Mis blogs

Mis blogs son Altamira (Historia del Arte, Cine, Cómic, Fotografía, Moda), Heródoto (Actualidad, Ciencias Sociales y Pensamiento) y Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura Contemporáneos).y Pensamiento, Religión y Teo

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Iván el Terrible I (1943-1944), de Sergei M. Eisenstein.

            Iván el Terrible I (1943-1944), de Sergei M. Eisenstein
           Iván el Terrible I (1943-1944). Metraje-duración: 2.745 m., 1h. 30’. Productora: COKS (Estudio Central de Cine de Alma-Ata). Dirección: Sergei M. Eisens­tein. Guión: S. M. Eisens­tein y Piotr Pavlenko. Cola­borador: D. I. Va­siliev. Fotografía: Eduard Tissé (exteriores) y Andrei Moskvin (interiores). Deco­rado: Isaak Spinel y otros. Montaje: S.M. Ei­senstein y Elfir To­back. Música: S. Proko­fiev. Ayudante de in­terpretación: Elena Telesheva.
            Reparto: Nicolai Cherkasov (zar Iván), Liudmila Celikosvkaia (Anastasia Romanovna, su esposa), Andrei Abrikosov (boyardo Fedor Kolicev, después metropolitano de Moscú), Sera­fima Birman (Eufrosina Starickaia), Pavel Kadocnikov (Vladimir Andreevic), Mijail Zarov (Maljuta Skuratov), Amvrosy Bucma (A­lexei Basma­nov), Nijail Nazvanov (príncipe Andrei Mijailovic) Kurbski), Vsevolod Pudovkin (el inocente)...
            Antecedentes: El zar Iván Vassilievitch el Terrible (1915), de A. Ivanov-Gj.
            ARGUMENTO:
            La coronación de Iván IV en la catedral de la Dormición. El joven zar declara que las prerrogativas de los boyardos se­rán limita­das, que el principal sostén de la monar­quía será el re­gimiento de los streltsy y que la tarea esencial del Estado será la liberación de las tierras rusas ocupadas. La oposición aristocrática es encabezada por la tía del zar, Eu­frosina.

              La conquista de Kazán.

            Des­pués de su matrimonio con Anastasia Romanovna, el zar em­prende la conquista de Kazán. Sus tropas asedian la ciu­dad, tomada tras duros esfuerzos. El príncipe Kurbski se enfrenta al zar por cuestiones de orgullo, ambición y amor.
            De vuelta a Moscú, el zar cae en­fermo y cuando todo el mundo ha asumido su pronta muerte el zar se recupera gracias a los cuidados de su fiel esposa, que resiste las tentaciones amoro­sas del boyardo Kurbski, pretendiente al trono.

            La oposición procede con astucia y la tía del zar, Eufro­sina, que quiere colocar en el trono a su propio hijo, en­venena a la zarina, mediante la mano involunta­ria del mismo zar. Iván se lamenta sobre la tumba de su esposa de la soledad del poder.
            Sus grandes planes para la reforma modernizadora de Rusia son saboteados por la traición de los boyardos (la nobleza terrateniente), que se alían con sus enemigos.
            Compungido, se reti­ra en la villa de Ale­xandrovskoe, pero la po­blación de Mos­cú que se la ha mantenido fiel en la adver­sidad marcha en procesión para reclamar su re­torno e Iván jura consagrarse a la causa de Rusia, caiga quien caiga.

            COMENTARIO Y CRÍTICA
            De este film Chaplin dirá: «Es la película histórica más importante que se filmó alguna vez. Su ambiente es magnífico y su belleza supera a todo lo visto hasta ahora en el cine». [Revista “F. S.” 78/5 (1978) 33].
            Este filme es la primera parte de su mayor proyecto (con­cebido en 1941), que también sería el último. El ciclo de Iván el Terri­ble (Ivan Grozni), rodado en el periodo 1943-45, es una verda­dera obra maestra, de una perfección for­mal posible­mente sin prece­dentes en la his­toria del cine mundial.
            Fue una aven­tura por las dificultades de la producción en la lejana Alma-Ata siberiana, en pleno periodo bélico, aunque estaban atemperados porque contaba con acto­res de primer orden, ma­quetas y decora­dos reconstruidos con compleja minu­ciosidad, con la músi­ca de Prokofiev, con su mejor grupo de técnicos y alle­gados...
            Es evidente la influencia estética de El Greco, Piranesi (los interiores oscuros del palacio del zar están sacados de las Carceri piranesianas), el expre­sionismo, la pintura medie­val rusa de iconos (preciosa la iconografía mariana de la zari­na en su lecho de muerte), etc.
            El montaje alcan­za aquí una de las cumbres del ritmo vi­sual, pese a la notable austeridad de los movimientos de cáma­ra. La simbología es asimismo muy austera, con planos escogidos para representar la iconografía del poder en toda su majestad, como en la escena de la Coronación o la tienda imperial en la campaña de la conquista de Kazan.
            
             La caracte­rización y profundidad psico­lógi­ca de los per­so­najes es asimismo excelente. La oposición de la modernidad que anun­cia el zar absoluto (símbolo del estado moderno) con la tradi­ción representada por los boyardos y la Iglesia está ser­vida por un impresionante contraste de personalidades que giran al­rededor de la conquista del poder, pero profundamente humani­zados por otros ideales: el amor, la amistad, la fidelidad...
            La música de Prokofiev para esta par­te, como la compuesta para la se­gunda, se engarza de un modo inmarcesible con la ima­gen. La mutua confianza que se tenían el director y el composi­tor se legitima con creces en esta parti­tura. Lo­graron crear una obra total, de inusitada per­fec­ción.

No hay comentarios: