2) La gracia es la formalización de la Idea en el
proceso de la creación artística. Tiene la gracia los atributos de la dulzura,
la facilidad, la suavidad en el proceso creativo. La gracia es una afirmación
subjetiva en el acto creativo, que mejora a la norma. Es un concepto de
inspiración neoplatónica. El Neoplatonismo será pues el destructor intelectual del
naturalismo al final del Renacimiento con la Idea dominadora sobre la
naturaleza, que sólo despierta el recuerdo de la Idea, pues ahora el artista
podrá cambiar la realidad. El Barroco, por contra, será el reivindicador del
naturalismo del Quattrocento.
El Concilio de
Trento y la estética manierista.
El Concilio de Trento es sin duda el momento cumbre de
la Contrarreforma y a menudo se lo ha considerado el punto de inicio del
Barroco, asociado como el arte de la Contrarreforma. Pero las fechas desmienten
este aserto tan tajante. Sin duda las normas del Concilio incidieron en el Barroco,
pero este aparece en Italia a finales del siglo XVI pero no domina el arte
europeo hasta 1610-1620, mientras que el Concilio comenzó en 1545 y se prolongó
hasta 1563.
Así pues, su primer impacto lo recibió el Manierismo,
desestabilizado en su periodo final debido al último decreto del Concilio,
sobre las imágenes sagradas, que provocó finalmente un cambio de gusto de la clientela
en Italia, que en unos En la pintura y
escultura la línea manierista muere por falta de demanda de la..
El Concilio tuvo efectos muy distintos en la pintura,
escultura y arquitectura manieristas.
La pintura se aleja del ideal clásico del equilibrio
entre la forma y el contenido. Prevalece la presentación extraña, sin intención
narrativa, pues está en función de las experiencias formales.
La escultura es muy amanerada, sin encajar en las
normas de piedad religiosa de Trento. En el resto de Europa hay un
seudomanierismo, como en la escultura española que ya antes es expresiva y
dramática, con lo que siempre sigue fielmente las tesis del Concilio y eso
asegura su éxito duradero. No obstante, ese entronque en el pasado y su continuidad
posterior inciden en que sea difícil diferenciar la imaginería manierista de la
previa de finales del Renacimiento y de la posterior del Barroco.
En arquitectura es evidente que en Italia hay varias
tendencias. Destaca la de Palladio por su purismo, geometrismo y funcionalismo,
siendo más fiel al naturalismo y en seguir la tesis del Concilio de buscar más
el juego de funciones que de formas. Pero practica una gramática muy
experimental que legará al Barroco.
El concepto de ornamentación
en el Manierismo.
El Manierismo exalta el arte como expresión ornamental:
es el triunfo de lo decorativo.
El ornamento en Alberti no es un elemento estructural,
sino un refuerzo de la belleza, un añadido elemento de apoyo, distinguiendo la
decoración (sin simbolismo) de la ornamentación (con simbolismo).
Al abordar la teoría manierista de la ornamentación Manfredo
Tafuri explica que sus recursos formales son la retórica y el experimentalismo.
La retórica como un juego ornamental asociado a la combinatoria, y el experimentalismo
como un mecanismo para transgredir la norma, para tomarse una licencia
artística.
Las principales fuentes de la teoría manierista sobre
la oranamentación se hallan en los tratados de arquitectura, especialmente los
de Serlio (Libro IV, 1537), Vignola (1562) y Palladio (1570).
Cabe una clasificación de la ornamentación:
- Motivos ornamentales de la arquitectura.
- Creación de ambientes.
Los motivos
ornamentales de la arquitectura.
Los motivos ornamentales de la arquitectura se
bifurcan en motivos puros y en motivos de ficción tectónica.
Los motivos puros sólo tienen existencia por sí
mismos, sin conectarse con la arquitectura de manera funcional. Se pueden
distinguir:
-Los orgánicos: procedentes de la naturaleza vegetal,
como los grutescos, arabescos o morescos.
El grutesco es una composición organizada
a partir de un eje central, que se extiende simétricamente a los lados, que se
desarrolla con elementos vegetales, figurativos e inorgánicos. Se conoce desde finales del siglo XV en Italia y ya estaba
presente en la tradición romana renacentista (San Pablo Extramuros) sobre todo
desde que se encontraron en la Domus Áurea de Nerón las grutte. Su éxito se explica por el horror
vacui dominante en el manierismo, por su densidad icónica, su sentido de la transformación y la metamorfosis. Alcanzará una gran difusión gracias a la estampa impresa, destacando de Ghiberti el Codex Escurialensis, conociéndose unos 500 libros sobre grutescos en aquella época.
El arabesco, también conocido como moresco, procede del ataurique islámico, y se introduce en el siglo XV a través de Venecia. Es un eje vegetal cuyas líneas de las hojas se desarrollan sin una
dirección principal, y se relaciona siempre con otros motivos.
-Los inorgánicos: el Rollwerk (enrollamiento
volumétrico), el Bandwerk (bandas perforadas), Beschlagwerk (de incrustación).
El Rollwerk (enrollamiento volumétrico) se cree que fue creado por Rosso en Fontainebleau, desde donde se
difundió al poco tiempo. Es una ornamentación irracional a partir de un ser imaginario, en un
superficie plana. Procede del roleo medieval, que servía para enrollar los motivos en la
pintura. Se relaciona siempre con otros motivos.
El Bandwerk (bandas perforadas), es una síntesis de grutesco, arabesco y enrollamiento.
Es un "cartucho" con bandas enroscadas en sus extremos que forman una
superposición y componen un enrejado entrecruzado. Sus extremos tienen
enrollamientos, arabescos introduciendo la relación metamórfica basada en la
tradición del grutesco. La difundió el grupo de Coek y Floris.
El Beschlagwerk (de incrustación) fue relacionado por Serlio al
principio con el orden rústico. Se le incorporan elementos
sistematizando arte y naturaleza, razón e imaginación, con puntas de diamante,
rombos, hexágonos, conchas, piedras irregulares... Pueden disponerse en series
regulares o irregulares.
-Los animados: experimentan una transformación (o mutación)
y, dotados de movimiento, despliegan una rica variedad y se clasifican en
amorcillos, angelitos, monstruos, máscaras, garras, leones, bucráneos, bestias,
atlantes y cariátides. Se inspiran en la
«naturalia» exótica y siempre se relacionan con otros motivos.
Los motivos de ficción tectónica no tienen una función
tectónica, de lo que un buen ejemplo sería la estípite, pero sí una apariencia
funcional. Cabe distinguir:
-Los órdenes arquitectónicos, siendo el orden rústico el
más usado en el manierismo. El orden rústico puede actuar de dos modos: 1) Con una función estructural, sin
columnas pero con un almohadillado en el zócalo y con columnas en el registro
superior, mostrando así también una función alegórica de fuerza. 2) Con una función decorativa, tal como el grutesco, con columnas
dóricas y almohadillado .
-Los estípites: son los soportes tectónicos tomados de la tradición antigua, y pueden compartir su inspiración con los antropomorfos, como vemos en los atlantes y las cariátides..
-Los antropomorfos: los motivos vegetales
de Arcimboldo.
La creación de
ambientes.
La creación ambiental se logra mediante la fusión de
todos los lenguajes plásticos, con la consolidación de una actitud vital que se
compromete con la cultura humanista y la ideología del Estado moderno. De este
modo se integran la arquitectura, pintura, escultura y las otras artes (como la
música), siendo la ornamentación el arte que liga estos lenguajes, sobre todo
en la fiesta.
Se crea un espacio mediante la acumulación de imágenes y su metamorfosis, hasta integrar las artes, siendo la fachada del edificio una pantalla, una arquitectura
«parlante».
UD FUENTES.
Internet.
Documentales.
En torno al manierismo. DGBAA (19'). Un exceso
de música en el video; selección de pinturas manieristas comentadas de Romano, Sarto,
Correggio, Parmigianino. Se comentan el academicismo y naturalismo, el irracionalismo
y el neoplatonismo.
Exposiciones.
*<Titian, Tintoretto, Veronese: Rivals in Renaissance
Venice>. Boston. Museum of Fine Arts (15 marzo-16 agosto 2009). París. Louvre (22 septiembre 2009-4 enero 2010). 85 obras. Comisarios:
Jean Habert, Vincent Delieuvin. Reseña de Frederik Ilchman. Sharing a Meal. “ARTnews” v. 108, nº 3 (III-2009) 80-83.
Libros.
Arasse, Daniel; Tönnesmann, Andreas.
La Renaissance maniériste. Gallimard. París. 1997. 496 pp. La continuidad entre Renacimiento y Manierismo; Arasse
para pintura; Tönnesmann para arquitectura y escultura.
Avery, Charles. Gianbologna:
the complete sculpture. Phaidon. Londres.
1987 (reed. 1994).
Barocchi, P. Trattati d’Arte del Cinquecento tra Manierismo e Contrariforma. Laterza. Bari. 1960-1962. 3 vols.
Barocchi, P. Scritti d’Arte del Cinquecento. Laterza. Bari. 1971-1977. 3 vols.
Burke, Peter. El Renacimiento italiano. Cultura y sociedad en Italia. Alianza. Madrid. 1993 (1986). 273 pp.
Bury, Michael. The Print in Italy 1550-1620. The British Museum Press. Londres. 2001. 248 pp.
Vignola, G. B. de. Regla de los cinco órdenes de la
arquitectura. Col. Aparejadores de Murcia. Murcia. 1981.
Wurtenberger, F. El Manierismo. El estilo europeo del
siglo XVI. Rauter. Barcelona. 1964.