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sábado, 13 de diciembre de 2014

HA 6 UD 9. El arte de finales del siglo XIX. El posimpresionismo.

HA 6 UD 9. EL ARTE DE FINALES DEL SIGLO XIX. EL POSIMPRESIONISMO.
Introducción.
Los neoimpresionistas (Seurat).
Cézanne.
Gauguin.
Van Gogh.
Los nabis.
Toulouse-Lautrec.

EL POSIMPRESIONISMO.
Introducción.
A la primera generación de impresionistas seguiría otra que revisaría sus postulados, son los postimpresionistas.
Hacia 1880 hay una progresiva toma de conciencia de los límites que tiene el impresionismo. Los impresionistas se separan uno tras otro (aunque siempre continuarán sus buenas relaciones personales, salvo excepciones). Hay un deseo de algo nuevo, de un arte más científico, que entroncase verdaderamente con una época en la que la ciencia, de la que la fotografía era sólo un exponente visual más, dominaba la imaginación y el pensamiento de la sociedad. Y, al mismo tiempo, hay una imperiosa necesidad de explorar las profundidades del ser humano, de un arte más social.
De esta crisis que tiene dos cuestionamientos tan precisos y opuestos, surgen inexorablemente dos caminos:
- El “científico” (los neoimpresionistas, sobre todo Seurat), que será poco fértil en transcendencia artística, aunque todos los pintores aprovecharán algunas de sus conquistas.
- El “idealista” (Cézanne, Gauguin, Van Gogh, los nabis, los simbolistas), que será inmensamente más fecundo, llevando directamente hasta las vanguardias del siglo XX. Pero el impresionismo está en la misma base imprescindible del cambio. Sin él nada de lo que vendría después puede ser explicado. La crisis plástica que se vive en el arte europeo hacia 1885 está originada por la revolución estética de la pintura impresionista en los años precedentes.
Aparecen pues los disidentes, como Cézanne y el mismo Degas, más interesados en nuevos conceptos del espacio que por perpetuar los logros conseguidos, mientras que la Sociedad de Artistas Independientes renueva el impresionismo, sistematizando una teoría que conduce a la sistematización de la pincelada con el Puntillismo. El postimpresionismo apunta en la obra individual de la luz y el color de Van Gogh (1857-91), en la experimentación sobre la composición y división en Seurat (1959-91) y Signac (1863-1935), en el “cloisonismo” de Gauguin (1848-1903), en el cartelismo de Toulouse-Lautrec, y en la obra de Cézanne.

Los neoimpresionistas (Seurat).
Aparecen en el mismo año 1886, cuando Seurat obtuvo un triunfo inmenso en la octava exposición, con Una tarde de domingo en la Grand-Jatte, en la que las formas y los colores son representados mediante la técnica puntillista o divisionista: pequeños puntos de color que construyen la percepción de nuestra visión real (tal como la teoría de los colores defendía entonces). Para Keller, el neoimpresionismo era una prolongación directa del Impresionismo, del cual tomaba los principios, pero llevándolos a la última consecuencia.
Seurat, así, se caracteriza por intentar la conciliación del arte y de la ciencia, aparentemente divergentes. Las críticas a su pintura no podían ocultar que había conseguido concentrar en ella la atención del público y la crítica. Pero el puntillismo (o divisionismo) tenía unos límites muy claros, por lo que pronto fue abandonado (Pissarro, en 1890, vuelve a su estilo anterior) o superado, siendo el estilo determinante en la evolución de Henri Matisse, pues lo cultivó en 1904 en una estancia pictórica en el sur de Francia junto a los puntillistas Signac que utiliza pinceladas más amplias y Cross, pasando de inmediato hacia el fauvismo (los fauves fueron influidos por el puntillismo a través de Matisse). Otros que habían practicado temporalmente el puntillismo fueron Gauguin en 1886, Lautrec en 1887 y Van Gogh en casi todo su periodo parisino (1886-1888). Los futuristas Giacomo Balla y Gino Severini también fueron influidos por las teorías de Seurat, durante su estancia en París en los primeros años del siglo XX.


Georges Seurat (París, 2-XII-1859 a 29-III-1891). Pintor francés. Formado en la École des Beaux-Arts, estudió a los clásicos del Quattrocento, Ingres, Delacroix, Puvis de Chavannes, la escuela de Barbizon... Tomó del impresionismo desde 1883 la pintura al aire libre, los temas modernos y el paisaje.
Sus estudios, inspirados en Chevreul, sobre el color y la composición como estructura y comunicación, buscaban dar al arte un estatus científico, con experimentos ópticos y geométricos; y, en sus últimos años, se concentró en los aspectos emocionales del color.
Las formas y los colores son representados mediante la técnica puntillista (aplicación de puntos) o divisionista (división de los colores en sus elementos): aplica pequeños puntos de color que construyen la percepción de nuestra visión real (tal como la teoría de los colores defendía entonces). 

Bañistas de Asnières (1884). Obsérvese la deformación de las columnas vertebrales de  los dos muchachos en segundo plano, un ejemplo de la soterrada crítica social que Seurat introducía en sus obras.

Una tarde de domingo en la Grand-Jatte (1886). Obsérvese la selección simbólica de colores: la blanca pureza de la niña en el centro, los colores rosado y azul de los sueños de las adolescentes y mujeres a su alrededor, el uso metafórico de los animales (el mono infiel y el perro fiel que huye), la composición en las tres parejas dispuestas en la primera diagonal izquierda que sugiere la evolución desde la niña pura a la adolescente soñadora y la joven mantenida en primer plano.

Su primera obra maestra es Bañistas de Asnières (1884) aunque el neoimpresionismo sólo lo aplicó radicalmente desde 1886, con Una tarde de domingo en la Grand-Jatte, que obtuvo un triunfo inmenso. Celebró una exposición individual en París (1888), dos póstumas en Bruselas y París (1892) y una antológica en París (1905). Falleció de improviso, por difteria.
Sus ideas fueron difundidas por Signac en De Delacroix au Neoimpressionisme (París. 1899) e influirán en el cubismo y el futurismo. Miró tenía en su biblioteca la monografía de Germain Seligman (The drawings of Georges Seurat); en su juventud aplicó el divisionismo en algunas obras, así como su plasmación de las teorías de Blanc y Chevreul de los colores primarios y secundarios; y probablemente estudio su pintura inconclusa El circo (1891) para inspirarse en su propia serie de El circo (1925-1927), con su escena, el caballo, la acróbata voladora, los espectadores, el lazo del látigo...

Cézanne.
Paul Cézanne (1839-1906), figura crucial ya desde la primera exposición, supera pronto las dimensiones poéticas del movimiento impresionista e intenta hacer una pintura cerebral de formas geométricas. Entre sus obras destacan las series de bodegones de frutas y las vistas de la montaña Saint-Victoire. No son simples representaciones de la realidad, sino encarnaciones de ideas de la belleza.
Aporta al postimpresionismo el conocimiento de la estructura esencial (podríamos llamarlo la dimensión espacial interna). Quería “pensar con los ojos”, “realizar el mundo”, hacer visible su estructura esencial o elemental, no reproducirla, sino crearla. Esto le emparentará decididamente con el clasicismo renacentista y barroco y con la ideología simbolista y abrirá el camino del arte del siglo XX, pues legitima las leyes propias del proceso pictórico. Cézanne elabora el cuadro a partir de sus elementos propios, inspirándose sólo vagamente en el modelo natural, así como también haría Picasso más tarde, siguiendo su estela. No es irrelevante que Picasso comprase la posesión de Saint-Victoire para poder contemplar el mismo paisaje que pintó Cézanne.

Gauguin.
Paul Gauguin (1848-1903), junto a Bernard, bautizará su método como “sintético” (de la forma y del color), en oposición al método del “análisis” de los impresionistas. Destacan sus obras iniciales, apasionadas y de vivos colores, y sus obras finales, de exóticas figuras femeninas en Tahití. Pool opina que:
“Acabó con la tradición naturalista, rechazando la idea de que los cuadros reflejan como un espejo el mundo exterior. En lugar de esto, lo que hizo fue considerarlos como imágenes conceptuales que debían reflejar e influir en la naturaleza interior o espiritual del hombre. Más que ningún otro pintor moderno, Gauguin fue causa del culto del primitivismo que tanto se extendió durante los veinte años siguientes, sobre todo al llevar este ideal a la práctica, yéndose a vivir a Tahití. A comienzos del siglo XX, los expresionistas alemanes y el círculo de amigos de Picasso se interesaron de manera significativa tanto por su leyenda como por su ejemplo”.

Van Gogh.
Destaca al gran idealista, Van Gogh (1853-1890), mentalmente enfermo gran parte de su vida (padecía esquizofrenia), que se desahoga en la creación. Autor de un arte ebrio, poseído por la locura de la creación, quiere poseer la luz y la vida. Ve con los ojos y expresa sus sentimientos con el pincel, lo que le distingue claramente de los impresionistas. Sus obras serán enormemente valoradas en la actualidad por la crítica y el mercado.

Los nabis.
Entre los nabis destacan Paul Sérusier (1864-1927), que sigue en Pont-Aven las directrices de Gauguin, y transmite su línea a Denis (1870-1943), y ya con menos preocupaciones idealistas, más empíricos, a Bonnard (1867-1947), Vuillard (1868-1940), Vallotton (1865-1925). La teoría de los nabis, ya aplicada en su pintura (aunque sin un desarrollo teórico) por los últimos Monet y Cézanne, Seurat, Gauguin y Van Gogh, será la tesis de los “equivalentes”, que establece el fundamento para la revolución del arte moderno.
Denis es el teórico (1890): “Recordar que un cuadro, antes de ser un caballo de batalla, una mujer desnuda, o cualquier otra anécdota, es esencialmente una superficie plana cubierta de colores reunidos en un cierto orden”. Para Denis, la obra de arte ya no debe ser la reproducción ilusoria de una realidad exterior y objetiva, sino la transposición de algo subjetivo: “el equivalente apasionado de una sensación experimentada” por el artista.

El artista posimpresionista francés Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901).

Henri-Marie-Raymod de Toulouse-Lautrec-Monfa (Albi, 24-XI-1864-Malromé, 9-IX-1901). Pintor francés. De origen aristocrático (es hijo de los condes de Toulouse), de niño padece dos caídas que reducirán su crecimiento, lo que marcará toda su vida, dominada por los excesos con la bebida, la necesidad de ser amado y la pulsión de ser un artista importante.

Baile en el Moulin Rouge.

Carmen Gaudin en el jardín de M. Foret (1887).

Monsieur Boileau (1893).

Desde 1882 se dedica a la pintura de temas urbanos de carreras de caballos, escenas de circo, interiores de cafés y burdeles... destacando sus interiores del cabaret Moulin Rouge, algunos de ellos utilizados como carteles. Colabora con los nabis y Jarry en la “Revue Blanche”.
Tiene un estilo muy personal, heredero de varias influencias: el impresionismo de Degas, el neoimpresionismo de Signac, el expresionismo de Van Gogh... y le caracteriza un dibujo muy expresivo de líneas enérgicas, rotas y sencillas, con grandes manchas de color aplicado en superficies planas, con las que obtiene notables efectos de luz y movimiento, y además muestra una excepcional capacidad de síntesis en los elementos.

UD FUENTES.
Películas.
El loco del pelo rojo (1956), de Vincente Minnelli. Excelente biografía de Van Gogh, interpretado por Kirk Douglas.

Documentales.
Las grandes creaciones del hombre. El romanticismo / El impresionismo. Documental. 61 minutos. El arte desde el neoclasicismo y el romanticismo aparecidos a finales del siglo XVIII. Incluye un fragmento de Goya y el postimpresionismo, hasta Cézanne.

Exposiciones.
*<Neoimpresionismo, eclosión de la modernidad>. Madrid. Fundación Mapfre (18 abril-10 junio 2007). 75 obras de Seurat (seis), Pissarro; Kandinsky, Klee; Picasso, Juan Gris, Dalí… Comisarios: Serge Lemoine, Josep Casamartina. Entrevista de Segurola, Santiago. Serge Lemoine / Director del Musée d’Orsay. “No se entiende a Picasso sin el neoimpresionismo”. “El País” (17-IV-2007) 48.

*<Impresionistas y postimpresionistas. El nacimiento del arte moderno. Obras maestras del Musée d’Orsay>. Madrid. Fundación Mapfre (2 febrero-5 mayo 2013). 70 obras. Comisarios: Pablo Giménez Burillo, Carline Mathieu. Morales, M.; Hermoso, B. Mapfre y Thyssen apuestan por un valor seguro en busca de público. “El País” (1-II-2013) 39. Corazón, Alberto. El antes y el después de la historia del arte. “El País” (1-II-2013) 38-39.

Libros.
AA.VV. Impressionist and Post-Impressionist Paintings from the USSR. National Gallery of Art. Washington, D.C. 1973. 120 pp, 41 ilus. Sirvió de catálogo de una exposición que recorrió los mejores museos norteamericanos en 1973. Tiene un gran interés por mostrar varias obras poco conocidas en Occidente de Braque, Cézanne, Derain, Gauguin, Leger, Matisse, Monet, Pissarro, Henri Rousseau, Sisley, Vlaminck y sobre todo de Picasso y Van Gogh, que influyeron en la vanguardia soviética.
Cogeval, Guy. Les années post-impressionists. NEF. Paris. 1986. 187 pp.
Daval, Jean-Luc. La pintura moderna. Del impresionismo al cubismo. Skira-Carroggio. Barcelona. 1982. 186 pp.
Parsons, Thomas; Gale, Iain. Historia del postimpresionismo. Los pintores y sus obras. Libsa. Madrid. 1992. 424 pp.
Rewald, John. El postimpresionismo. De Van Gogh a Gauguin. Alianza Forma. Madrid. 1982. 530 pp.
Tazartes, Maurizia; et al. Los impresionistas y los creadores de la pintura moderna. Rousseau - Gauguin - Van Gogh - Seurat. Ed. Carroggio. Barcelona. 2000. 296 pp. Textos de Maurizia Tazartes, Anna Maria Damigella, Ronald de Leeuw. Rousseau (5-63), Gauguin (65-127), Van Gogh (129-197), Seurat (199-251).
Thomson, Belinda. The Post-Impressionists. Phaidon. Oxford. 1983. 192 pp.
Tillier, Bertrand. Les Artistes et l’Affaire Dreyfus (1898-1908). Champ Vallon. Seyssel. 2009. 450 pp.

Artículos.
Halsby, Julian. Post-Impressionism. “Art International”, v. 23, nº 10 (marzo-abril 1980) 40-43.
Sierra i Farreras, Roland. Utrillo. Cartes des de París (1889-1891). “L’Amic de les Arts”, Sitges, 2ª época, nº 2 (X-2010) 19-22. Miguel Utrillo, periodista y crítico de arte.

ARTISTAS.
El arte de la Viena de fin de siglo.

Llovet, J. ‘Marginalia’. La seducció de Viena. “El País” Quadern 1.621 (11-II-2016) 6. Comentario admirativo sobre la Viena del 1900, tras la publicación del libro de Jacques Le Rider, Los judíos vieneses de la Belle Époque (Subsuelo. Barcelona. 2016).

El arte italiano de fin de siglo.

*<Del divisionismo al futurismo. El arte italiano hacia la modernidad>. Madrid. Fundación Mapfre (17 febrero- 5 junio 2016). Trento. Museo de Arte Moderno y Contemporáneo (verano 2016). 70 obras puntillistas y de lucha de clases de finales del siglo XIX de Giacomo Balla, Carlo Carrà, Emilio Longoni, Angelo Morbelli, Giuseppe Pellizza da Volpede, Gaetano Previati, Giovanni Segantini... Comisarios: Beatrice Avanzi y Fernando Marzocca. Reseña de García, Ángeles. Mapfre expone el arte italiano que unió lucha de clases y puntillismo. “El País” (16-II-2016) 30. / De la Villa, Rocío. Genealogía del Futurismo. “El Cultural” (4-III-2016) 32.



El artista francés Paul Cézanne y su influencia sobre Joan Miró.*

El artista suizo Ferdinand Hodler.
<Ferdinand Hodler 1853-1918>. Londres. Hayward Gallery (20 mayo-27 junio 1971). Cat. 55 pp.
<Ferdinand Hodler als Schüler von Ferdinand Sommer>. Steffisburg (1984). Cat. 184 pp.
<Hodler>. Martigny. Fondation Gianadda (13 junio-20 octubre 1991). Cat. 347 pp.
<Ferdinand Hodler>. París. Musée de l’Orsay (26 diciembre 2007-3 febrero 2008). 80 pinturas. Reseña de Martí, Octavi. El nuevo orden de las cosas. “El País” (26-XII-2007) 44.


El artista expresionista noruego Edvard Munch (1863-1944).
Exposiciones.
<Edvard Munch>. Madrid. Museo Thyssen-Bornemisza (3 octubre 2015-17 enero 2016). 80 pinturas. Reseña de De Villa, Rocío. Munch, más que un grito. “El Cultural” (2-X-2015) 26-29. / García, Ángeles. Munch, más allá de ‘El grito’. “El País” (6-X-2015) 28.
Libros.
Munch, Edvard. El friso de la vida. Nórdica. Madrid. 2015. Poemas, diarios y reflexiones.
Artículos.
Gutiérrez Aragón, Manuel. ¿Y cómo se pinta un grito? “El País” (20-VI-2013) 38. El 150º aniversario de Munch.
García, Ángeles. Colores y brumas de Munch. “El País” El Viajero 870 (3-VII-2015) 10-11. Visita en Oslo a su pinacoteca, al Museo Nacional y a otros lugares relacionados con su vida.

Verdú, Vicente. La belleza pulmonar. “El País” (28-XI-2015) 31. Una reflexión sobre el arte y la enfermedad en la obra de Munch.


El artista francés Georges Seurat.
Internet.

Exposiciones.
<Seurat and the Making of ‘La Grande Jatte’>. Chicago. Art Institute (19 junio-19 septiembre 2004).
<Georges Seurat: The Drawings>. Nueva York. MOMA (28 octubre 2007-7 enero 2008). Cat. Textos de Jodi Hauptman (comisaria) et al. Reseña de Mccaughey, Patrick. The Dark Side of Georges Seurat. “Art in America” 3 (III-2008) 138-143.

Libros.
Bénézit, E. Dictionnaire des peintres, sculpteurs, designateurs et graveursGründ. París. 1976. 10 vols. Reed. Jacques Busse (dir.). 1999. 14 vols. vol. 12, pp. 709-712.
Courthion, Pierre. Seurat. Todas sus pinturas. Noguer. Barcelona. 1982. 96 pp.
Dorra, Henri; Rewald, John. Seurat. Les Beaux Arts. Paris. 1959. 115 más 311 pp.
Maillard. Le Robert. Dictionnaire universel de la peinture1975: vol. 6, pp. 108-115.
Tazartes; et al. Los impresionistas y los creadores de la pintura moderna. Rousseau - Gauguin - Van Gogh - Seurat. Ed. Carroggio. Barcelona. 2000: 199-251 (250-251, biografías de su círculo teórico y artístico).
Thomson, Richard. Seurat. Phaidon. Oxford. 1985. 240 pp.
Tilston, Richard. Seurat. Libsa. Madrid. 1991. 176 pp.

Artículos.
Stuckey, Charles F. True colors: Seurat and ‘la Grande Jatte’“Art in America”, nº 10 (XI-2004) 57-63.

El artista francés Paul Signac.
*<Signac et la libération de la couleur de Matisse à Mondrian>. Grenoble. Musée (9 marzo-24 mayo 1997). Cat. 400 pp. 212 ilus. Texto de Serge Lemoine, director del museo. Lemoine, Serge. Signac et la couleur. “CdA”, 537 (III-1997) 30-39.

El artista francés Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901).
Internet.
[https://es.wikipedia.org/wiki/Henri_de_Toulouse-Lautrec]
Exposiciones.
<Toulouse-Lautrec>. Madrid (1991). Julio Ollero ed. Cat. Texto de Claire Frèches-Thory.

Libros.
Bénézit, E. Dictionnaire des peintres, sculpteurs, designateurs et graveursGründ. París. 1976. 10 vols. Reed. Jacques Busse (dir.). 1999. 14 vols. vol. 13, pp. 749-752.

Devoisins, Jean (dir.). Catalogue Musée Toulouse-Lautrec, Albi. s/f (h. 1983). 357 pp. Bibliografía y exposiciones (27-34).
Maillard. Le Robert. Dictionnaire universel de la peinture1975: vol. 6, p. 297-306.
Milner, Frank. Toulouse-LautrecLibsa. Madrid. 1992. 176 pp.

El artista holandés Van Gogh.
*<English Influences on Vincent Van Gogh>. Nottingham. University (1974-1975). Cat. 80 pp.
<Van Gogh à Paris>. París. Musée d'Orsay (5 febrero-15 mayo 1988). Textos de Cachin, F.; et al. Especial “Beaux Art”. 58 pp.
<Vincent Van Gogh>. Amsterdam (1990). Julio Ollero, ed. Madrid. 1990. Cat. 2 vols. I. Pinturas. 292 pp. II. Dibujos. 336 pp. Textos de Leeuw, Ronald; et al.
*<Il percorso dell'Arte moderna. Da Van Gogh a Picasso. Da Kandinsky a Pollock>. Venecia. Palazzo Grassi (1990). Cat. Ed. Bompiani. Milán. 391 pp.
*<De Van Gogh à Mondrian. Art Pays-Bas XXe siècle>. París. Musée d'Art Moderne de la Ville de Paris (25 marzo-21 junio 1994). Cat. 342 pp.
<Van Gogh>. Londres. National Gallery (2014). Minimuestra de dos copias de Los girasoles. Reseña de Tubella, Patricia. Van Gogh en Londres: ver doble. “El País” (29-I-2014) 37.
Libros.
Cabanne, Pierre. Van Gogh. Thames & Hudson. Londres. 1963 (1961 francés). 288 pp.
Ferrer, Isabel. Van Gogh y el hijo del carpintero. “El País” (1-III-2008) 42.
Ferrer, Isabel. La madre de todas las correspondencias. “El País” (2-X-2009) 37.
Huyghe, René. Van Gogh. Flammarion. Paris. 1977.
Milner, Frank. Van Gogh. Libsa. Madrid. 1992. 109 pp.
Neumannova, Miloslava. Van Gogh. Dibujos. Polígrafa. Barcelona. 1987.
Rewald, John. El postimpresionismo. De Van Gogh a Gauguin. Alianza Forma. Madrid. 1982. 530 pp.
Tralbaut, Marc Edo. Van Gogh. Le mal aimé. Lazarus. París. 1969. 349 pp.
Uhde, Wilhelm. Van Gogh. Phaidon. Oxford. 1981 (1951). 31 pp. más 48 ilus.
Van Gogh, Vincent. Cartas a Theo. Labor. Barcelona. 1987.
Van Gogh, Vincent. Vincent Van Gogh por sí mismo. Ed. de Bruce Bernard. Plaza & Janés. Barcelona. 1987 (1985).
Van Gogh, Vincent. Cartas a Van Rappard. Parsifal. Barcelona. 1992. 204 pp.
Vedovello, Franco. Van Gogh. Gredos. Madrid.
Zurcher, Bernard. Van Gogh. Vie et oeuvre. Office du Livre. Friburgo. 1985. 326 pp. 
Bailey, Martin. Probabilmente falsi almeno 45 van Gogh. “Il Giornale dell'ARTE”, año 14, nº 156 (VI-1997) 78-84.

Los nabis.
Chassé, Charles. The Nabis & their period. Frederick A. Praeger Pub. Nueva York. 1969 (1960 francés). 136 pp.

El artista francés Pierre Bonnard (1867-1947).
Exposiciones.
<Pierre Bonnard. The Graphic Art>. Nueva York. MET (2 diciembre 1989-4 febrero 1990). Houston. Museum of Fine Arts (25 febrero-29 abril). Boston. Museum of Fine Arts (25 mayo-29 julio 1990). Cat. Textos de Ives, Colta; Giambruni, Helen; Newman, Sasha M. 260 pp.
<Pierre Bonnard. Das Glück su malen>. Düsseldorf. Kunstsammlung Nordheim-Westphalen (23 enero-12 abril 1993). Cat. 189 pp.
<Bonnard>. Martigny. Fondation Pierre Gianadda (11 junio-14 noviembre 1999). Reseña en Abadie, Daniel. Pierre Bonnard. “Beaux Arts”, 182 (VII-1999) 36-41.

<Pierre Bonnard>. Madrid. Fundación Mapfre (hasta 10 enero 2016). Reseña de Parreño, José María. Bonnard, mirar con el paladar. “El Cultural” (25-IX-2015) 26-27.
Libros.
Fermigier, André. Pierre Bonnard. Harry N. Abrams. Nueva York. 1984. 127 pp.
Terrasse, Antoine. Bonnard et Le Cannet. Herscher. Paris. 1987.
Terrasse, A. Bonnard. Gallimard. Paris. 1988.
Vaillant, Annette. Pierre Bonnard. Ides et Calendes. Neuchatel. 1965. 230 pp.
Clair, Jean; et al. Pierre Bonnard. “Beaux-Arts”, París (s/f) 48 pp.         

El artista francés Félix Vallotton.
Jover, Manuel. Félix Vallotton: drames sur canappes. “Beaux Arts”, 134 (V-1995) 68-75. Un nabi y la intimidad de los pequeños burgueses.

El artista francés Vuillard.
<Vuillard>. Lyón. Musée des Beaux Arts (17 septiembre-19 noviembre 1990). Barcelona. Fundació Caixa de Pensions (4 diciembre 1990-27 enero 1991). Nantes. Musée des Beaux Arts (15 febrero-20 abril 1991). Cat. 235 pp.
Thomson, B. Vuillard. Phaidon. Oxford. 1988.