alcanzando cotas sorprendentes. Las esculturas suelen situarse sobre una ménsula (pedestal o repisa) y cubiertas con doselete, y al estar situadas en las arquivoltas siguen la alineación del arco, a diferencia del románico que colocaba las figuras según la dirección de las dovelas.
Va apareciendo la escultura exenta: calvarios y otros temas religiosos, así como la escultura funeraria, toman un desarrollo que preludia el de estos temas en el Renacimiento y en el Barroco. Esta escultura, normalmente, es polícroma.
Características: creciente naturalismo y humanismo, con figuras de rasgos individualizados y gestos y actitudes más realistas, con más movimiento y expresión de sentimientos. Triunfa la línea curva. La temática es religiosa, pero de más clara interpretación.

6.2. LAS ESCUELAS.
FRANCIA.
A comienzos del siglo XII toda la producción artística está ligada a la arquitectura. La escultura se ciñe, según patrones aún románicos, a su marco arquitectónico, principalmente en las grandes portadas catedralicias. No faltará, sin embargo, escultura independiente propia de interiores, o la de carácter funerario, aunque esto sólo sea usual a partir del siglo XIV. En los pórticos el esquema es básicamente el mismo que en siglos anteriores, pero con mayor presencia del tema de la Virgen, principalmente en el parteluz. El Juicio Final o las referencias a la vida del santo a quien se dedica el templo ocupan el tímpano. Destaca la maravillosa fachada occidental de la catedral de Chartres, que nos ha legado la mejor escultura del periodo, con una perfecta integración con la arquitectura. La “estatua-columna” posiblemente se inspiró en la miniatura cisterciense, que unía la figura humana con la letra I inicial, pero Von Simson supone también que se debió a un gusto artístico general que procedería de los mosaicos bizantinos de la Sicilia normanda. La iconografía es serena y tranquila, con un benigno Salvador en el tímpano central, muy alejado de los vengativos personajes divinos del Románico. Otra novedad es que en la portada derecha la Virgen como Madre de Dios está rodeada por primera vez de las personificaciones de las artes liberales y de sus maestros. La Virgen es así la Madre de la Sabiduría.
Las proporciones son precisas, de acuerdo al módulo de la “sección áurea”. El cuadrado y el triángulo equilátero dominan. La geometría es el principio ordenador de toda la fachada.
El naturalismo que caracteriza el gótico se va haciendo más patente a medida que avanza el siglo XIII. En las primeras portadas de París, Amiens y Reims. Es en Reims donde la escultura gótica alcanza la madurez de su estilo, con un clasicismo casi helénico.

ITALIA.
La escultura verdaderamente gótica es casi inexistente en Italia por el poco arraigo de este estilo y a la pronta recuperación de las formas clásicas. A lo más pueden anotarse algunas importaciones de obras extranjeras o la instalación de artistas foráneos, lo que influirá parcialmente en la obra de pocos escultores italianos del Gótico (que son a su vez los primeros del Renacimiento), como Juan Pisano. En suma, hay pocas piezas góticas de calidad.
Pero la escultura italiana del periodo sí es riquísima, aunque sea clasicista (muchos la consideran ya renacentista). El mismo espíritu clásico de la arquitectura trasciende en toda la escultura de esta época en Italia.
Arnolfo di Cambio realiza una importante labor escultórica en donde siempre comunica a sus obras una severidad y grandiosidad propias de la Antigüedad.
El más sorprendente escultor del siglo XIII es Nicolás Pisano (1280). Su extraordinario instinto clasicista le lleva a producir una obra que se anticipa en el tiempo al Renacimiento. Aunque parezca proceder del sur, de Apulia, es en Pisa donde nos ofrece la obra más sorprendente y genial del Duecento italiano. Para el Baptisterio realiza los relieves del púlpito; este es hexagonal, lo que permite labrar seis escenas de iconografía cristiana, todas ellas con la solemnidad y la grandeza de la estatuaria romana.
Sin embargo, su hijo Juan Pisano resulta un ardiente goticista, más próximo a la expresividad alemana y al fuerte dibujo francés, que a la serenidad de los clásicos. Labra púlpitos en Pisa y Pistoia y extraordinarias Vírgenes con el Niño para la catedral de Siena. Su dramatismo lleva a sus últimas consecuencias el expresionismo característico del realismo gótico.

ALEMANIA.
La escultura alemana prima la expresividad, en detrimento de la elegancia y de la belleza, más propias de la escuela francesa. En los siglos XIII y XIV destaca la estatua ecuestre del Caballero de la catedral de Bamberg. Las obras cumbre están en las catedrales de Estrasburgo y Magdeburgo. Hay una larga tradición de tallas de madera.
Destaca en el siglo XV Nicolas Gerhaert de Leyden, un escultor alemán de origen flamenco, cuyas obras tienen una tendencia de la figura a ocupar todo el espacio, y una acentuación fisiognómica, de gran realismo psicológico. Sólo hay obras de 1460-73: Tumba del arzobispo de Tréveris Jakob von Sierck, Monumento funerario de Federico III.
En la misma Alemania tenemos a Pacher, de gran dramatismo, en el Retablo del altar mayor de San Wolfgang (1471-1481), con la Coronación de la Virgen (detallismo, movimiento). En la decoración la arquitectura sirve a la escultura. Riemenschneider, de naturalismo, monumentalismo, delicadeza e idealismo. Rechaza el decorativismo y dramatismo, en el Retablo de la Virgen María de Creglingen (1511) y el Retablo de la Sagrada Sangre. Stoss trabaja en Polonia y la ciudad alemana de Núremberg, con dramatismo, naturalismo, realismo, expresividad, en el Retablo de la Virgen de Cracovia, Salutación Angélica, Retablo de Bamberg (1523).
En Bohemia (parte del Imperio alemán) hay tres corrientes: formalista, realista y sensible. Se funden en la obra de Parler y su taller, con las estatuas reales yacentes (tumba de Otocar I en 1377) y los bustos del triforio de la catedral de San Vito en Praga (1375-1393).

BORGOÑA Y FLANDES.
En Borgoña y Flandes gobernó durante gran parte del siglo XV la dinastía Valois: Felipe el Atrevido, Juan sin Miedo, Felipe el Bueno y Carlos el Temerario, a cuya muerte su hija María, por matrimonio con Maximiliano, pasaría sus derechos sobre gran parte de los dominios patrimoniales a la Casa de Habsburgo. Este Estado, a caballo entre Francia y Alemania, fue un centro artístico de primer orden, en el que algunos autores han querido ver la cuna de un Renacimiento “nórdico”, pero la mayoría de los autores lo sitúan en el Gótico tardío. Su pintura y escultura influyeron decisivamente en toda Europa.

La escuela borgoñona: características.
La escuela borgoñona introduce el naturalismo en la escultura occidental del siglo XV. Se caracteriza por los mismos rasgos que la escultura centroeuropea (Flandes y Borgoña, Alemania y Bohemia) del siglo XV:
Expresividad, efectismo, dramatismo. Naturalismo y realismo: mayor plasticidad de las figuras. Detallismo minucioso. Independencia del marco arquitectónico. Penetración de los volúmenes en el espacio. Uso creciente de la madera. Narratividad, para la ilustración moral del pueblo. Las obras responden a la nueva religiosidad de la época, más íntima y popular, emotiva y hasta mística. Predominio de unos pocos géneros de escultura, básicamente religiosa: retablo, de devoción y funeraria. Auge del retrato. Influencia del teatro religioso en la escultura, con temáticas, modelos de representación, etc., teatrales. Novedosa temática religiosa (Piedades, Descendimientos, temas relacionados con la Pasión), inspirada por una lectura más libre de las fuentes literarias e iconográficas: Evangelios Apócrifos y las Meditaciones de San Buenaventura. La temática profana tiene un origen proverbial y popular, reflejándose en los objetos cotidianos, en las misericordias... Interrelación de la escultura con las otras artes: grabado, pintura y arquitectura. Incremento del comercio, por la demanda privada de obras escultóricas, por parte de una burguesía en auge. Mayor movilidad de las obras, de tamaño más reducido.
Convivieron dos tendencias: un estilo “suavizado”, comenzado en el siglo XIV y que conecta con el Renacimiento, y el estilo “anguloso”, de Sluter, apasionado, tenebroso, germánico.
Los primeros escultores borgoñones fueron Jean de Marville y Jacob de Baerze, pero el más destacado es Sluter.

Claus Sluter.
El maestro indiscutido es el holandés Claus Sluter (Holanda, c. 1345-Dijón, 1406), que trabajó en Bruselas y Brujas. Fue contratado por los duques de Borgoña desde marzo de 1385, para trabajar en su capital, Dijón, y fue nombrado jefe de las obras de escultura ducales en 1390. Le caracterizan el naturalismo, el retrato realista y la expresividad. Sus grandes conjuntos escultóricos se centran en la cartuja de Champmol, cerca de Dijón, donde los duques tenían su capilla funeraria: El duque Felipe el Atrevido y su esposa, el grupo del Calvario (llamado Pozo de Moisés o Pozo de los profetas) y el Sepulcro de Felipe el Atrevido.
Sobre las influencias que recibe hay división de opiniones. Pit destaca los talleres de escultura alemanes de las catedrales del Rin, con su dramatismo y expresividad. Erlande-Brandenburg considera que predomina la influencia de Francia, con su arte realista. Quarré piensa que Sluter sería un artista genial, un individuo aislado, que elabora un estilo nuevo y radicalmente revolucionario.
En el portal de la iglesia (1391) de Champmol se conservan La Virgen con el Niño del parteluz, con un “barroquismo gótico”, movimiento y realismo; y el grupo del duque Felipe el Atrevido y su esposa, de gran realismo en sus retratos, sin idealización, con tridimensionalidad en la talla, y una plena liberación del marco arquitectónico: todas las figuras del grupo están vueltas hacia la Virgen y la arquitectura no domina a la escultura (como era la concepción medieval).
Su mejor obra conservada es el pedestal del grupo del Calvario, llamado Pozo de Moisés (o Pozo de los profetas) (1395-1405), con seis columnillas, seis ángeles y seis profetas (Moisés, David, Isaías, Daniel, Zacarías y Jeremías) con rasgos individualizados y de inequívoca tipología racial, que anuncian la muerte y el mensaje salvador de Jesús. La fuente es fons vitae: “yo soy la vida; quien beba de esta agua no morirá”. Destaca también la decoración vegetal, la policromía y el realismo.
Especial por su patetismo es la Cabeza de Cristo perteneciente al Calvario.
El Sepulcro de Felipe el Atrevido es la primera de las esculturas funerarias de los duques de Borgoña en Champmol. Proyectado por Marville, lo reformó Sluter y lo acabó su taller. Presenta a los difuntos yacentes, unos ángeles, una comitiva de plañideros que transmiten una honda emoción. Destaca la ornamentación por su barroquismo expresivo.
Las características de Sluter son en suma:
- Liberación del marco arquitectónico (portada de Champmol).
- Naturalismo y expresividad, con actitudes verdaderas en gestos y expresiones (plañideros del sepulcro de Felipe el Atrevido).
- Un realismo formal y sobre todo lírico.
- Un uso del ropaje como elemento plástico que expresa el sentimiento y la emoción de la figura, con pliegues angulosos.
- Inaugura la historia de retrato moderno, antes que Van Eyck.
- Innova temáticas ya existentes: cortejo fúnebre, profetas anunciando la Pasión, la Virgen con el Niño.
- Tiene una visión más dinámica, libre, expresiva y emotiva.
- Su escultura conjuga dos tendencias: la nórdica y la francesa, la expresividad y la elegancia.
Su estilo determina la escultura europea del siglo XV e incluso influye en el Quattrocento italiano.
Le sucedieron en su taller escultores tan interesantes como Klaus Werwe (continuación del sepulcro del duque Felipe el Atrevido), el aragonés Juan de la Huerta (sepulcro del duque Juan sin Miedo) y Antoine le Moiturier (sepulcro de Philippe Pot), que siguen un proceso de creciente realismo, que enlaza con el espíritu humanista del Renacimiento.
En Flandes (parte del Imperio alemán) la escultura flamenca reside en los talleres, con los rasgos comunes de la especialización en la madera, la policromía y el realismo, y los retablos como el género favorito.

ESPAÑA.
En España se supera el esquematismo simbolista románico para estilizarse en formas más naturales y humanas. Destaca la decoración de las portadas de las catedrales y de las esculturas (mostrando una nueva sensibilidad ante la muerte).
Destacan las escuelas castellana y catalano-aragonesa.

La escuela castellana.
En el siglo XIII los edificios construidos necesitaban escultores y decoradores, provenientes de Francia y Alemania, que trajeron un naciente humanismo, atento a la graciosa gestualidad y la elegancia en el vestido.
Destaca la catedral de Burgos, con artistas seguramente franceses: en la puerta sur del crucero, la del Sarmental (conjunto de Apóstoles); en la puerta de la Coronería hay un gran conjunto de estatuas (por su actitud solemne del Románico y por su modelado y ropaje del Gótico); en las torres y en el claustro alto hay una serie de excelentes estatuas, sobre todo la de la reina Beatriz de Suabia.
En la catedral de León está la otra gran colección, menos homogénea que la burgalesa, con obras como la Virgen y el Niño, los Tres Reyes y la Anunciación. Su esbeltez y elegancia revela relación con Amiens. Del Maestro Enrique es la Virgen Blanca del parteluz de la puerta principal.
En el siglo XIV apenas destaca la decoración de la catedral de Toledo.
El siglo XV es el gran siglo de la escultura gótica en España.
En Castilla es determinante la influencia flamenca y borgoñona, con su realismo burgués, con los pintores Van Eyck y el escultor Sluter. Los grandes centros son León, con el flamenco Jusquín; Sevilla, con el bretón Lorenzo Mercadante de Bretaña; y, sobre todo, Toledo, con varios artistas, como Hennequin de Bruselas y Juan Guas, los Colonia o el grupo anónimo que trabaja en los Sepulcros del Condestable, mientras otros (Egas Cueman, Juan Alemán) esculpen grandes ropajes quebrados en ángulo y gestos dramáticos.
Producto de esta influencia flamenco-borgoñona se crea una escuela española, con el gran Sebastián de Almonacid, que labra el sepulcro del sereno y melancólico Doncel de Sigüenza y el sepulcro de Alvaro de Luna en la catedral de Toledo.
El mayor escultor del siglo es Gil de Siloé, no sometido a reglas ni cánones, con gran técnica al servicio del realismo. Obras suyas son: la Portada del colegio de San Gregorio de Valladolid, el Retablo de Santa Ana en la Capilla del Condestable de la catedral de Burgos, y el conjunto de la Cartuja de Miraflores (Burgos), con los sepulcros de Juan II y su esposa, el sepulcro del príncipe Alfonso y el extraordinario retablo.
Los retablos góticos son inmensos a finales del siglo XV, como el de Toledo (en el que trabajan Copín de Holanda, Almonacid y Vigarni) y el de Sevilla (el mayor del mundo).
Como gran ejemplo de la escultura gótica tenemos la Virgen de la Catedral de Toledo, en grácil movimiento, proporcionada, naturalista, llena de dulzura y belleza, más humana, con ropajes llenos de vida, con detalles de una religión de amor (la flor en la mano del Niño).

La escuela catalana-aragonesa.
El siglo XIV es el gran siglo de Cataluña en escultura (como en arquitectura), no en las fachadas sino en los retablos y sepulcros. La escuela catalana tiene más personalidad, con una predominante influencia italiana (pisana), con un numeroso grupo de escultores, entre los que resaltan los maestros Aloy, Bartomeu, Jordi de Deu. Los retablos son de piedra (mientras que los castellanos son de madera) y acrecientan su calidad hasta desaparecer con el Renacimiento. Una obra maestra y modelo posterior es el Retablo de Cornellá de Conflent, de Jaime Castayls (o Cascalls), con la gran Virgen en el centro, rodeada de escenas en compartimentos (influencia italiana). Los sepulcros de los monasterios reales de Poblet y Santes Creus son de influencia italiana, como los de Santa Eulalia (catedral de Barcelona) y del arzobispo Juan de Aragón (Tarragona).     
En el siglo XV hay grandes maestros, como el mallorquín Guillem Sagrera (Portada del Mirador de la catedral de Palma) y el catalán Pere Johan, que labra el retablo mayor de la catedral de Tarragona, el retablo de la catedral de Tarazona y el banco del de Zaragoza, con la vida de Santa Tecla (fantasía, dramatismo, naturalismo).

7. PINTURA.
7.1. CARACTERÍSTICAS.
La policromía.
Al ampliarse las ventanas pierde importancia la pintura mural, prácticamente desaparece (las bóvedas y ábsides ya no se pintan, como se hacía en el románico) y se desarrollan, en cambio, otros procedimientos como la pintura sobre tabla y los tapices. Las tablas de madera son las más difundidas, sobre todo los retablos (con muchos dorados) y la pintura de caballete que triunfa en todo Occidente a partir del siglo XVI.
Las características más importantes en la pintura no serán, con todo, la reducción de su ámbito, sino el nuevo sentido que tiene para el hombre. Las imágenes ya no serán informaciones expresionistas, sino que tratarán de comunicarnos sentimientos y sensaciones. Para ello necesitan moverse en un espacio real, ya que no valen los fondos neutros y abstractos, sino que se requieren paisajes y perspectivas que evoquen un entorno de naturalidad y verosimilitud. Esta sensación de espacio real se obtendrá por dos vías que se desarrollan paralelas en la Historia de la Pintura: la perspectiva y el claroscuro.

7.2. LAS ESCUELAS.
LOS PERIODOS.
Hay cuatro periodos/estilos para los estudiosos: lineal, ítalo-gótico, internacional y flamenco.
1) Gótico lineal (1200-1330): en especial en Francia (por lo que se le llama a menudo franco-gótico) y en la miniatura en toda Europa, se caracteriza por el predominio de la línea en el dibujo, marcando con fuerza las siluetas, con colores planos, sin volumen ni sombreados.
2) Estilo ítalo-gótico (1300-1400): con las escuelas de Florencia y Siena. Marcado por el naturalismo, el abandono paulatino de los dorados, la dulzura y elegancia, la preocupación por la perspectiva clásica, el estudio anatómico y la expresión del rostro. Sigue influyendo la pintura bizantina. Hay muchos frescos murales. Las órdenes mendicantes influyen con su temática más popular.
3) Gótico Internacional (1350-1440). A finales del siglo XIV funde los dos estilos anteriores, con rasgos inconfundibles como el color, riqueza en el ropaje, naturalismo, fondos paisajísticos, escenas de vida cotidiana.
4) Escuela Flamenca (siglo XV). Es una escuela independiente, que parte de la anterior, y se caracteriza por la técnica del óleo y por el realismo, dando origen a los géneros del retrato y del paisaje, propios del gusto burgués. Es muy influyente en España y en toda Europa.

FRANCIA.
En Francia destaca la miniatura, de la cual en el siglo XIII Francia proporciona los primeros ejemplos del estilo lineal. Destacan los Evangelios de la Santa Capilla.

ITALIA.
La pintura italiana en el Duecento.
El Duecento italiano evoluciona desde el bizantinismo (decoración, dibujo plano) a la belleza naturalista y el volumen
Cavallini diseña los mosaicos de Santa María in Trastévere, con mayor naturalismo. El florentino Cimabue (c.1272-1302), todavía bizantinista, aumenta el naturalismo y la variación de temas, en los frescos de la iglesia superior de Asís.

La escuela florentina del Trecento: Giotto.
En el Trecento, hacia 1300, aparecen en Toscana dos escuelas de pintura, antecedentes del Renacimiento, la florentina y la sienesa.
La florentina tiene en Giotto (1266-1337) a su máximo representante; por su extraordinario y profético lenguaje pictórico marca una auténtica revolución en la historia de la pintura. Giotto rompe los convencionalismos del denominado “estilo bizantino”. Su naturalismo no es sólo una exigencia de sus temas de la vida de San Francisco, el santo enamorado de la naturaleza, sino una actitud personal de estimación de la realidad como fuente de inspiración; poco importa que sus montañas sean de formas convencionales, en definitiva el espíritu de observación le distancia de los maestros sieneses; la monumentalidad de las figuras, por ejemplo su Virgen en el trono (Museo de los Uffizi, de Florencia), inicia el camino que van a recorrer en el Renacimiento Massaccio y Miguel Ángel; el dramatismo de las expresiones señala una observación de los rostros poco usual en la época; el movimiento, que adquiere una intensidad excepcional en las lanzas del Prendimiento de Jesús (frescos de la Capilla de Scrovegni, de Padua), anuncia un estilo nuevo, más vivo y más humano.

La escuela sienesa del Trecento.
Destaca por su delicadeza y elegancia que sugiere una afinidad con el espíritu del gótico internacional; sintetiza el recuerdo del arte de Bizancio, por un lado, y el nuevo lenguaje propuesto por el genio artístico de Giotto, por otro.
Son sus características principales la belleza de las líneas, la proliferación de las figuras y temas que complican enormemente la composición, y el carácter decorativo del color.
Duccio de Buoninsegna (c. 1255-1319) pinta la tabla de la Majestad para la catedral de Siena, tabla que representa por una de sus caras la Madonna rodeada de ángeles y por otra cara unas escenas de la Pasión.
Otro artista genial de esta escuela es Simone Martini (1284-1344), que abandona los fondos dorados y todo recuerdo de bizantinismo para llevar a su cima más alta la elegancia sienesa. Trabaja en la corte papal de Avignon, desde donde su arte influye por Francia y toda Europa; la Anunciación de los Uffizi es su obra más conocida y representativa de su estilo.
Durante toda la segunda mitad del siglo XIV trabajan en Siena los hermanos Lorenzetti: Pietro Lorenzetti (c. 1280-1348) y, sobre todo, Ambrogio Lorenzetti (c. 1290-1348), que abandonan un poco la delicadeza sienesa para sumergirse en un mundo de mayor naturalidad y viveza expresiva; con ellos aparece el paisaje, como tema único, en la pintura italiana. Su obra principal es la Alegoría del Buen Gobierno.

FLANDES.
Los primitivos flamencos.
Los pintores primitivos flamencos nos muestran en sus obras la realidad burguesa y popular de las ciudades flamencas. El arte predominante es la pintura.

Características de la escuela flamenca.
- Minuciosidad. Los detalles más concretos y cercanos son registrados escrupulosamente.
- Naturalismo. Se pretende la representación veraz de la realidad, sin idealización de las figuras humanas. Probablemente lo consiguieron con
- Amor al paisaje. Hay una pasión romántica por el paisaje, por sus visiones más sorprendentes.
- Delectación en la reproducción de los objetos. Lo cotidiano es el tema recurrente, con la vida burguesa en las casas.
- El material utilizado es la tabla.
- La técnica del óleo que permite dar brillo a los colores y trabajar los detalles.
- El uso de técnicas ópticas: cámaras oscuras, lentes..., que permitían reproducir la realidad con un detallismo que no fue superado hasta la aparición de la fotografía. [David Hockney. El conocimiento secreto. Destino. Barcelona. 2001.]
La pintura flamenca anticipa la renacentista en el trato de las luces y la pasión por el paisaje, y el naturalismo, pero es aún gótica por el escaso movimiento e interrelación de las figuras, y por el predominio de las partes y de los detalles por encima del conjunto.

Los principales maestros flamencos.
Robert Campin, llamado Maestro de Flémalle (c. 1378-1444), con el Nacimiento de Cristo, La Anunciación, El Tríptico Werl.
Jan Van Eyck (1390-1441), nacido en Maestricht, trabajó sobre todo en Brujas y viajó por España. Pintó obras realistas (con detalles humanos incluso interesantes para la medicina) como en los retratos presentes en La Virgen del Canciller Rolin, El canónigo Van der Paele, el Matrimonio Arnolfini, y el extraordinario Retablo del Cordero Místico en San Bavón de Gante (lo pinta junto a su hermano Humberto), una cima de la pintura gótica, resumen de la temática, los simbolismos, la técnica del óleo, la perspectiva convergente en el fondo, el detallismo minucioso, el cuidado en los ropajes, la luz...
Roger van der Weyden (c.1400-1464), discípulo de Campin em Tournai, trabajó sobre todo en Bruselas. Es el pintor del dolor. El Descendimiento de la Cruz es un ejemplo de figuras expresivas, con una composición muy estudiada, sobre un fondo dorado gótico. Otras obras son:Tríptico de San Juan Bautista, la Anunciación, el Políptico del Juicio Final. Viajó por Italia y su estilo influyó en los pintores de varias escuelas renacentistas. Trabajó, como Van Eyck, parta los duques de Borgoña.
Hans Memling (c.1440-94), de origen alemán, trabaja en Brujas, donde crea una escuela, con figuras serenas y pensativas, en paisajes melancólicos, como en la arqueta de Santa Úrsula, La Virgen con el Niño.
Gerard David (c.1465-1523) sigue la escuela de Brujas, con figuras de poses verticales, en claroscuros, con una fusión de gracia y dolor, en El descanso en la huida a Egipto.
El Patinir (c.1480-1524), discípulo de Quentin Metsys, cultiva el paisaje como tema casi único, con pretexto de temas secundarios religiosos, como en El paso de la Laguna Estigia, Paisaje con San Jerónimo, Las tentaciones de San Antonio, Huida a Egipto. La luz celeste es brillante, el paisaje está lleno de rocas y lagunas, estático, con una composición simple (horizontal y vertical).
Peter Brueghel el Viejo (c.1525-1569), iniciador de una larga familia de pintores, también cultiva el paisaje como tema casi único, pero con figuras más destacadas, llenas de simbolismo, en una concepción más dinámica del paisaje, como en Los patinadores, El triunfo de la Muerte, La caída de Ícaro.
El Bosco (c.1450-1516), holandés de Hertogenbosch, es el gran pintor primitivo nórdico, con una concepción del paisaje influida por Patinir, pero con un mundo lleno de formas fantasiosas, como un resumen de la cultura popular medieval de alegorías y farsas burlescas. Su influjo en el surrealismo ha sido muy citado. Su obra más conocida es el Tríptico del Jardín de las Delicias, con el Cielo a la izquierda y el Infierno a la derecha (con unos cincuenta símbolos de humanos-bestias, tormentos musicales, luces misteriosas, espacios angustiosos, etc.). En El carro de heno, fustiga a todos, poderosos y plebeyos. En La piedra de la locura, critica a la medicina. En el Tríptico del Nacimiento fustiga a los ejércitos y los símbolos religiosos.
Hay un debate sobre su temática: )Irrealismo onírico o realismo social encubierto? Parece que mostraba las realidades de su tiempo: los incendios, las torturas y los sermones apocalípticos le inspiraron imágenes demoníacas. Pintaba al mundo medieval en crisis de valores, al hombre eternamente amenazado. Fray José Sigüenza escribió: El Bosco tuvo ‹‹el valor de pintar a los hombres cuales son por dentro››. Será el pintor favorito de Felipe II, que coleccionó sus mejores obras, por lo que están en El Prado.

ESPAÑA.
España cuenta con una pintura muy interesante por fusionar las mejores tradiciones europeas con una personalidad propia.
Se pinta sobre tabla y muy poco sobre los muros porque la arquitectura gótica anula los grandes muros de pared, sustituidos por ventanales o rosetones decorados con vidrieras, entre las que destacan las de las catedrales de León, Burgos, Toledo, Gerona, Barcelona y Sevilla. El pintor ve reducido su marco de trabajo a los retablos de madera (que el ritual romano permite colocar detrás del altar central o en las capillas laterales).
Se cultiva el color y una expresividad muy naturalista, gracias, sobre todo, a la nueva técnica del óleo sobre tela, que se introduce en el siglo XV.
La pintura española, respecto a las otras artes, es más independiente de las influencias extranjeras: italiana, borgoñona y flamenca. Hay dos tesis de clasificación de la pintura española, según las influencias o según la cronología, que es la más aceptada. Hay dos escuelas, la catalana-aragonesa y la castellana.

La escuela castellana.
En el siglo XIII la influencia es sobre todo francesa. Hay escasa pintura sobre tabla y todavía menos de mural. El siglo XIV tiene poca importancia.
En la primera mitad del siglo XV en Castilla destacan dos pintores extranjeros: Nicolás Francés en la catedral de León (un retablo y los frescos del claustro) y Nicolás Florentino (de nombre Dello Delli), en el retablo y el fresco del altar mayor de la Catedral Vieja de Salamanca, con gran dominio técnico, color veneciano, junto a los paisajes, animales exóticos, ropajes, perspectivas arquitectónicas, etc., del gótico internacional e italiano. Pero no era un realista y no creó escuela.
En la segunda mitad del siglo XV España recibe la influencia flamenco-borgoñona y llegan a Castilla numerosos pintores extranjeros, como Jorge Inglés (con el Retablo de la Virgen de los Ángeles, con los flamencos retratos de los comitentes, el marqués de Santillana y su esposa), Juan de Flandes y Juan de Borgoña.
Destacan en especial dos grandes artistas, Fernando Gallego y Pedro Berruguete.
Fernando Gallego (1466-1506) debió disponer de un taller numeroso. Trabaja en Salamanca, con un estilo dramático y efectista, con figuras angulosas y delgadas, naturalistas, con detallismo gracias al óleo, con obras como los retablos de Santa Catalina y de San Ildefonso y la Piedad (Museo del Prado).
Pedro Berruguete (c. 1450-1504) empezó influido por Van der Weyden (Crucifixión, Piedad) pero después asimiló la influencia renacentista italiana, con su espacio más ordenado (luz, sombra, volumen, perspectiva lineal) como en Auto de fe.

La escuela catalana-aragonesa.
La escuela catalana se desarrolló preferentemente en Barcelona durante los siglos XIV y XV y en Valencia durante el siglo XV.
El siglo XIV es un siglo de auge de Cataluña, abierta a la influencia del Trecento italiano, sobre todo de la escuela sienesa (que llega a través de Aviñón, la Corte de los Papas). La escuela de Siena, dulce y elegante, influye en Ferrer Bassa (c. 1285/1290-1348), en su capilla de San Miquel de Pedralbes, y sobre todo en los hermanos Serra: Jaume Serra, con el Retablo de Sigena, y Pere Serra, con el Retablo de Manresa (o del Espíritu Santo). Los artistas procuran aunar el naturalismo minucioso de la vida real (una mentalidad burguesa) con el pensamiento religioso. Técnicamente se usan fondos dorados, con pequeños paisajes a veces urbanos, y se siluetean las figuras con una línea elegante y firme.
Entre 1350 y primera mitad del siglo XV llega a Cataluña el gótico internacional, un arte cortesano ecléctico entre la elegancia italiana y el realismo flamenco y borgoñón, elegante y amanerado, detallista y pintoresco en las escenas narrativas. Destacan sobre todo Lluís Borrassà (fl. 1380-1424) y Bernat Martorell (¿?-1452), en el Retablo de San Jorge.
Durante la segunda mitad del siglo XV llega la influencia flamenco-borgoñona.
En Cataluña hay todavía pintores italianizantes, como Jaume Huguet (c. 1414-1495), con figuras equilibradas y solemnes, con fondos dorados y recargados, como en los retablos de San Vicente Mártir (con variados retratos, la Coronación de San Agustín), y de los Santos Abdón y Senén (con elegancia, realismo y melancolía).
Los artistas más destacados son los flamenquizantes (influidos por Van Eyck y Van der Weyden), como Lluís Dalmau (fl. 1428-1460), que viajó a los Países Bajos en 1431 (a Brujas para conocer a Van Eyck) y le copia en La Verge dels Consellers. También destaca Jacomart en Valencia
También en la Corona de Aragón, trabaja el cordobés Bartolomé Bermejo (c. 1440-c. 1500), posiblemente el más importante pintor español de la Edad Media, con formas volumétricas y monumentales, así como elegantes. Sus obras mejores son: el Santo Domingo de Silos, una recia figura, rodeada de un dorado lleno de arquitecturas, y la Piedad del Arcediano Desplá (catedral de Barcelona), con la Virgen y el Cristo de composición flamenca, junto al espléndido retrato del arcediano.

8. VIDRIERAS.
8.1. CARACTERÍSTICAS.
La policromía.
El color alcanzará cimas únicas en la Historia a través de las vidrieras. Las vidrieras góticas son el summun de este arte, con orígenes en las culturas orientales más antiguas. Las nuevas teorías constructivas hacían virtualmente innecesarios los muros y como por otra parte el humanismo incipiente empujaba al hombre hacia la luz, que le liberase de las oscuras tinieblas, los muros se cubren de vidrios policromados que encenderán de espiritualidad y amor el corazón de los hombres.
Se dedican grandes superficies para su cubrición: por ejemplo, Chartres tiene 10.000 m² de vidrieras. Se podían fabricar ya coloreados o se pintaban después de su colocación, sobre unos paneles de plomo, formando un rico conjunto cromático, que ilumina el interior con multicolores reflejos y que ilustra a los fieles con sus escenas figurativas y simbólicas.

8.2. LAS ESCUELAS.
Los conjuntos más hermosos se encuentran en las catedrales francesas del siglo XIII, en Chartres, Bourges, Le Mans, Lyon, Reims, Poitiers. Su técnica se extendió por el resto de Europa. En España destacan los conjuntos de las catedrales de León, y, a continuación, las de Burgos, Toledo, Gerona, Barcelona y Sevilla.
Este arte decayó en el siglo XVI, hasta su recuperación con el Art Nouveau, ya en el siglo XIX.

8. ARTES MENORES.
Hay un extraordinario desarrollo de las artes menores de orfebrería, cerámica, tejido, miniatura, tapicería...
Destaca por sus valores plásticos la tapicería, sobre todo en el gran centro flamenco de Arras, con los maestros Jean de Bandol y Jean de Brujas. Sus producciones se difunden por toda Europa, introduciendo sus temáticas históricas y religiosas.
En la miniatura, destacan en España las Cantigas de Alfonso X, del siglo XIII, con su temática naturalista.

BIBLIOGRAFÍA.
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Worringer, W. La esencia del estilo gótico. Nueva Visión. Buenos Aires. 1967 (1911). 142 pp.

PROGRAMACIÓN.
EL ARTE GÓTICO.
UBICACIÓN Y SECUENCIACIÓN.
En BACH, en las modalidades de Artes y Humanidades y Ciencias Sociales, en 2º curso, como optativa, así como para otras modalidades.
BACH, 2º curso. Historia del Arte. Apartado 3. Los estilos artísticos: evolución histórica y diversidad espacial.
El arte cristiano medieval: configuración de una iconografía. Peculiaridades españolas.
RELACIÓN CON TEMAS TRANSVERSALES.
Relación con los temas de la Educación Moral y Cívica y la Educación Ambiental (la contaminación es uno de los grandes peligros para la arquitectura y la escultura).
TEMPORALIZACIÓN.
11 sesiones.
1ª Documental. Diálogo para evaluación previa. Exposición del profesor sobre características generales del Gótico: cultura, orígenes.
2ª Exposición del profesor sobre el urbanismo y la arquitectura. Diálogo con cuestiones.
3ª Exposición del profesor sobre la arquitectura. Diálogo con cuestiones. Actividades prácticas sobre urbanismo y arquitectura. La catedral de Palma merece un estudio especial en la UD, con una presentación.
4ª Exposición del profesor sobre la escultura. Diálogo con cuestiones.
5ª Exposición del profesor sobre la escultura. Diálogo con cuestiones. Actividades prácticas sobre escultura.
6ª Exposición del profesor sobre la pintura. Diálogo con cuestiones.
7ª Exposición del profesor sobre la pintura. Diálogo con cuestiones. Actividades prácticas sobre pintura.
8ª Exposición del profesor con refuerzo de lo anterior. Comentarios de textos, esquemas, mapas.
9ª Preparación de la salida a Palma (o en otro centro artístico), con visita al Museo de Mallorca, la catedral y la Lonja. Explicación con diapositivas sobre lo que se verá, reparto de hojas para hacer actividades individuales sobre la salida (comentarios, señalización de partes de la arquitectura...), que se harán posteriormente por el alumno en casa.
10ª Salida a Palma.
11ª Examen de dos UD, el Románico y el Gótico. Entrega de las actividades individuales de la salida.
OBJETIVOS.
Determinar relación entre desarrollo urbano y arte gótico. Conocer las circunstancias históricas.
Hacer una cronología del arte gótico.
Conocer las características de arte gótico y escuelas en cada arte: arquitectura, escultura, pintura.
Analizar las obras clave del gótico en España.
Valorar el gótico de Palma como hecho artístico, cultural y social.
Valorar el patrimonio artístico.
CONTENIDOS.
A) CONCEPTUALES
Relación del arte gótico con la Historia de Europa.
El urbanismo y el renacer de las ciudades en el Gótico.
Arquitectura: características, elementos, escuelas por países, ejemplos.
Escultura: características, elementos, escuelas por países, ejemplos.
Pintura: características, elementos, escuelas, ejemplos.
B) PROCEDIMENTALES.
Análisis de la relación entre arte y sociedad.
Análisis de las obras de arte en diapositivas.
Análisis comparativo del lenguaje plástico y visual románico y gótico.
Asimilar conceptos de causalidad múltiple y continuidad.
Comentario de textos medievales sobre arte.
Visitar Museos y edificios.
C) ACTITUDINALES.
Rigor crítico y curiosidad científica.
Valoración y conservación del patrimonio artístico.
Valoración de la obra de arte como un producto de la sociedad en la que aparece.
METODOLOGÍA.
Expositiva y participativa.
ACTIVIDADES.
A) CON EL GRAN GRUPO.
Exposición por el profesor del tema, con proyección de diapositivas de imágenes y transparencias de esquemas conceptuales, mapas y planos. Se hará hincapié en la relación entre sociedad y arte.
Salida al Museo y los edificios góticos de Palma.
B) EN EQUIPOS DE TRABAJO.
Realización de una línea de tiempo sobre el proceso del arte gótico.
Elaboración de un mural con un esquema del arte gótico y fotocopias de principales obras.
Elaboración de un mapa de Europa y otro de España con las líneas de difusión del Gótico y los principales lugares.
Realización de esquemas sobre los apartados de la UD: arquitectura, escultura, pintura, cerámica...
Comentarios de obras principales de cada una de las artes.
Comentario de textos medievales sobre arte.
C) INDIVIDUALES.
Realización de apuntes esquemáticos sobre la UD.
Participación en las actividades grupales.
Búsqueda individual de datos en la bibliografía, en deberes fuera de clase.
Contestar cuestiones, con diálogo en grupo, pero respuesta individual en el cuaderno.
RECURSOS.
Presentación digital y mapas (Europa y España).
Libros de texto, manuales.
Fotocopias de textos para comentarios.
Cuadernos de apuntes, esquemas...
Documental, sobre arte gótico.
Documental complementario: Jaume Huguet i el seu temps. Arte gótico catalán en el siglo XV. Huguet (1420?-1492).
EVALUACIÓN.
Evaluación continua. Se hará hincapié en la participación en las actividades de grupo, la calidad de los comentarios de las diapositivas, el debate de los contenidos, el dominio de los términos y el análisis de las características del Gótico.
Trabajos documentados y exposición en clase.
Examen final al concluir Arte medieval cristiano (Románico y Gótico), para relacionar ambos estilos. Examen con tres partes:
1) Preguntas breves de conceptos.
2) Pregunta esquemática sobre características generales de arquitectura, escultura y pintura.
3) Comentario de imágenes de arquitectura, escultura y pintura. Deben ser fácilmente reconocibles. Se valorará la identificación de la obra y del autor, del lugar donde se halla el edificio, la época y fase, las características principales del arte en cuestión, etc.
RECUPERACIÓN.
Trabajo personalizado guiado por profesor, con bibliografía guiada y atención de dudas. Deben realizarse esquemas, comentarios de obras y una entrevista personal.

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