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jueves, 10 de octubre de 2013

Pan y tulipanes (1999), de Silvio Soldini.

Pan y tulipanes (1999), de Silvio Soldini.


Pan y tulipanes (1999). Pane e tulipani. Italia y Suiza. Género: comedia. Duración: 116 minutos. Dirección: Silvio Soldini. Intérpretes: Licia Maglietta, Bruno Ganz, Giuseppe Battiston; Marina Massironi, Felice Andreasi, Tiziano Cucchiarelli, Antonio Catania, Tatiana Lepore, Daniela Pipemo, Vitalba Andrea. Guión: Doriana LeondeffSilvio Soldini. Música: Giovanni Venosta. Fotografía: Luca Bigazzi. Montaje: Carlota Cristiani.
Trama.
Rosalba Barletta (Maglietta), una ama de casa madura y con dos hijos, queda abandonada por error durante una excursión a Paestum, y en vez de volver inmediatamente con su familia es arrastrada al azar a Venecia, donde se instala un tiempo pensando solo en unos breves días de vacaciones, pero inadvertidamente va recuperando el control de su vida y disfruta la sensación de la libertad, al tiempo que conoce a un variopinto grupo de personas, especialmente a la masajista Grazia (Massironi), al maduro y amable camarero Fernando (Ganz), y al anciano florista Fermo (Andreasi), con sus dramas personales y su ansia de felicidad a cuestas. El marido (Catania), mientras tanto, envía en su búsqueda a Costantino (Battiston), un orondo fontanero aficionado a las novelas policíacas, con lo que el enredo se convierte en un vodevil.

Fernando (Ganz) añora a Rosalba.

Opinión.
La película ganó el Premio Donatello de 2000, gracias a sus notables valores: la sencillez formal sin desfallecimientos y con un inteligente manejo de la elipsis, la cálida y profunda mirada sobre sus personajes excelentemente interpretados (el suizo Ganz es probablemente el mejor actor en lengua alemana), o la belleza escondida de los callejones de Venecia, de la que apenas hay vistas monumentales porque el director se fija en los espacios de la vida cotidiana. El encanto de la historia, a tramos casi surrealista, y además aderezada con sueños de la protagonista, va filtrando y aposentando nuestra sensación de creciente simpatía hacia la aventura de ella y nuestro deseo de que logre una nueva vida y los demás personajes alcancen sus sentidas esperanzas.

Fuentes.